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DESPERTAR CON PELÍCULAS - "Next"
David Hoffmeister

 

Libera Tu Ser - Artículos Un Curso de Milagros - Despertar con Películas: "NEXT


Del Libro de David Hoffmeister "El perdón cuántico: Física, te presento a Jesús".

 

 

Temas clave

●  Propósito verdadero
●  Relación santa
●  Colaboración

Sinopsis de la película

Cris Johnson, que tiene un pequeño espectáculo de magia en Las Vegas, puede ver el futuro con dos minutos de antelación, con una sola excepción: una vez vio a una mujer entrar en un bar a las 8:09 exactamente. Como no sabe nada más que esto, va al bar a esperarla dos veces al día. Mientras tanto pone sus poderes psíquicos a producir jugando en los casinos, donde su adelanto de dos minutos le permite ganar a la banca.

Callie Ferris es una agente del FBI muy centrada en su trabajo, que sabe del poder psíquico de Cris y quiere que lo utilice en los esfuerzos por intentar impedir que unos terroristas hagan explotar una bomba atómica. Los poderes psíquicos de Cris fueron estudiados y sondeados por las autoridades cuando era un niño y ahora no quiere colaborar con ellas.

Liz Cooper es la mujer de la visión de Cris. Cuando por fin coincide con ella en el bar, el encuentro pone en marcha un viaje en el que Cris va a aprender formas nuevas de confiar y colaborar totalmente. Con Liz, ve mucho más adelante en el futuro de lo que nunca había visto, y con Callie experimenta que el servicio al todo es el camino de la felicidad. Ve que ha estado malgastando su mente en miedos y estrategias de evitación, y que lo único que va a “sacar las cosas adelante” es unirse en un propósito superior.

Introducción

Esta película contempla las facultades psíquicas, que son capacidades naturales que simbolizan la apertura de la mente a un estado superior. La parapsicología y las facultades psíquicas, como la psicoquinesia y la telepatía, son conocidas y han sido objeto de experimentos desde hace mucho tiempo. Los científicos dicen que solo utilizamos una fracción diminuta del cerebro; en términos metafísicos, diríamos que la gente no utiliza todo el potencial de la mente. La mente tiene un potencial enorme, y tener una facultad psíquica es una señal de haberse liberado de creencias limitantes sobre lo que es posible.

Considera esto: vas por tu vida y te encuentras con alguien. Hay algo, una sensación de tenemos algo que hacer juntos. Puede ser una sensación de conexión profunda. Cris siente eso con Liz, sin saber qué importancia tiene. No sabe que se van a enlazar en una relación de confianza que va a ser clave para que él rompa con el miedo y la paranoia en relación con sus facultades psíquicas y la gente que estuvo sondeándolas.

Cris y Callie, sin embargo, van a tener una relación más difícil porque Cris percibe a Callie como parte de los gobiernos y autoridades con los que no quiere tener nada que ver. Esta película nos va a mostrar que incluso aquellos a quienes percibimos como enemigos forman parte del gran plan del despertar, y que compartimos un propósito con ellos. Cris y Callie parecen estar trabajando el uno en contra de la otra, pero luego veremos que van más allá de eso a un estado de perdón, a un lugar donde se unen en una meta superior que, literalmente, los hace uno y elimina toda la animosidad y toda la lucha.

Esta película está repleta de física cuántica que nos proporciona una perspectiva nueva del tiempo. Igualmente, las enseñanzas más profundas de Un curso de milagros tratan del tiempo lineal. El tiempo lineal se basa en la creencia en que causa y efecto están separados, en que hay causación en el mundo y en que a cada acción le corresponde una reacción. El mundo se basa en esta falsa relación de causa-efecto. Pero, por debajo de eso, está la experiencia de que el tiempo es simultáneo, de que todo está ocurriendo a la vez. El ego intenta hacer que el tiempo parezca lineal para encerrarnos en la ilusión. Cada vez que hacemos real la ilusión en la mente, reactivamos la separación y nos sentimos culpables.

Las enseñanzas más profundas que han venido a través de mí han sido siempre sobre el pensamiento hipotético, que consiste en imaginar diferentes escenarios. Jesús habla de ello en la “Clarificación de términos” del Curso. Dice que el Curso está escrito como si existiese la consciencia individual. Pero no existe, esa creencia forma parte del engaño. En realidad solo hay una mente y se ha quedado dormida. El ego ha fragmentado esta única mente en lo que parecen ser siete mil millones de mentes. Todo ello es parte de este truco “como si”, como si la separación hubiese ocurrido. Esta película entra en ese “como si”. Y es espectacular.

Comentarios de la película por David

Escena: Cris juega en un casino mientras lo observa el equipo de seguridad. Creen que está haciendo trampas y lo intentan acorralar. Él utiliza su poder psíquico de ver con dos minutos de antelación lo que va a pasar, para evadirse de los agentes de seguridad y escapar a su casa.

