Esta web utiliza Cookies. Puedes ver nuestra política de Cookies  AQUÍ.   Si continúas navegando, estarás aceptándola.  
Política de Cookies +

YO NO SOY ESTE CUERPO

 

Libera Tu Ser - Un Curso de Milagros - Reflexiones: "YO NO SOY ESTE CUERPO"


 

 

Por Anna Horno

No eres un cuerpo, eres espíritu, y nada de lo que ves en este mundo es lo que aparenta ser. No eres un cuerpo, por tanto eres libre. Nada te ata a esta experiencia física excepto tu propia elección. Eres libre, pero antes deberás aceptar la libertad que se te ofrece. No puedes negarla y al mismo tiempo pretenderla.

Comprendo perfectamente tu desconcierto, es el mismo que experimenté yo la primera vez que escuché tal afirmación. Pero le di una oportunidad, ¿sabes por qué?, porque algo en mi interior me susurraba que era cierto. Y tuve que leer la idea muchísimas veces, y madurarla, y observar hasta lograr incorporarla a lo que era mi comprensión hasta aquel momento, y así, poco a poco, pude acogerla con pleno gozo en mi corazón.

Es muy probable que mi inclinación a compartir la creencia en la reencarnación, me ayudase a digerir este principio. Si lo que muere no soy yo, no puedo ser un cuerpo. Si tras lo que aparentan ser diferentes vidas, hay algo que sobrevive y permanece inmutable como un simple observador, es más lógico pensar que ese algo debo ser yo. Ese algo ha adoptado distintos nombres a lo largo de la historia y según las diferentes tradiciones culturales y religiosas, pero lo importante no son los nombres, sino el principio de inmaterialidad, indivisibilidad y eternidad que expresan.

El cuerpo no es más que un vehículo, el chófer eres tú. Puede que el vehículo se estropee, puede que quede inservible y que en el desguace lo conviertan en un pequeño amasijo de metal. ¿Acaso el chófer queda atrapado entre esa masa de hierro? No, amig@ mí@, el chófer se limita a cambiar de vehículo, hasta que llega el día en que todo vehículo se torna innecesario.

No eres un cuerpo, aunque por eones puedes continuar creyendo que sí. Negar tu realidad no la altera, pero ciertamente le impide a tu conciencia reconocerla y experimentarla. Y mientras esto suceda, persistirá ese vacío en tu corazón, esa punzante y tan a menudo atemorizante sensación de estar desprotegido, extraviado, solo y amenazado. ¿Acaso nunca te has sentido así?

No eres un cuerpo, como tampoco eres lo que aparentas ser en tus sueños, los que tienes por la noche mientras duermes. Puedes estar en tu cama soñando, y en ese intervalo de tiempo, te identificas con el personaje del sueño. Tu conciencia parece haberse sumergido por completo en esa experiencia. Pero más tarde despiertas, y te das cuenta de que el personaje que creíste ser, no eras tú, ni tampoco tenía que ver con tu realidad la historia del sueño. Sólo era una historia, que se tejió en la mente transportada por sus fantasías.

No estoy diciendo que comiences a negar tu experiencia en el cuerpo, ello resultaría completamente absurdo. Tu experiencia, que es todo lo que tu conciencia alcanza a percibir en este momento, te dice que estás aquí, de manera que negarlo no tiene sentido. Es por ello que, aun en el reconocimiento de lo que en verdad somos, continuamos haciendo las mismas cosas que de todos modos haríamos, excepto por que sabiendo que el cuerpo no forma parte de lo que en verdad somos, las decisiones no las tomamos desde el miedo a nuestra propia extinción, sino desde la certeza de que nada de lo que parece suceder, puede representar una verdadera amenaza.

