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PADRES E HIJOS: NUESTRA CLASE MÁS DIFÍCIL (1ª PARTE)
KENNETH WAPNICK

 

Libera Tu Ser - Kenneth Wapnick "PADRES E HIJOS: NUESTRA CLASE MÁS DIFÍCIL (1ª PARTE)"


 

Del Capítulo 2: Los padres y la crianza de los hijos

 

El siguiente capítulo se divide en tres secciones: dos comentarios estructurados en torno a preguntas del público, que flanquean una sección intermedia. «El arco de seguridad», basada en un pasaje de El arcoíris, de D. H. Lawrence.

COMENTARIO I
Establecer límites a través de la disciplina

P: Tengo un problema con mi hija de siete años que no limpia su habitación. ¿Es erróneo establecer límites y decirle que, si no lo hace, habrá consecuencias? En otras palabras, lo importante es desde qué actitud interna me expreso: y que, mientras esté unidad a Jesús, actúe con amor, y no oiga la voz de mi madre en mi cabeza, todo estará bien.

R: Sí, esa es la idea correcta.

P: ¿Le puede decir que recibirá un dólar menos de paga, lo que sea?

R: Haz lo que funcione y lo que mejor se acomode a ti y a tu marido, pero hazlo amorosamente. Esa es la clave. No estoy diciendo que no insistas en que tu hija limpie su habitación, sino más bien en que no suene punitivo. Piensa en unos niños pequeños que están en una escuela donde hay dos maestras de aritmética, una amable y la otra odiosa. Una los corrige apaciblemente, mientras que la otra enseña infundiendo el temor a Dios en los niños, humillándolos si dan una respuesta errónea. Durante décadas, los estudios han demostrado que, a la larga, el aprendizaje es más práctico y eficiente bajo condiciones de refuerzo positivo en lugar de negativo. Con el segundo, sólo hay miedo. Es cierto que el aprendizaje se lleva a cabo incluso en un ambiente negativo, pero no es la clase de aprendizaje que deseamos para nuestros hijos, pues aprenden que no se puede confiar en las autoridades y que hay que temerlas. Entonces, llegan las fantasías de que un día seré una autoridad y podré hacer lo mismo que me hicieron a mí.

Repito, no es lo que hacemos con nuestros hijos, sino cómo lo hacemos. Cuando nuestra paz se altera porque sus habitaciones están sucias y desordenadas, sabemos que algo no va bien en nosotros. Nuestra típica respuesta es fastidiarles de lo lindo, lo cual no beneficia a nadie. Todos los padres saben lo difícil que es criara los hijos, de ahí el título de este libro, Padres e hijos: nuestra clase más difícil. Incluso parece peor hoy en día que cuando nosotros estábamos creciendo, porque los controles sociales ya no existen. Además, el respeto a la autoridad casi ha desaparecido. Pero las lecciones siguen siendo las mismas, sin importar a qué generación o cultura pertenecemos.

P: En el lugar de trabajo, se puede controlar más fácilmente el comportamiento infundiendo miedo. En mi negocio, para que el sistema funcione, tengo que hacer que mis subordinados cumplan con sus obligaciones. Inculcar miedo es el regulador de conducta más rápido, sucinto y eficaz. ¿Por qué no practicarlo también con los hijos? Si se inculca miedo, la habitación se limpia antes, con menos dolores de cabeza. Pero estás diciendo que tenemos que ser capaces de sacrificar la forma y no sucumbir a la tentación de utilizar el miedo, incluso si parece más eficiente.

R: Absolutamente cierto, porque los efectos a largo plazo son devastadores. Los efectos a corto plazo son lo que dijiste, pues no cabe duda de que motivar a las personas mediante el uso del miedo puede tener resultados rápidos y eficaces. Una típica historia de la IBM cuenta que un empleado recién contratado preguntó un día a su jefe si tenía que acatar la norma de ponerse camisa y corbata todos los días. El jefe respondió: “sólo si quieres trabajar aquí”. Por eso, el miedo hará que terminen las tareas y que se limpie la habitación. No obstante, estás sembrando semillas de revolución. Lo que te ayuda a “sacrificar” los beneficios a corto plazo, es entender la diferencia entre forma y contenido. Los beneficios a corto plazo son siempre forma: conseguiré que se haga el trabajo, se limpiará la habitación, el informe llegará a tiempo.