Como Cris sabe dónde va a estar todo el mundo, le resulta fácil escaparse del equipo de seguridad del casino. Pero consideremos sus facultades psíquicas. Jesús preguntaría: “¿para qué son?”. Cris las utiliza como un truco para escapar de las consecuencias negativas que teme. También las utiliza para ganar dinero haciendo pequeñas apuestas en los casinos. No va a por los premios grandes porque teme que lo pillen. Es casi como si sus facultades psíquicas fuesen un juguete para él.

En el viaje espiritual se pueden desarrollar facultades psíquicas. Pero el ego está repantigado en la mente buscando la manera de aprovechar esas facultades para ver el futuro, para manipular las imágenes, para manifestar. El ego puede disfrutar de un momento de esplendor con esas cosas.

Miremos los motivos de Cris. En este momento él no se siente llamado a nada superior. No encuentra ninguna utilidad superior para sus facultades psíquicas. Ahí entra Liz. El Espíritu Santo la utiliza para ayudar a Cris a ver que existe un propósito muy superior para sus dones. El Espíritu Santo no asusta a Cris viniendo a decirle directamente: “podemos utilizar tus facultades psíquicas para la iluminación”. En lugar de eso, el Espíritu introduce la idea por medio de pasos manejables con los que Cris puede conectar.

Escena: Desde su casa, Cris mira el futuro y ve que la agente del FBI Callie Ferris ha descubierto dónde vive, y viene a pedirle ayuda contra la trama terrorista. Ve que, si se queda a hablar con ella, lo van a capturar; así que se marcha antes de que ella llegue.

Esta ventana de dos minutos en la cual él estaba pensando “quiero ver por qué viene” es un buen ejemplo de situación hipotética. No solo oímos a Callie representar todos sus pensamientos sino que también oímos representarse los pensamientos de Cris. Oímos cómo desconfía de la gente que puso a prueba sus facultades psíquicas. En efecto, Cris está pensando: dejadme en paz. Ya me siento bastante extraño con esta facultad psíquica. No me siento amado. No quiero tener nada que ver con tu juego, sea lo que sea. Aunque, tal como dices, sea para salvar vidas.

La mente inventa dos tipos de situaciones hipotéticas: en uno de ellos estamos convencidos de que ciertas cosas ocurren realmente. En el otro solo pensamos en cosas, fantaseamos. Dejamos que la mente se desboque y tapamos el espíritu con la imaginación. La mente dormida cree en lo hipotético. Cree que lo que ve alrededor está ocurriendo de verdad. El Espíritu Santo tiene que mostrarle a la mente que todo es hipotético, que nada de ello es real. Todo consiste en “y si…”.

En la consciencia humana parece que los “y si…” ocurren en la mente y parece haber una realidad frente a eso. Dicho de otra manera, podríamos decir: “bueno, he pensado en leer este libro”. La lectura parece real en este momento, real en cierto sentido, no una posibilidad. No es: “posiblemente estoy aquí leyendo este libro”. No, la mente está convencida: “estoy aquí leyendo este libro”.

Cuanto más profundizamos en ello, más claro vamos a ver que el cosmos es una película de lo que la mente cree, prefiere y selecciona. La percepción es muy selectiva. De manera que, entre los trillones de situaciones posibles, la mente se ha agarrado a una que dice que está ocurriendo realmente, pero es igual que las restantes. Solo es una potencialidad basada en preferencias.

Una vez que soltamos de la mente pensamientos, creencias y preferencias, estamos seleccionando un milagro. Realmente existe un estado de desapego mental que es el milagro que podemos seleccionar. Pero para seleccionarlo de manera consistente tenemos que soltar las preferencias, todas las situaciones preferidas, tales como caliente, frío o soleado. Todas las preferencias que forman parte de la jerarquía de ilusiones del ego distorsionan la percepción, y hacen que algunas cosas potenciales parezcan reales.

En esta película ya hemos visto a Cris representar algunos asuntos potenciales. Esto es muy similar a una práctica de meditación metafísica. Él seguía volviendo al mismo bar porque tuvo una premonición de encontrarse allí con Liz; y sentía que, aunque no sabía por qué, era importante. Estaba practicando de manera muy devota, no porque lo comprendiese, sino porque sabía que era importante.

En esto hay un claro paralelismo con el viaje espiritual. Aunque parezca que no vemos los frutos ni las recompensas, hay algo dentro de nosotros que sabe que es muy importante. La vigilancia de Cris, yendo al bar cada día a la misma hora, con la esperanza de que ella entrase y él pudiera enterarse de qué era, es algo realmente hermoso.

Escena: Cris por fin se encuentra con Liz en el bar. Ella le ofrece llevarlo a Flagstaff, y le dice que primero tiene que hacer unos recados y podría demorarse unas pocas horas. Empiezan a construir una relación, Liz empieza a ver algo dulce y sincero en Cris. La carretera queda cortada a causa de una fuerte tormenta y se ven obligados a quedarse en un motel. Cris le cede a Liz la habitación del motel y esa noche duerme en la camioneta. A la mañana siguiente, ambos se abren a una sensación de conexión más profunda. Mientras están tendidos juntos en la cama, Liz le dice a Cris: “a lo mejor existe el destino”. Cris abre los ojos y se queda con la mirada fija en el techo.