Tu realidad tiene su origen en la inmortalidad, es el principio que te dio vida. Y si eres inmortal, no puedes ser un cuerpo, ambos conceptos se excluyen mutuamente. Tu existencia se desarrolla perfectamente en una continuidad infinita. Puedes observar lo que sucede con el cuerpo, y afirmar que lo que tú eres desaparece con la extinción de éste.  Yo no puedo aportar pruebas que demuestren lo contrario, pero reconozco que tras mi identificación con el cuerpo, se oculta mi creencia en la muerte, y el cuerpo, se convierte así en el testigo perfecto de esa idea.

¿Qué pasaría si dejases de creer en la muerte, alguna vez te lo has planteado? Tal vez entonces ya no tendrías más necesidad de un cuerpo…

Donativos a LiberaTuSer

DONATIVOS

Aquí puedes realizar tu Donativo. Con ello estarás ayudando a sufragar los gastos de mantenimiento y alojamiento de este sitio.

Si deseas realizar un Donativo, haz clic sobre la flecha.

TU
APORTACIÓN
ES
VALIOSA

LiberaTuSer

PÁGINAS AMIGAS

EXTRACTOS DE UN CURSO DE MILAGROS

«El perdón convierte el mundo del pecado en un mundo de gloria, maravilloso de ver. Cada flor brilla en la luz, y en el canto de todos los pájaros se ve reflejado el júbilo del Cielo. No hay tristeza ni divisiones, pues todo se ha perdonado completamente. Y los que han sido perdonados no pueden sino unirse, pues nada se interpone entre ellos para mantenerlos separados y aparte. Los que son incapaces de pecar no pueden sino percibir su unidad, pues no hay nada que se interponga entre ellos para alejar a unos de otros. Se funden en el espacio que el pecado dejó vacante, en jubiloso reconocimiento de que lo que es parte de ellos no se ha mantenido aparte y separado.»
UCDM - (T-26.IV.2)
«No tengas miedo, hijo mío, sino deja más bien que los milagros iluminen dulcemente tu mundo. Y allí donde la diminuta brecha parecía interponerse entre tú y tu hermano, únete a él. Y de este modo, será evidente que la enfermedad no tiene causa. El sueño de curación reside en el perdón, que dulcemente te muestra que nunca pecaste. El milagro no dejará ningún vestigio de culpabilidad que pueda traerte testigos de lo que nunca fue. Y preparará en tu almacén un lugar de bienvenida para tu Padre y tu Ser. La puerta está abierta para que todos aquellos que no quieran seguir hambrientos y deseen gozar del festín de abundancia que allí se les ha preparado puedan entrar. Y éstos se reunirán con tus Invitados, a quienes el milagro invitó a venir a ti.»
UCDM - (T-28.III.8)
«En ti reside el Cielo en su totalidad. A cada hoja seca que cae se le confiere vida en ti. Cada pájaro que jamás cantó cantará de nuevo en ti. Y cada flor que jamás floreció ha conservado su perfume y hermosura para ti. ¿Qué objetivo puede suplantar a la Voluntad de Dios y a la de Su Hijo de que el Cielo le sea restituido a aquel para quien fue creado como su único hogar? No ha habido nada ni antes ni después. No ha habido ningún otro lugar, ningún otro estado ni ningún otro tiempo. Nada que esté más allá o más acá. Nada más. En ninguna forma. Esto se lo puedes brindar al mundo entero y a todos los pensamientos erróneos que se adentraron en él y permanecieron allí por un tiempo. ¿De qué mejor manera se podrían llevar tus propios errores ante la verdad, que estando dispuesto a llevar la luz del Cielo contigo, según te diriges más allá del mundo de las tinieblas hacia la luz?»
UCDM - (T-5.IV.5)
«La relación santa refleja la verdadera relación que el Hijo de Dios tiene con su Padre en la realidad. El Espíritu Santo mora dentro de ella con la certeza de que es eterna. Sus firmes cimientos están eternamente sostenidos por la verdad, y el amor brilla sobre ella con la dulce sonrisa y tierna bendición que le ofrece a lo que es suyo. Aquí el instante no santo se intercambia gustosamente por uno santo y de absoluta reciprocidad. He aquí tiernamente despejado el camino que conduce a las verdaderas relaciones, por el que tú y tu hermano camináis juntos dejando atrás el cuerpo felizmente para descansar en los Eternos Brazos de Dios. Los Brazos del Amor están abiertos para recibirte y brindarte paz eterna.»
