La Ayurveda, es todavía poco conocida en el mundo occidental, y saber más de ella, puede ayudarnos a aliviar enfermedades y relajar nuestro cuerpo y nuestra mente.
Se basa en técnicas que tienen como objeto aliviar dolencias y síntomas de patologías como migraña, insomnio, alteraciones del sistema nervioso, o favorecer la digestión estomacal.
La Ayurveda, apunta principalmente a mantener la salud de nuestro organismo intentando alcanzar un equilibrio entre el cuerpo y la mente.
Según la tradicional medicina India, las enfermedades surgen, en su mayoría, porque se origina un desorden entre nuestro cuerpo y nuestra mente, y en menor medida, son consecuencia de la existencia de factores externos o deficiencias.
Los malos hábitos, el estrés y el nerviosismo constantes, son causantes del desequilibrio de nuestro organismo, y es ahí donde se producen dolencias que afectan a nuestra salud, según la teoría que rige la Ayurveda.
En la práctica Ayurvédica, se pone énfasis en la influencia que tienen nuestros pensamientos en la salud del cuerpo, y afirma que nuestra buena salud, depende de la conciencia... debemos ponernos en contacto con nuestra propia conciencia para equilibrarla y poder extender ese equilibrio al cuerpo.
Cada uno de nosotros, somos responsables de la creación del cuerpo en que vivimos, y toda enfermedad que hayamos creado, también podemos destruirla.
Todos estamos construyendo un cuerpo nuevo constantemente, y la fuerza vital que utilizamos, es la inteligencia de la naturaleza. El secreto de la vida, que se encuentra en este plano de existencia, es que cualquier parte del cuerpo se puede cambiar con nuestra intención.
Esto es difícil de creer, sin embargo, las personas que tienen personalidades múltiples, cuando cambian de personalidad, también cambian sus cuerpos. Por ejemplo: una personalidad puede sufrir de diabetes y otras personalidades pueden estar libres de diabetes. Del mismo modo, una personalidad puede tener presión arterial alta y las otras personalidades no.
Cicatrices, verrugas, llagas y otros daños de la piel pueden aparecer y desaparecer con el cambio de personalidades, transformar el color de sus ojos de azul a marrón y hasta llegar a tener, una mujer con ese trastorno, tres períodos menstruales cada mes, correspondientes a sus tres personalidades separadas.
Existe amplia bibliografía sobre las personalidades múltiples que confirman estos datos.
Estos son ejemplos de cómo las señales del cuerpo cuántico, pueden provocar cambios instantáneos en el cuerpo físico, como si las células fueran inteligentes y esa inteligencia que se encuentra a un nivel más profundo que sus moléculas, les permitiera tomar decisiones.
Afirmar que las células puedan tomar decisiones, contradice a la ciencia física actual, porque si así fuera, también estaríamos eligiendo nosotros mismos nuestras enfermedades, sin tener conciencia, pues se produce en un plano situado por debajo de nuestro pensamiento.
Si es verdad que tenemos esa capacidad, también deberíamos poder controlarla…
Uno nunca piensa en estas terapias, pero quizá solucionemos más rápidamente nuestros desequilibrados días con la medicina tradicional de la India.
Siempre es importante saber de qué se trata cada terapia, en este caso, ya conocemos que sus técnicas son exclusivamente naturales.
El punto de vista moderno del Ayúrveda, utiliza la Meditación como una forma de ponerse en contacto con el plano cuántico dentro de nosotros mismos, y el silencio interior es la clave para llegar hasta él.
El Ayurveda se considera el sistema más completo y efectivo en la prevención y tratamiento de las enfermedades. Estos son sus principios:
- Trata a la persona como individuo, no como un grupo genérico.
- Cura la enfermedad de raiz, no da remedio únicamente a los síntomas.
- Ofrece terapias naturales, motivo por el cual son inexistentes los efectos secundarios en el paciente.
- Ofrece soluciones baratas y eficaces.
En el Ayurveda es muy importante la creencia de que la buena salud y la falta de enfermedades se logra sólo si el médico tiene una visión de conjunto del paciente como persona, antes de considerar su enfermedad. Y es que el Ayurveda observa al paciente teniendo en cuenta su naturaleza individual, con la creencia y convicción de que los verdaderos medicamentos, son los que curan al paciente sin producir efectos secundarios, siendo estos efectos uno de los aspectos negativos de los tratamientos de la medicina alópata occidental.