Recuerda esta escena en la que ambos están tendidos en la cama y Cris mira al techo, la volveremos a ver. Es un punto clave en lo que se refiere a las situaciones hipotéticas.

Está naciendo una relación entre Cris y Liz. Cris intenta aflojar tensiones contando chistes sobre el Zen. La interacción entre ellos es agradable, suave y fácil. Vemos que acaban de empezar a seguir las indicaciones del Espíritu, y vemos que en realidad están juntos por una llamada muy superior, para un propósito muy elevado. Cris va a descubrir que sus facultades psíquicas se refuerzan mucho con la presencia de Liz.

El FBI quiere capturar a Cris para utilizar sus poderes psíquicos. Han establecido un dispositivo de vigilancia y tienen rodeada la habitación del motel. Podemos ver esto como una manifestación de los pensamientos de duda de Cris. Vamos a ver representarse muchas de esas dudas. Esto es lo que hace el ego. Intenta volvernos contra nuestro hermano, contra nuestra hermana, intenta que los rechacemos. Quiere que experimentemos miedo y pánico para que abandonemos la relación. Hay una sección del Curso titulada “La relación que ha sanado” que habla de lo que ocurre cuando se invita al Espíritu Santo a entrar en una relación. El cambio de propósito de una relación de especial a santa, horroriza a los implicados. El miedo conduce a que el ego diga: “deshazte de tu hermano. Sabotea la relación” en lugar de mantenerse en ella en aras del entrenamiento mental.

En la película, la relación acaba de empezar a crecer en el propósito del Espíritu Santo. Pero va a haber un intento serio de sabotaje por parte del ego para romper la confianza y acabar con la relación.

Estamos a punto de ver un ejemplo estupendo de que hay que dejar que surjan los pensamientos privados. En este caso, ante los intentos de sabotaje del ego, Cris y Liz vuelven a enlazarse con los sentimientos más profundos de amor y conexión que tenían.

Escena: Más tarde esa misma mañana, Liz sale a comprar comida y la interceptan unos agentes del FBI que intentan que les ayude a capturar a Cris. Le dicen que él es un sociópata delirante y que todo lo que le ha contado es mentira. Le dan una droga para que se la ponga en la bebida.

Liz vuelve al motel fingiendo que no pasa nada, pero tiene pensamientos de miedo y está intentando seguir las instrucciones del FBI. Sin embargo, Cris sigue una guía más profunda. Se siente profundamente conectado a ella. Fue tan diligente en la espera para encontrarla porque sabía que, juntos, tenían un propósito superior.

En esta escena Cris está en muy buena sintonía, pero Liz no. Está asustada. Ha vuelto al motel a hacer lo que le han dicho que haga, como muchos haríamos. Estamos condicionados a hacer lo que se nos dice. Nos creemos las cosas. Hacemos los gestos. Viene el miedo, pero pensamos “bueno, tengo que sobrevivir y sobreponerme a esto”, de manera que nos ponemos una máscara y hacemos una representación. Pero vemos el miedo en los ojos de Liz.

Jesús dice: “El que esté más cuerdo de los dos en el momento en que se perciba la amenaza, debe recordar cuán profundo es su endeudamiento con el otro…” (T-18.V.7). Es bellísimo que Cris esté en tan buena sintonía.

Escena: De vuelta en el motel, Cris y Liz se besan. Cris pregunta: “¿te pasa algo?”. Liz responde: “no, no, estoy bien”.

El Espíritu utiliza el beso como un barómetro de la autenticidad de Liz. Esta es la primera vez que Cris nota algo raro. Observa lo intuitivo que es.

Quiero subrayar este momento. Liz ha puesto la droga en el zumo de Cris. Los francotiradores le están apuntando. El FBI tiene rodeado el motel. Las cosas no pintan nada bien para Cris. Pero recuerda que el Espíritu Santo está invitado a entrar en la relación. Observa el poder del Espíritu Santo. Liz está diciendo unas cuantas frases de esas que se suelen decir para complacer a la gente, pero Cris permanece en la sinceridad y la inocencia. Aún está en su propósito. Y llega la hora de la confianza. ¿En quién va a confiar Liz? Tiene pruebas de ambas partes.

Aquí hay muchas sutilezas. El Espíritu Santo puede ver mucho más. Es como si tuviéramos una ecuación o una parábola complicadas, y también a alguien que nos aclara los puntos clave. El Espíritu Santo puede utilizar cualquier cosa, incluso películas de acción y aventuras, para bucear en la mente. Es completamente milagroso.

Un milagro es un estado de desapego. Es como vislumbrar que uno es el soñador del sueño, o como la experiencia del sueño lúcido, en la que reconocemos que estamos soñando. Eso es lo que es un milagro. Podemos estar en cualquier sitio, en cualquier momento, haciendo cualquier cosa, cuando llega un momento —por fugaz que sea— en el que sentimos que todo es un sueño. Eso es un milagro. Es ese estado de observar tranquilamente. Es esa sensación de darse cuenta de que solo es un sueño.

