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SOBRE EL PLACER Y EL DOLOR

 

Libera Tu Ser - David Hoffmeister "SOBRE EL PLACER Y EL DOLOR"



Del Libro de David Hoffmeister "Unwind Your Mind - Back to God" - Capítulo II
Traducido al castellano por Juan Illan Gómez.

 

 

Cuanto más adentro he ido, más se ha simplificado mi vida. Pero no ha sido una simplificación basada en los senderos ascéticos; el camino antiguo era el sacrificio, como en algunos senderos místicos antiguos, en los que la gente, literalmente, le hacía daño a su cuerpo para sacrificarse.

Algunos probablemente han oído hablar del gnosticismo. Los gnósticos fueron un grupo que apareció justo después, o casi en la época de  Jesús. Muchos gnósticos comprendieron la enseñanza de Jesús: "Mi Reino no es de este mundo" (Juan 18:36), y "el Reino de Dios está dentro de vosotros". (Lucas 17:21). Los gnósticos comprendieron realmente el hecho de que el mundo no es real, de que Jesús estaba hablando de un Reino Espiritual, que no era el reino de este mundo que los apóstoles y los judíos estaban buscando. Pero la creencia del ego en el sacrificio, está tan profundamente arraigada en la mente, que los gnósticos cayeron en la trampa del ego de hacer real el error y pensaron: Si el mundo no es real, tiene que ser malo. El cuerpo forma parte del mundo, luego tiene que ser malo, por lo tanto, le haré pasar hambre, o me iré al desierto a hacer cosas que le hagan daño a mi cuerpo, para demostrar a Dios y a mí mismo que el mundo no es real. Desgraciadamente eso le encanta al ego. Es como ponerse en sus manos, porque cada vez que juzgas que alguna cosa del mundo es mala o negativa, la haces real. ¿Recuerdas cuando hablamos de proyectar la dualidad y juzgar las cosas como buenas y malas? Una vez que juzgas algo del mundo como negativo, lo refuerzas en tu mente como real.

Más tarde hubo otra secta gnóstica que decía algo así: El mundo no es real, de manera que podemos ser complacientes con todos los vicios y placeres del mundo. Enseñaban que si no los satisfacías en una vida, te reencarnarías y volverías para seguir con la complacencia con los vicios del mundo hasta que te liberases de ellos.

Pero eso tampoco funciona, porque tanto los vicios, como el placer y el dolor, hacen al cuerpo real. El que haya intentado hacer las lecciones "Podría ver paz en lugar de esto" o "No hay nada que temer" con un buen dolor de cabeza, sabe que no van juntos. El dolor es como un testimonio que dice: "Me duele aquí, soy culpable", o "estoy atemorizado", o "soy frágil". Y el placer hace lo mismo, porque el placer centra la mente en el cuerpo. Identifica la mente con el cuerpo y con las sensaciones del mundo. Los hindúes y todos los grandes místicos del mundo están en esto del placer y el dolor. Son dos caras de la misma moneda. El ego no nos dice eso. El ego dice que maximices el placer y minimices el dolor. Evita el dolor ¿no es esa la sabiduría común del mundo? La mente en el estado de engaño cree que, de hecho, puede distinguirlos. ¿Te parecen lo mismo el placer y el dolor? En el estado de engaño parecen muy, pero que muy distintos, pero sólo son las dos caras de la misma moneda.

Hay pasajes como: "Es imposible tratar de obtener placer a través del cuerpo y no hallar dolor". T-19.IV.B.12. Hay cosas físicas que parecen atractivas pero son como poner un pequeño esparadrapo en la gran herida de la soledad y el vacío terribles que se sienten dentro. Es algo como: Es sólo un arreglito rápido, me tomaré el helado de vainilla con chocolate caliente. Me da un montón de placer y saca mi mente de la soledad y la desesperación que siento -durante unos diez minutos- y en otro par de horas: ¿Ahora qué? ¿Qué estoy buscando? Es la atracción de la culpabilidad, sea el alcohol, la marihuana, la adicción al sexo, a la comida... Se pueden usar las películas, querer estar todo el día sentado en casa viendo películas: No quiero enfrentarme al mundo, sólo quiero estar distraído.