Por otra parte, en la medicina tradicional occidental, se ve la enfermedad como algo provocado principalmente por gérmenes o virus, mientras que en el Ayurveda, la creencia es que la enfermedad resulta de la pérdida del equilibrio que se debe mantener entre los tres doshas, ya que si este equilibrio no se mantiene, la persona es susceptible de padecer trastornos físicos.
De hecho, la salud, de acuerdo con el Ayurveda, es el estado de equilibrio entre los tres humores, y también el estado en el cual, los aspectos del ser humano (cuerpo, mente, y alma, o también denominados Indryas, Manas y Atma), se encuentran en estado natural y correctamente equilibrados, de manera que cuando ese estado natural se perturba, surge la enfermedad.
De esto resulta que la principal aspiración del Ayurveda es restablecer el equilibrio durante el tiempo que dure la enfermedad, y mantener este equilibrio después de la enfermedad para tener una vida longeva y saludable.
La Ayurveda considera a cada ser humano diferente por su constitución, formada por tres fuerzas diferentes: vata, pitta y kapha. Ellas son las encargadas de distinguir de los demás nuestra personalidad y propensión a determinadas patologías.
Según las tres fuerzas que poseemos, los especialistas en Ayurveda nos podrán ayudar a resolver nuestros estresantes problemas y aliviar nuestras enfermedades.
Afirma la ciencia del Ayúrveda que nuestro cuerpo sabe qué le conviene, y qué es lo que lo perjudica, y estamos dotados de los instintos necesarios para elegir lo correcto.
Si obedecemos esas tendencias, las funciones del cuerpo serán capaces de alcanzar el equilibrio por su cuenta, con el mínimo esfuerzo de nuestra parte.
El Ayúrveda nos dice que la naturaleza proporciona a cada persona un tipo físico, y la dolencia que deberíamos evitar, es aquella a la que ese tipo es más propenso.
Los seres humanos pueden transformar su vida alterando su actitud mental. La naturaleza nos brinda la realidad que esperamos y en la cual creemos, y si cambiamos nuestra creencia, cambiará también la realidad.
Asegura que cualquier dolencia puede ser evitada siempre que se mantenga el equilibrio, no sólo del cuerpo, sino también de la mente y del espíritu.
Vivir en armonía con la naturaleza significa respetar nuestro carácter único, y conocer el propio tipo físico, es esencial para que cada uno se entienda a sí mismo.
Si empezamos a prestar atención a todas las señales que el cuerpo nos envía cada día, notaremos que afectan a nuestro humor, conducta, percepción, gustos, talentos, etc.
Cada vez que se produce un acontecimiento en la mente, existe un acontecimiento equivalente en el cuerpo. En el lugar en que se produce esta conexión, el pensamiento se transforma en materia, y allí se encuentran los tres principios operativos llamados doshas.
El dosha Vata: que controla el movimiento
El dosha Pita: que controla el metabolismo
El dosha Kapha: que controla la estructura
Cada célula debe tener los tres principios.
Asi como hay tres doshas, hay también tres tipos básicos de constitución humana en el sistema ayurvédico, según cual de los doshas sea el dominante.
Para mantener la salud, los tres doshas se deben mantener equilibrados, y el conocimiento del dosha personal, es la clave para lograr el equilibrio total.
una diferencia básica
Las personas somos entidades en las que resulta un tanto difícil determinar qué parte, cuerpo físico, mente o espíritu, es responsable de tal o cual enfermedad. Incluso antes de hablar de enfermedad, vemos que es complicado separar y delimitar claramente hasta donde llega cada una de esas partes.
Si observamos un brazo, por ejemplo, vemos que en él hay unos componentes que podemos denominar físicos, como la piel, la grasa subcutánea, los músculos, huesos, vasos sanguíneos, y todo su contenido interno. Pero también podemos apreciar que esa parte determinada de nuestro cuerpo tiene una energía que lo anima en su movimiento y funcionamiento, y que de la misma manera, al igual que sucede en cualquier parte de nuestro organismo que elijamos, veremos que está compuesto de células que tienen una inteligencia e incluso una conciencia propia, que les hace seguir un funcionamiento interno determinado y concreto para cada una de ellas.