Parece que al principio solo tenemos vislumbres aquí y allá. Pero luego, tal como dice el Curso, los milagros se vuelven habituales. Nuestra mentalidad se orienta al milagro de manera habitual. ¡Es estupendo! Nos volvemos absolutamente alegres, felices y despreocupados, sin razón aparente. ¡No podemos quitarnos la sonrisa de la cara! Y no tiene nada que ver con los resultados. Es un ensueño feliz. Así es como se siente el milagro.

El propósito de dejar salir los pensamientos y creencias inconscientes, de no ocultarlos, es limpiar la mente de restos. Con la práctica, podemos mantener ese estado con independencia de lo que parezca ocurrir. No importaría que volasen las balas ni que estallase una bomba atómica.

Escena: Cris está a punto de beber el zumo con la droga del FBI cuando Liz lo detiene. Ella le abre el corazón, le dice que los del FBI le han dicho que es un sociópata, pero que ella no quiere creerlo. También le dice que si escapa le van a disparar. Liz le pregunta a Cris si es verdad lo que dicen los del FBI. Cuando él se queda con la mirada fija, sin responder, ella siente que tal vez ha sido un error elegir confiar en él. Cuando él empieza a explicarle en qué consisten sus facultades, ella cree que es un delirio. Incluso después de demostrárselas, ella sigue pensando que es un truco. Él le dice claramente: “sabes que no tenemos tiempo para esto. Dijiste que todo era posible”. Cris le da a Liz instrucciones muy concretas sobre lo que ha de hacer una vez que él salga del motel. Le dice que si puede esperarlo, sea un día, una semana o un mes, él la encontrará. Luego se marcha.

Cris y Liz se han unido en la confianza. Jesús dice en el Curso: “Tener paciencia es algo natural para aquellos que tienen confianza. Seguros de la interpretación final de todas las cosas en el tiempo, ningún resultado, ya visto o por venir, puede causarles temor alguno” M-4.VIII. En el milagro —y en esta película hay un colapso del tiempo que nos deja ver que en definitiva no hay ya visto ni por venir— estamos en el instante. Ahí es donde somos invulnerables. Ahí es donde está nuestra fuerza. Ahí es donde somos tales como Dios nos creó, como Espíritu, como Mente.

Así que, cuando hay dolor, está en la mente; significa que hemos elegido la lente del ego. El dolor nunca tiene ningún valor. Podemos atravesar una experiencia y decir: “fue dolorosa pero me ha venido bien”, pero el dolor nunca nos viene bien. Decidimos a través de qué lente vamos a mirar. Cuando, en la fase inicial del entrenamiento mental, dejamos brotar toda la oscuridad que había sido empujada fuera de la consciencia, el ego lo interpreta como algo horroroso. Nos dice que el dolor, los pensamientos, las creencias y los recuerdos son reales. Pero es solo un proceso de despejar. Jesús dice que, aunque el proceso suela experimentarse de esa manera, el dolor es innecesario.

Es muy raro pensar en soltar el ego sin ninguna vacilación, sin avances y retrocesos. Jesús es realista. Nos dice que los pensamientos de duda son siempre percepciones falsas y que no hay que tirar la toalla porque el proceso parezca doloroso. La mente lleva milenios al revés y ahora solo está empezando a ponerse al derecho. Es una transformación enorme que toda nuestra percepción gire ciento ochenta grados. Mientras se está produciendo ese giro, el ego lo interpreta como doloroso. Y mientras nos identifiquemos con el ego sentiremos su dolor.

Ni siquiera es nuestro dolor, porque somos el Cristo. Nosotros no tenemos ningún dolor. Pero mientras nos identifiquemos por error con el ego, sentiremos sus emociones. Por ejemplo, si nos vemos a nosotros mismos diciendo “estoy enfadado”, tenemos que reconocer que no es verdad. Sería más exacto decir: “me estoy identificando por error con el enfado”. Igualmente decir: “me duele” es una identificación falsa. Ni siquiera es honesto. Jesús dice en el Manual del maestro que el verdadero significado de la honestidad es congruencia. Eso significa que todo lo que pensamos, decimos, hacemos, percibimos y sentimos, está completamente alineado. Eso es honestidad.

Ser congruentes empieza a sacarnos del molde de “¿quieres saber honestamente cómo me siento? Pues bueno, me duele”, y “honestamente, estoy enfadado contigo”. Jesús dice que eso no es posible, que nunca estamos enfadados honestamente. Si creemos que estamos enfadados, que tenemos una razón buena y justificada para estarlo, nos estamos engañando a nosotros mismos. Él dice en el Curso que la ira nunca está justificada. Antes de poder enfadarnos tenemos que creer que se han producido determinadas condiciones, incluida la creencia en que algo que está fuera de nosotros puede hacernos daño, lo cual es sólo una creencia.