El Curso es tan grande porque desvela al ego y a todas sus conspiraciones, mostrándonos sencillamente la demencia y la locura de su sistema de pensamiento.

El cuerpo, a las órdenes del miedo, irá en busca de culpabilidad y servirá a su amo, cuya atracción por la culpabilidad mantiene intacta toda la ilusión de su existencia. En esto consiste, pues, la atracción del dolor. Regido por esta percepción, el cuerpo se convierte en el siervo del dolor, lo persigue con un gran sentido del deber y acata la idea de que el dolor es placer. Ésta es la idea que subyace a la excesiva importancia que el ego le atribuye al cuerpo. Y man­tiene oculta esta relación demente, si bien, se nutre de ella. A ti te enseña que el placer corporal es felicidad. Mas a sí mismo se susurra: "Es la muerte". T-19.IV.B.13

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«El perdón convierte el mundo del pecado en un mundo de gloria, maravilloso de ver. Cada flor brilla en la luz, y en el canto de todos los pájaros se ve reflejado el júbilo del Cielo. No hay tristeza ni divisiones, pues todo se ha perdonado completamente. Y los que han sido perdonados no pueden sino unirse, pues nada se interpone entre ellos para mantenerlos separados y aparte. Los que son incapaces de pecar no pueden sino percibir su unidad, pues no hay nada que se interponga entre ellos para alejar a unos de otros. Se funden en el espacio que el pecado dejó vacante, en jubiloso reconocimiento de que lo que es parte de ellos no se ha mantenido aparte y separado.»
UCDM - (T-26.IV.2)
«No tengas miedo, hijo mío, sino deja más bien que los milagros iluminen dulcemente tu mundo. Y allí donde la diminuta brecha parecía interponerse entre tú y tu hermano, únete a él. Y de este modo, será evidente que la enfermedad no tiene causa. El sueño de curación reside en el perdón, que dulcemente te muestra que nunca pecaste. El milagro no dejará ningún vestigio de culpabilidad que pueda traerte testigos de lo que nunca fue. Y preparará en tu almacén un lugar de bienvenida para tu Padre y tu Ser. La puerta está abierta para que todos aquellos que no quieran seguir hambrientos y deseen gozar del festín de abundancia que allí se les ha preparado puedan entrar. Y éstos se reunirán con tus Invitados, a quienes el milagro invitó a venir a ti.»
UCDM - (T-28.III.8)
«En ti reside el Cielo en su totalidad. A cada hoja seca que cae se le confiere vida en ti. Cada pájaro que jamás cantó cantará de nuevo en ti. Y cada flor que jamás floreció ha conservado su perfume y hermosura para ti. ¿Qué objetivo puede suplantar a la Voluntad de Dios y a la de Su Hijo de que el Cielo le sea restituido a aquel para quien fue creado como su único hogar? No ha habido nada ni antes ni después. No ha habido ningún otro lugar, ningún otro estado ni ningún otro tiempo. Nada que esté más allá o más acá. Nada más. En ninguna forma. Esto se lo puedes brindar al mundo entero y a todos los pensamientos erróneos que se adentraron en él y permanecieron allí por un tiempo. ¿De qué mejor manera se podrían llevar tus propios errores ante la verdad, que estando dispuesto a llevar la luz del Cielo contigo, según te diriges más allá del mundo de las tinieblas hacia la luz?»
UCDM - (T-5.IV.5)
«La relación santa refleja la verdadera relación que el Hijo de Dios tiene con su Padre en la realidad. El Espíritu Santo mora dentro de ella con la certeza de que es eterna. Sus firmes cimientos están eternamente sostenidos por la verdad, y el amor brilla sobre ella con la dulce sonrisa y tierna bendición que le ofrece a lo que es suyo. Aquí el instante no santo se intercambia gustosamente por uno santo y de absoluta reciprocidad. He aquí tiernamente despejado el camino que conduce a las verdaderas relaciones, por el que tú y tu hermano camináis juntos dejando atrás el cuerpo felizmente para descansar en los Eternos Brazos de Dios. Los Brazos del Amor están abiertos para recibirte y brindarte paz eterna.»