Por otra parte, si eres consciente de que lo que quieres que tus hijos aprendan, y lo que quieres que se le inculque a tu personal, es un contenido de amor, estarás dispuesto a sacrificar la forma. Quizás el trabajo no será tan perfecto, la habitación no quedará tan limpia, los informes se retrasarán un poco; tal vez no todos los trabajos se harán con el perfecto esmero que te gustaría. Pero tus hijos y tu personal aprenderán lo que significa ser amoroso, lo cual quiere decir que los hijos y las personas atendidas por el personal aprenderán amor. Tal vez no haya efectos inmediatamente observables, pero todos crecerán y, a largo plazo, serán evidentes los efectos positivos. Podemos lograr que eso suceda –como padres, supervisores o maestros- si somos más conscientes del contenido que de la forma. Un curso de milagros trata acerca de cambiar la forma de culpa de la relación especial al contenido de amor de la relación santa…

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EXTRACTOS DE UN CURSO DE MILAGROS

«El perdón convierte el mundo del pecado en un mundo de gloria, maravilloso de ver. Cada flor brilla en la luz, y en el canto de todos los pájaros se ve reflejado el júbilo del Cielo. No hay tristeza ni divisiones, pues todo se ha perdonado completamente. Y los que han sido perdonados no pueden sino unirse, pues nada se interpone entre ellos para mantenerlos separados y aparte. Los que son incapaces de pecar no pueden sino percibir su unidad, pues no hay nada que se interponga entre ellos para alejar a unos de otros. Se funden en el espacio que el pecado dejó vacante, en jubiloso reconocimiento de que lo que es parte de ellos no se ha mantenido aparte y separado.»
UCDM - (T-26.IV.2)
«No tengas miedo, hijo mío, sino deja más bien que los milagros iluminen dulcemente tu mundo. Y allí donde la diminuta brecha parecía interponerse entre tú y tu hermano, únete a él. Y de este modo, será evidente que la enfermedad no tiene causa. El sueño de curación reside en el perdón, que dulcemente te muestra que nunca pecaste. El milagro no dejará ningún vestigio de culpabilidad que pueda traerte testigos de lo que nunca fue. Y preparará en tu almacén un lugar de bienvenida para tu Padre y tu Ser. La puerta está abierta para que todos aquellos que no quieran seguir hambrientos y deseen gozar del festín de abundancia que allí se les ha preparado puedan entrar. Y éstos se reunirán con tus Invitados, a quienes el milagro invitó a venir a ti.»
UCDM - (T-28.III.8)
«En ti reside el Cielo en su totalidad. A cada hoja seca que cae se le confiere vida en ti. Cada pájaro que jamás cantó cantará de nuevo en ti. Y cada flor que jamás floreció ha conservado su perfume y hermosura para ti. ¿Qué objetivo puede suplantar a la Voluntad de Dios y a la de Su Hijo de que el Cielo le sea restituido a aquel para quien fue creado como su único hogar? No ha habido nada ni antes ni después. No ha habido ningún otro lugar, ningún otro estado ni ningún otro tiempo. Nada que esté más allá o más acá. Nada más. En ninguna forma. Esto se lo puedes brindar al mundo entero y a todos los pensamientos erróneos que se adentraron en él y permanecieron allí por un tiempo. ¿De qué mejor manera se podrían llevar tus propios errores ante la verdad, que estando dispuesto a llevar la luz del Cielo contigo, según te diriges más allá del mundo de las tinieblas hacia la luz?»
UCDM - (T-5.IV.5)
«La relación santa refleja la verdadera relación que el Hijo de Dios tiene con su Padre en la realidad. El Espíritu Santo mora dentro de ella con la certeza de que es eterna. Sus firmes cimientos están eternamente sostenidos por la verdad, y el amor brilla sobre ella con la dulce sonrisa y tierna bendición que le ofrece a lo que es suyo. Aquí el instante no santo se intercambia gustosamente por uno santo y de absoluta reciprocidad. He aquí tiernamente despejado el camino que conduce a las verdaderas relaciones, por el que tú y tu hermano camináis juntos dejando atrás el cuerpo felizmente para descansar en los Eternos Brazos de Dios. Los Brazos del Amor están abiertos para recibirte y brindarte paz eterna.»