Esta conciencia propia celular, les lleva a ser diferentes unas de otras, y a realizar funciones distintas que determinan el que se sitúen en un sitio del cuerpo o en otro, y que actúen y tengan funciones tan distintas unas de otras.
En la Medicina Occidental actual, tanto en la estimación de la salud de las personas como en sus métodos de diagnostico y tratamiento, prima la observación y la acción en el cuerpo físico, el cuerpo en el que más claramente se manifiestan los síntomas de cualquier afección, considerando el cuerpo mental (la psique de las personas) como una parte de nuestra constitución que por sí sola también se puede enfermar, ya que a veces se le da cierta importancia a la hora de estimar la causa de determinadas enfermedades, las denominadas psicosomáticas, pero que, fuera de ello, no tiene mayor peso en el desarrollo de la enfermedad y el mantenimiento de la salud, al contrario de lo que ocurre en otro tipo de medicinas, entiéndase Medicina Tradicional Ayurvédica (MTA) y Medicina Tradicional China (MTC). Tal vez sea esta consideración de la interacción de los tres cuerpos en el mantenimiento del equilibrio y la salud personales, una de las diferencias básicas entre las distintas medicinas.
Ninguna de las dos medicinas orientales deja de lado el aspecto psíquico y energético de nuestro cuerpo. Es el aspecto energético personal uno de los más importantes para entender la base teórica de las MTA y MTC. Por lo tanto, resulta muy interesante para complementar el conocimiento sobre nuestro cuidado personal y para mantener la salud, el acercarnos a este tipo de medicinas y ponerlas junto al resto de conocimientos, de manera que nos sean útiles y nos ayuden a desarrollarnos mucho más plenamente y a utilizar todas nuestras facultades físicas, psíquicas y energéticas para ser más felices.
Hay muchas veces en que nos encontramos bien. Entonces quizás no apreciamos lo bueno y/o felices que nos hace poder mantenernos así. Por el contrario, no hay duda de que nos hace infelices y nos quita alegría de vivir el hecho de tener molestias, dolores o cualquier tipo de afección.
Al hablar de la medicina ayurvédica o la medicina tradicional china, nos acercamos a un arte, la medicina, nacidas dentro de unas culturas con miles de años de antigüedad, las cuales se desarrollaron en puntos del planeta bastante alejados de nosotros, en los cuales la filosofía que la sustentaba, el modelo de sociedad, las pautas de vida, el modo de expresarse y el lenguaje, tenían un significado muy diferente del que tienen hoy en día nuestras palabras.
Al hablar de MTA y MTC, se emplea el término “Tradicional”. Éste se refiere a algo más que a la transmisión de ritos, hechos históricos o costumbres. Más bien se diría que es la transmisión del conocimiento de nuestros antepasados, tanto en su forma como en su contenido, conteniendo este conocimiento principios de orden universal, de tal manera que nos permite comprender todo, y cuyo origen no corresponde a los hombres.
Esto significa que, por ser principios de orden universal, son inmutables e inalterables a lo largo del tiempo, y esto es y seguirá siendo así mientras el Universo sea tal y como es.
Estos principios son Universales y se dan en todo tiempo y lugar del Universo, y cuando se dice que son principios de origen no humano, nos referimos a que no son creados por el hombre, sino que existen en el Universo por los dictados de su propia naturaleza.
Por ser esto así, es fácil entender que la aplicación de estas medicinas hoy en día, esté tan de actualidad como lo ha estado siempre, y que el paso del tiempo no las haga ser menos útiles, ya que sus principios son aplicables en todo momento y lugar.
Ambos sistemas médicos han sido reconocidos por la Organización Mundial de la Salud e incluso comienzan a ser legalizadas también en otros países del mundo aparte de donde fueron originados.
Parte de sus técnicas se utilizan hoy en día con bastante frecuencia incluso entre los médicos occidentales, y están empezando a ser totalmente aceptadas por algunos colectivos médicos.
Por otra parte, los dos tipos de medicina (China y Ayurvédica), tienen cierta afinidad en el lenguaje, observación de la persona, metodología, y en ambas se hace cierto énfasis en el entendimiento de la fuerza de la vida, de la energía, del Qi o el Prana, en la consideración de los elementos, sus cualidades y su interacción e importancia en la constitución de cada persona.