Nostradamus, un francés del siglo dieciséis que tenía el don de la profecía, no solo predijo lo que iba a pasar la semana o el mes siguiente. Predijo las cosas con un adelanto de siglos, mucho antes de que fuesen inventadas. Describió aviones y misiles volando por el cielo. Intentó describir con palabras estas cosas hace siglos. Era una facultad psíquica, y no creo que él estuviese en paz. Estaba bastante molesto por estas cosas. Estaba tocando el venero del miedo.

En la película, Cris ve el futuro con dos minutos de antelación, y aún con más antelación cuando está junto a Liz; y, sin embargo, esto lo lleva al estado de humildad de preguntarse qué propósito tiene eso. ¿Qué propósito tiene ese poder psíquico? ¿Qué propósito tiene todo esto? Es en eso en lo que el Espíritu Santo trabaja con nosotros: en utilizar todas las habilidades y capacidades que el ego inventó, incluido el tiempo, para deshacer al ego. El ego inventó el tiempo y el Espíritu Santo sabe cómo trabajar con eso.

La metáfora de que “el guión ya está escrito” nos conduce a una nueva perspectiva. Empezamos a abrirnos al yo-testigo, al observador, porque nos damos cuenta de que, si el destino rige, no podemos cambiar el guión. Empezamos a observar nuestros pensamientos y a prestar atención, y al hacerlo empezamos a cambiar de ideas sobre nuestra mente. Ahí es donde hay que centrar el esfuerzo. El valor de “el guión ya está escrito” es que nos muestra que todo lo que percibimos es el pasado. Todo es el pasado y nuestra única responsabilidad es soltar el pasado. ¿No es divertido?

Si seguimos el Curso con diligencia pronto nos quedaremos sin ambiciones. Completamente sin ambiciones. Hablamos de ambicionar, pelear, esforzarse, luchar, conseguir, acumular y ganar. Jesús dice “no”. Él dice “no tengo que hacer nada” T-18.VII. “Haz simplemente esto: permanece muy quedo” E-189.7. Esto es una mente mística que dice: “¿no te alegras de saber que la mente-ego se inventó todo esto? ¿No te alegras de saber que no puedes cambiarlo? Solo puedes cambiar tu manera de mirarlo”. ¡Es glorioso! Piensa en todo el estrés y toda la presión que implica el intentar hacer del mundo un lugar mejor, el intentar mejorar nuestras vidas, el intentar mejorarnos a nosotros mismos.

¿Quién es el ser que necesita mejorar? ¿Es el Cristo? ¿Necesita el Cristo clases de autoayuda? ¿Necesita el Espíritu ir a talleres y seminarios uno detrás de otro? No. Ese es el ego. La necesidad de hacer un yo mejor es un pensamiento del ego: ¿Soy bastante hábil, bastante rico, bastante listo, bastante valioso? Es un truco para tener a la mente distraída de la quietud. La Biblia dice: “Estad quietos, y sabed que Yo Soy Dios” Salmos 46:10. Es así de sencillo.

El milagro colapsa el tiempo y reorganiza la percepción, y al final esto conduce a darse cuenta de que todo es pasado. Una vez que nos damos cuenta de ello, la mente se sumerge en la quietud. No vamos a intentar arreglar ni cambiar el pasado, ni reorganizarlo ni configurarlo mejor. Fluimos en la experiencia de la iluminación y el reconocimiento del Ser, ¡que es muy bella! Es el Ser testigo, que observa sin ninguna idea de intentar que nada sea diferente.

Una de las frases más profundas del Curso es: “no trates de cambiar el mundo, sino elige más bien cambiar de mentalidad acerca de él” (T-21.In.1). Tuvo un efecto profundo en mí. Yo había pasado un montón de tiempo protestando y defendiendo opiniones, diciéndolo a la gente: “no, lo has entendido mal, tenemos que salvar a las ballenas”. ¡Salvar, salvar, salvar! Pero el Curso dice que es la mente la que necesita la salvación. El mundo es un dispositivo para distraernos que nos tienta a poner toda nuestra energía en intentar cambios allí donde el cambio es imposible.

En lugar de ello tenemos que sintonizarnos con la guía. La escucha interior simplifica la toma de decisiones. Todo lo que se puede concebir que ocurra en el tiempo y en el espacio ya está dado. Es muy sencillo. Por eso no cedemos a la tentación de intentar analizarlo en la forma.

Seguir al Espíritu Santo es un sendero de entregarse y ceder, lejos del pensamiento que se resiste, lejos de la idea voy a hacerlo a mi manera. Tenemos que seguir abriéndonos y entregándonos. Eso es el desmantelamiento del ego. El ego va a estar peleando, dando patadas y chillando todo el tiempo, porque quiere estar al mando; pero el Espíritu dice: “no, suelta”.