UCDM - (T-20.VI.10)
«Escucha... tal vez puedas captar un leve atisbo de un estado inmemorial que no has olvidado del todo; tal vez sea un poco nebuloso, mas no te es totalmente desconocido: como una canción cuyo título olvidaste hace mucho tiempo, así como las circunstancias en las que la oíste. No puedes acordarte de toda la canción, sino sólo de algunas notas de la melodía, y no puedes asociarla con ninguna persona o lugar, ni con nada en particular. Pero esas pocas notas te bastan para recordar cuán bella era la canción, cuán maravilloso el paraje donde la escuchaste y cuánto amor sentiste por los que allí estaban escuchándola contigo.»
UCDM - (T-21.I.6)
«Ésta es la visión del Hijo de Dios, a quien conoces bien. He aquí lo que ve el que conoce a su Padre. He aquí el recuerdo de lo que eres: una parte de ello que contiene todo ello dentro de sí, y que está tan inequívocamente unida a todo como todo está unido en ti. Acepta la visión que te puede mostrar esto y no el cuerpo. Te sabes esa vieja canción, y te la sabes muy bien. Nada te será jamás tan querido como este himno inmemorial de amor que el Hijo de Dios todavía le canta a su Padre.»
UCDM - (T-21.I.9)
«¡Ay, criatura de Dios, si supieses lo que Dios dispone para ti, tu gozo sería absoluto! Y lo que Él dispone ha ocurrido, pues siempre fue verdad. Cuando venga la luz y hayas dicho: "La Voluntad de Dios es la mía", verás una belleza tal que sabrás que no procede de ti. Como resultado de tu gozo crearás belleza en Su Nombre, pues tu gozo es tan incontenible como el Suyo. El mundo desolado e insignificante se desvanecerá en la nada, y tu corazón estará tan rebosante de alegría que de un salto se elevará hasta el Cielo, ante la Presencia de Dios. No puedo describirte cómo será esto, pues tu corazón no está todavía listo. Puedo decirte, no obstante, y recordártelo a menudo, que lo que Dios dispone para Sí Mismo lo dispone para ti y lo que Él dispone para ti es tuyo.»
UCDM - (T-11.III.3)
«Criatura de la luz, no sabes que la luz está en ti. Sin embargo, la encontrarás a través de sus testigos, pues al haberles dado luz, ellos te la devolverán. Cada hermano que contemples en la luz hará que seas más consciente de tu propia luz. El amor siempre conduce al amor. Los enfermos, que imploran amor, se sienten agradecidos por él, y en su alegría resplandecen con santo agradecimiento. Y eso es lo que te ofrecen a ti que les brindaste dicha. Son tus guías a la dicha, pues habiéndola recibido de ti desean conservarla. Los has establecido como guías a la paz, pues has hecho que ésta se manifieste en ellos. Y al verla, su belleza te llama a retornar a tu hogar.»
UCDM - (T-12.VI.10)
«Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso. El Amor de Dios, por un breve período de tiempo, todavía tiene que expresarse de un cuerpo a otro, ya que la visión es aún muy tenue. El mejor uso que puedes hacer del cuerpo es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz. Aprender a hacer esto es la única utilidad real del cuerpo.»
UCDM - (T-1.VII.2)
«Hay una luz en ti que jamás puede extinguirse y cuya presencia es tan santa que el mundo se santifica gracias a ti. Todo lo que vive no hace sino ofrecerte regalos y depositarlos con gratitud y alegría ante tus pies. El aroma de las flores es su regalo para ti. Las olas se inclinan ante ti, los árboles extienden sus brazos para protegerte del calor y sus hojas tapizan el suelo para que camines sobre algo mullido, mientras que el sonido del viento amaina hasta convertirse en un susurro en torno a tu santa cabeza.»
UCDM - (PI.156.4:1-3)