UCDM - (T-20.VI.10)
«Escucha... tal vez puedas captar un leve atisbo de un estado inmemorial que no has olvidado del todo; tal vez sea un poco nebuloso, mas no te es totalmente desconocido: como una canción cuyo título olvidaste hace mucho tiempo, así como las circunstancias en las que la oíste. No puedes acordarte de toda la canción, sino sólo de algunas notas de la melodía, y no puedes asociarla con ninguna persona o lugar, ni con nada en particular. Pero esas pocas notas te bastan para recordar cuán bella era la canción, cuán maravilloso el paraje donde la escuchaste y cuánto amor sentiste por los que allí estaban escuchándola contigo.»
UCDM - (T-21.I.6)
«Ésta es la visión del Hijo de Dios, a quien conoces bien. He aquí lo que ve el que conoce a su Padre. He aquí el recuerdo de lo que eres: una parte de ello que contiene todo ello dentro de sí, y que está tan inequívocamente unida a todo como todo está unido en ti. Acepta la visión que te puede mostrar esto y no el cuerpo. Te sabes esa vieja canción, y te la sabes muy bien. Nada te será jamás tan querido como este himno inmemorial de amor que el Hijo de Dios todavía le canta a su Padre.»
UCDM - (T-21.I.9)
«¡Ay, criatura de Dios, si supieses lo que Dios dispone para ti, tu gozo sería absoluto! Y lo que Él dispone ha ocurrido, pues siempre fue verdad. Cuando venga la luz y hayas dicho: "La Voluntad de Dios es la mía", verás una belleza tal que sabrás que no procede de ti. Como resultado de tu gozo crearás belleza en Su Nombre, pues tu gozo es tan incontenible como el Suyo. El mundo desolado e insignificante se desvanecerá en la nada, y tu corazón estará tan rebosante de alegría que de un salto se elevará hasta el Cielo, ante la Presencia de Dios. No puedo describirte cómo será esto, pues tu corazón no está todavía listo. Puedo decirte, no obstante, y recordártelo a menudo, que lo que Dios dispone para Sí Mismo lo dispone para ti y lo que Él dispone para ti es tuyo.»
UCDM - (T-11.III.3)
«Criatura de la luz, no sabes que la luz está en ti. Sin embargo, la encontrarás a través de sus testigos, pues al haberles dado luz, ellos te la devolverán. Cada hermano que contemples en la luz hará que seas más consciente de tu propia luz. El amor siempre conduce al amor. Los enfermos, que imploran amor, se sienten agradecidos por él, y en su alegría resplandecen con santo agradecimiento. Y eso es lo que te ofrecen a ti que les brindaste dicha. Son tus guías a la dicha, pues habiéndola recibido de ti desean conservarla. Los has establecido como guías a la paz, pues has hecho que ésta se manifieste en ellos. Y al verla, su belleza te llama a retornar a tu hogar.»
UCDM - (T-12.VI.10)
«Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso. El Amor de Dios, por un breve período de tiempo, todavía tiene que expresarse de un cuerpo a otro, ya que la visión es aún muy tenue. El mejor uso que puedes hacer del cuerpo es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz. Aprender a hacer esto es la única utilidad real del cuerpo.»
UCDM - (T-1.VII.2)
«Hay una luz en ti que jamás puede extinguirse y cuya presencia es tan santa que el mundo se santifica gracias a ti. Todo lo que vive no hace sino ofrecerte regalos y depositarlos con gratitud y alegría ante tus pies. El aroma de las flores es su regalo para ti. Las olas se inclinan ante ti, los árboles extienden sus brazos para protegerte del calor y sus hojas tapizan el suelo para que camines sobre algo mullido, mientras que el sonido del viento amaina hasta convertirse en un susurro en torno a tu santa cabeza.»
UCDM - (PI.156.4:1-3)