Nunca se trata de lo que va a ocurrir en el futuro. Se trata de soltar la creencia en que podemos controlar el tiempo y el espacio. Todo consiste en escuchar y dejarse guiar a un estado mental, y no a un resultado en particular. El Espíritu Santo ve que todos los resultados en la forma son lo mismo. No hay ninguna diferencia. Pero en términos de estado mental hay una gran diferencia entre el amor y el miedo, entre el propósito del Espíritu Santo y el propósito del ego. Hay una diferencia importante y la Guía apunta a esto: a enseñarnos discernimiento, a enseñarnos la diferencia entre mente recta y mente errada, entre el amor y el miedo.

 

La guía nos ayuda a permanecer felices, a seguir fluyendo. A veces parece que los intentos del ego de perturbar la guía del Espíritu Santo no van a tener fin. Pero son solo pensamientos. No tienen ningún poder de dictarnos nada. Tenemos que verlos como lo que son y no apoyarlos, no apoyar ningún miedo. ¡Ese es nuestro propósito! Si sencillamente escuchamos y nos dejamos guiar, avanzamos con gran facilidad. Si la mente entra en el miedo y se toma en serio ese miedo, el mundo va a reflejar esos pensamientos atemorizados. Por eso nos conviene soltarlos.

Tiene que haber disposición a no apoyar al mundo, no sentir que tenemos que cambiar el mundo ni hacer de él un sitio mejor. Tenemos que prestar atención a la mente y a las sensaciones intuitivas; tenemos que empezar a utilizarlas como barómetro, como indicador. Eso es sintonizar con la guía. Los sentimientos son un excelente barómetro para saber si estamos o no sintonizados con el Espíritu. Así que practicamos con eso. Cada vez somos más capaces de desapegarnos de los resultados.

Cuando somos felices, el mundo entero es feliz. ¿No es una metafísica estupenda? ¿No sería cruel Dios si nosotros pudiéramos estar felices y sonrientes mientras otros estuvieran sufriendo y dolidos? ¿Quién ha montado eso? Eso no suena a un Dios muy bueno. Eso no tiene ningún sentido. Si el amor es real y el amor es todo lo que existe, entonces eso es estupendo. Se trata de abrirse a esa experiencia.

Entonces podemos soltar todas las ideas de dolor, sufrimiento, ser víctimas o sufrir abusos; empezamos a darnos cuenta de que todo eso es el pasado. ¿Quién no estaría contento de soltar eso? ¿Desde cuándo es agradable el dolor, el sufrimiento o el abuso? No lo es. Tenemos que soltarlo. Y ese es todo el mensaje. Tenemos que darnos permiso a nosotros mismos para soltar cualquier pensamiento, cualquier percepción que no sea la felicidad más profunda. No vale la pena entregar nuestra santa mente a semejantes tonterías, a semejantes pensamientos y creencias egoicos.

El principio metafísico que subyace es que todo es un invento y que tenemos que hacernos responsables de nuestro estado mental al cien por cien. La lección 136 dice que la enfermedad es una defensa contra la verdad. En esa lección, Jesús describe toda la dinámica de las defensas que utilizamos como pequeñas varitas mágicas. La mente inventa un escenario completo, síntomas y lo que sea, y se olvida de ello. Jesús incluso utiliza la expresión “la rapidez con la que te olvidas”. Luego, el ego proyecta la causa sobre algo del mundo. Es como si el dolor, la incomodidad o el síntoma tuvieran que venir de algo del mundo.

Tenemos que purificar los pensamientos. Purificar la mente. Purificar la consciencia. Esta enseñanza es práctica porque todo es un estado mental. Todo lo que pensamos, creemos, sentimos y percibimos está completamente conectado y basado en lo que pasa dentro. Al final tendremos la experiencia de que no hay dentro ni fuera. Ya no veremos el mundo “ahí fuera”. Empezaremos a darnos cuenta de que las ideas no abandonan su fuente, y de que el mundo está donde siempre ha estado: en la mente. Entonces el mundo es benigno. Entonces el mundo es un mundo amigable. Si la mente es amigable y el mundo está en la mente, entonces el mundo es amigable. No es más que lógica divina común y corriente.

Por eso tenemos Un curso de milagros. Es una herramienta de entrenamiento mental para llevarnos hacia dentro, a ese estado mental. ¡Y funciona! ¡Esa es la buena noticia! Y nos regocijamos juntos. Nos reímos juntos. Jugamos juntos. Todo es solamente attrezzo. Cuando vamos al teatro, lo que hay en el escenario es solo attrezzo, no es real. Ese attrezzo se puede utilizar de manera relajada como un decorado para el entrenamiento mental. Es para el entrenamiento mental. Forma parte del plan. No procede de la lucha ni de intentar hacer que ocurran las cosas. Es una manera agradable de vivir la vida. “Ah, eso está dado. Pues gracias”. ¿Puede ser así de simple? ¡Sí! Así funciona cuando nos entregamos. Además es divertido. ¡Está para ser divertido!

Cris había utilizado sus facultades solo para sí mismo, pero cuando Liz se une a él, él se abre al propósito de servir al bien común. Cuando nos unimos en propósito con nuestro hermano, nos unimos al Espíritu Santo, y vamos a experimentar milagros que van a colapsar el tiempo. Jesús nos dice en el Manual del maestro que ni siquiera podemos elegir la forma del plan de estudios, lo cual es un motivo para relajarse: todo está ya organizado. Todo lo que podemos hacer es estar dispuestos a abrirnos y seguir el plan. Y ya es demasiado tarde para pelear contra él. Ya hemos invitado a entrar al Espíritu Santo y es inútil resistirse.