UCDM - (T-20.VI.10)
«Escucha... tal vez puedas captar un leve atisbo de un estado inmemorial que no has olvidado del todo; tal vez sea un poco nebuloso, mas no te es totalmente desconocido: como una canción cuyo título olvidaste hace mucho tiempo, así como las circunstancias en las que la oíste. No puedes acordarte de toda la canción, sino sólo de algunas notas de la melodía, y no puedes asociarla con ninguna persona o lugar, ni con nada en particular. Pero esas pocas notas te bastan para recordar cuán bella era la canción, cuán maravilloso el paraje donde la escuchaste y cuánto amor sentiste por los que allí estaban escuchándola contigo.»
UCDM - (T-21.I.6)
«Ésta es la visión del Hijo de Dios, a quien conoces bien. He aquí lo que ve el que conoce a su Padre. He aquí el recuerdo de lo que eres: una parte de ello que contiene todo ello dentro de sí, y que está tan inequívocamente unida a todo como todo está unido en ti. Acepta la visión que te puede mostrar esto y no el cuerpo. Te sabes esa vieja canción, y te la sabes muy bien. Nada te será jamás tan querido como este himno inmemorial de amor que el Hijo de Dios todavía le canta a su Padre.»
UCDM - (T-21.I.9)
«¡Ay, criatura de Dios, si supieses lo que Dios dispone para ti, tu gozo sería absoluto! Y lo que Él dispone ha ocurrido, pues siempre fue verdad. Cuando venga la luz y hayas dicho: "La Voluntad de Dios es la mía", verás una belleza tal que sabrás que no procede de ti. Como resultado de tu gozo crearás belleza en Su Nombre, pues tu gozo es tan incontenible como el Suyo. El mundo desolado e insignificante se desvanecerá en la nada, y tu corazón estará tan rebosante de alegría que de un salto se elevará hasta el Cielo, ante la Presencia de Dios. No puedo describirte cómo será esto, pues tu corazón no está todavía listo. Puedo decirte, no obstante, y recordártelo a menudo, que lo que Dios dispone para Sí Mismo lo dispone para ti y lo que Él dispone para ti es tuyo.»
UCDM - (T-11.III.3)
«Criatura de la luz, no sabes que la luz está en ti. Sin embargo, la encontrarás a través de sus testigos, pues al haberles dado luz, ellos te la devolverán. Cada hermano que contemples en la luz hará que seas más consciente de tu propia luz. El amor siempre conduce al amor. Los enfermos, que imploran amor, se sienten agradecidos por él, y en su alegría resplandecen con santo agradecimiento. Y eso es lo que te ofrecen a ti que les brindaste dicha. Son tus guías a la dicha, pues habiéndola recibido de ti desean conservarla. Los has establecido como guías a la paz, pues has hecho que ésta se manifieste en ellos. Y al verla, su belleza te llama a retornar a tu hogar.»
UCDM - (T-12.VI.10)
«Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso. El Amor de Dios, por un breve período de tiempo, todavía tiene que expresarse de un cuerpo a otro, ya que la visión es aún muy tenue. El mejor uso que puedes hacer del cuerpo es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz. Aprender a hacer esto es la única utilidad real del cuerpo.»
UCDM - (T-1.VII.2)
«Hay una luz en ti que jamás puede extinguirse y cuya presencia es tan santa que el mundo se santifica gracias a ti. Todo lo que vive no hace sino ofrecerte regalos y depositarlos con gratitud y alegría ante tus pies. El aroma de las flores es su regalo para ti. Las olas se inclinan ante ti, los árboles extienden sus brazos para protegerte del calor y sus hojas tapizan el suelo para que camines sobre algo mullido, mientras que el sonido del viento amaina hasta convertirse en un susurro en torno a tu santa cabeza.»
UCDM - (PI.156.4:1-3)