En la Medicina China se habla del Yin y el Yang, y de los elementos tierra, agua, fuego, madera y metal; y en el Ayurveda, de los doshas o humores constitucionales (Vata, Pitta y Kapha) y de los elementos éter, aire, fuego, agua y tierra. Se utilizan términos como trastornos de viento, fuego y flema, para significar las causas de las enfermedades, y se emplean métodos de diagnóstico y de tratamiento similares.
Los cinco principios de una vida saludable
En el Ayurveda se estima que hay cinco principios que, si se tienen en cuenta y se respetan, constituyen una ayuda inestimable cuando se quiere lograr un correcto equilibrio entre los doshas, es decir, mantener la salud y la longevidad:
1- Dieta adecuada.
2- Respiración correcta.
3- Ejercicio adecuado.
4- Relajación adecuada.
5- Pensamiento positivo.
La aplicación y observación de estos principios en la vida cotidiana, es un factor importante para el mantenimiento del equilibrio de los doshas, y, al contrario, el descuidarlos, es uno de los aspectos causantes de desequilibrio dóshico, a su vez, origen de molestias, achaques y enfermedades.
Cada uno de los cinco principios anteriores, tiene efectos notables en cualquiera de los tres aspectos de la persona, y por eso el Ayurveda no se cuida sólo de mantener la salud física de la persona, sino también la mental.
El médico ayurvédico, para conseguir el diagnóstico de un paciente, no sólo hace un reconocimiento para determinar dónde está el problema físico, sino que también debe conocer el estado mental, así como el medio socio-cultural en el que se desenvuelve el paciente.
Del mismo modo, a la hora de proponer el tratamiento, puede incluso aconsejar a un paciente los libros que debería leer o los lugares donde se puede desplazar para conseguir y obtener una rápida recuperación de su enfermedad. Del mismo modo, debe conocer al paciente en el sentido de conocer su constitución dóshica individual, para determinar el dosha que ha sido desequilibrado y que es el causante de la enfermedad; también debe saber cómo se manifiestan los tres gunas (sattva, rajas y tamas) en la persona, lo que nos da una idea de la preocupación del Ayurveda por tener un conocimiento completo o lo más aproximado posible del estado de la enfermedad de la persona.
En el Charaka Samhita se dice que "la mente, el cuerpo y el espíritu son como un trípode, y el mundo está sostenido por su asociación, la cual constituye el sentido y la materia del Ayurveda, y es precisamente ese el motivo por el cual el Ayurveda ha sido revelado".
El valor de cocinar los alimentos
Los Ayurvedarishis, o grandes doctores del Ayurveda, enseñaron que el alimento es la mejor de las medicinas, y que la salud se gana y se pierde principalmente por medio de la comida.
Enseñaron que la comida se ha de preparar tanto como un acto de vida y ofrenda a la Divinidad, como de sacrificio sagrado por parte de la familia, nunca solamente por uno mismo, de ahí la extrema importancia que se da en oriente al acto de comer juntos, en familia, y a invitar siempre a comer a alguien.
Al ser conscientes de la naturaleza sagrada de toda comida, del acto de cocinar y de comer, expresamos el espíritu del Ayurveda sobre el Arte de Vivir.
Swami Tilak, discípulo del gran médico yogi Bajaranga Dasa, transmitió las enseñanzas de su maestro con estas palabras. "Dedica el acto de cocinar al Ser Supremo. Haz de la cocina una imagen de limpieza y agrado. Cuida y manten siempre los utensilios en buen estado. Trata siempre de escoger un menú que proporcione armonía entre la mente, el cuerpo y el espíritu. Mantén siempre un flujo de pensamiento amoroso durante la preparación del alimento. Cuanto pase por tu cabeza, cuanto pienses durante la elaboración, será en esencia consumido por los demás al ingerir el alimento. Comprende que la comida que sirvas contendrá tu energía, tu pensamiento, tu karma y tu Amor en forma sutil y esencial. Por ello, sé siempre positivo cuando cocines y ve el acto de la vida en el acto de cocinar. Cocina Sagrado. Somos lo que comemos y pensamos".
medicina ayurvédica