Cris se aferraba a su resentimiento por haber sido sometido a experimentos, sondeado y abusado por los demás. A causa de esta creencia tenía miedo a decir sí a lo que traería bendiciones más allá de sí mismo. Si creemos que todos los demás son distintos de nosotros, no vamos a comprender el propósito compartido. Todo lo que hacemos con el Espíritu Santo es para todo el mundo. Cada milagro que compartimos bendice a todo el universo.

El Espíritu Santo utiliza todos los guiones y toda nuestra disposición para llevarnos a ese estado de completitud al que no se le puede añadir ni quitar nada. De esto trata el propósito superior. El FBI va a rodearlo, porque Callie quiere utilizar la colaboración de Cris para impedir una explosión nuclear. Este es un propósito superior, pero aún tiene elementos de afán de proteger. Ella quiere proteger a la gente del sur de California. Y ha intentado coaccionarlo. Le ha dicho que, si no lo hace, van a meterlo en la cárcel.

El plan del Espíritu Santo es que lleguemos a un estado de inocencia y de paz perfectas, un estado sin ningún componente del ego. Aunque nosotros no sabemos lo que más nos conviene, el Espíritu Santo sí lo sabe. Hay un propósito en la mente que responde a cualquier situación concebible. Y esta respuesta está más allá de toda hipótesis. De hecho, esta respuesta, este propósito, nos muestra que todas las situaciones hipotéticas son la misma. Pero esto es una enseñanza muy elevada.

Con lo que sí sabemos relacionarnos es con ser guiados. Así, cuando parece que hacemos frente a una elección difícil entre dos alternativas, el Espíritu Santo nos ofrecerá la más útil; hasta que por fin nos demos cuenta de que todas ellas son lo mismo, de que no hay elecciones entre ilusiones.
Escena: Cris sale del motel y salta por un acantilado en la montaña. Le ha pedido a Liz que lance su vehículo por el acantilado cuando él salte, que va a volcar un depósito de agua que, a su vez, empujará un viejo vagón de cola de un tren y muchos troncos grandes. Cris usa su facultad psíquica para esquivar lo que cae por la pendiente. Al llegar abajo, Callie lo está esperando. Está a punto de ser aplastada por todo lo que cae, le pide ayuda y él se la da. Los agentes del FBI lo capturan y se lo llevan a sus instalaciones.

El Espíritu Santo nunca ordena y nunca exige. Los dos personajes aún reflejan un miedo interior que dicta sus actos. Los dos intentan ser útiles según lo que ellos creen que es útil. Y sin embargo, solo el Espíritu Santo sabe qué es lo verdaderamente útil, y eso es soltar todos los escenarios por haber reconocido que todos son lo mismo.

Escena: Cris está en las instalaciones del FBI, enganchado contra su voluntad a una maquinaria, y lo obligan a ver informativos de televisión para encontrar información sobre los terroristas y la bomba atómica. Por medio de su capacidad de ver el futuro, ve que los terroristas han capturado a Liz. Ella está en un aparcamiento en la azotea de un edificio, atada a una silla de ruedas y con una bomba alrededor del pecho. Él la ve estallar.

Cuando Cris ve estallar a su amiga, en lugar de unirse con Callie y compartir lo que sabe, le dice: “tienes que sacarme de aquí”. Quiere manejarlo todo él solo, no quiere que el FBI utilice sus dotes psíquicas. La agente aún tiene miedo de que mueran ocho millones de personas. Vamos a ver a estos dos jugar al ratón y al gato sobre quién tiene más capacidad de detener a los terroristas.

Escena: Cris escapa del edificio del FBI con los agentes persiguiéndolo de cerca. Va a la azotea donde, en su visión, han matado a Liz. Callie llega a la azotea y Cris le cuenta la visión que ha tenido de una explosión que mata a Liz. Callie le dice que eso aún no ha ocurrido y lo convence para que trabaje con ella.

Ya vemos símbolos de colaboración, vemos el principio de la relación santa entre Cris y Callie. Después de todo el miedo por el que han pasado, llegan a un punto en el que ven que es mejor colaborar. Esto pasa con todas las relaciones humanas. Podemos ser capaces de tolerar dolor y sufrimiento, pero eso tiene un límite. No importa de quién tengamos las quejas, soltarlas y colaborar con esa persona es mejor que intentar actuar en su contra ni a pesar de ella.

Cuando Cris lee el futuro también está leyendo el pasado. Por eso nos enseña Un curso de milagros que el guión ya está escrito. Todas las escenas y situaciones de este mundo han ocurrido ya, incluida aquella en la que parecemos estar ahora. Esta es solo una escena del pasado. Pero la estamos viendo como si estuviese ocurriendo ahora mismo. El ego divide el pasado en pasado-pasado, futuro-pasado y ahora-pasado. Ahora mismo estamos observando el ahora-pasado.

El Espíritu Santo utiliza el pasado para que aprendamos a unirnos y colaborar. Nos lleva a un propósito más profundo y superior en el que, antes de verlo desaparecer, vemos que todo es pasado. Pero tenemos que aprender que no podemos elegir entre escenarios distintos. Como personas, creemos que elegimos estar donde estamos ahora, y podemos incluso tener planes para más tarde. Todo forma parte del truco. Es el ego con todas sus diferentes situaciones hipotéticas.

Lo que ocurrirá en el futuro ya ha ocurrido. Todo lo que se puede hacer es perdonarlo y mirarlo junto al Espíritu Santo. Así el mundo desaparecerá, regresaremos al Cielo y seremos felices. El Cielo es nuestro hogar natural. Este mundo de situaciones hipotéticas no es nuestro hogar. Nunca hemos encontrado felicidad duradera en este mundo.

Tampoco vamos a alcanzar el Cielo muriendo. Algunos creen que cuando mueran irán al Cielo. Pero al Cielo no se llega por medio de la muerte. Se llega por medio del perdón, por medio de la resurrección de la mente. Ahora vemos por qué es tan importante Un curso de milagros. Nunca vamos a escapar de este mundo por medio del ego. El ego quiere que siempre nos reencarnemos en este mundo y nunca encontremos el Amor de Dios. Sin embargo, cuando aprendamos a decidir con el Espíritu Santo y colaborar, encontraremos el escape por medio del perdón.

Ahora vemos colaborar a Cris y Callie. Es colaboración intuitiva. Incluso Callie cree en las facultades de Cris. Dice a sus agentes que simplemente se dejen guiar por él, que olviden la información de inteligencia que han recogido, que se olviden de todo y se dejen guiar por él. Eso es lo que tenemos que hacer con el Espíritu Santo: soltar todo lo que hemos aprendido en el pasado y aprender a seguir solo la guía del Espíritu Santo, sin dejarnos engañar por el ego. Así es como despertamos.

Escena: Cris utiliza sus facultades psíquicas con gran precisión para guiar a los agentes del FBI en la búsqueda de los terroristas. Se divide mentalmente en todas las direcciones para buscar a Liz en el almacén abandonado.

Cris dice: “busquen en esta planta, yo buscaré en el resto”, porque va a registrar mentalmente el resto del almacén. Va a comprobar, utilizando el poder mental, todos los sitios donde potencialmente podría estar Liz. Los agentes del FBI apenas pueden creerlo, pues creen que haría falta todo un equipo para hacer lo que él va a hacer mentalmente.

Esta película es una analogía que nos muestra la aceleración que se produce en el despertar espiritual. El Espíritu Santo sigue estrechando nuestras alternativas potenciales a favor de las ilusiones y nos ayuda a centrarnos en la corrección de una manera muy rápida. Cada milagro que experimentamos con el Espíritu Santo ahorra en términos humanos miles de años. Por eso es importante sintonizar con el Espíritu Santo. Nos va a conducir a la corrección inevitable, de regreso al Reino de los Cielos.

La escena que muestra a Cris en muchos sitios a la vez trata de la superposición. La superposición significa sencillamente que hay todo tipo de opciones. Lo que parece que vemos ante nuestros ojos es la selección de opciones que creemos posibles, basándonos en lo que preferimos que ocurra. El mundo no está fuera de la mente. El único motivo de que parezca que leemos un libro desde dentro de un cuerpo, desde detrás de los globos oculares, es que creemos que eso es posible. Pero el Espíritu Santo va a mostrarnos que eso no es posible. Este es solo uno de los escenarios de todo el campo cuántico y creemos estar en él. Pero no lo estamos.

Escena: Liz ha sido rescatada y los terroristas han muerto. Cuando Cris y el FBI descubren que la bomba atómica no está donde esperaban, Callie lleva a Cris a un dispositivo de seguimiento diseñado para ayudarles a localizar la bomba. Con la mirada fija en el monitor, Cris dice: “algo ha salido mal. Me he equivocado. Va a ocurrir. Ahora”. La bomba estalla. Todo se hace pedazos y la pantalla se pone negra. Vemos a Cris de vuelta en la habitación del motel. Abre los ojos y mira al techo.

Aquí estamos de vuelta a esta escena crucial. Aquí está la clave de la curación. Toda la segunda mitad de la película era hipotética. Si estabas teniendo cualquier reacción a cualquier parte de la segunda mitad de la película, estabas reaccionando a una situación hipotética. Y ahora vemos a Cris de vuelta en un punto donde tiene otra alternativa: la alternativa de colaborar, la alternativa de unirse, la alternativa de dar de lado al miedo y escuchar solo al Espíritu Santo. De manera que toda esa situación no tenía realidad ni existencia, y en eso consiste todo este mundo: en situaciones hipotéticas que se representan sobre la base del miedo. Ningún ser humano vive ninguna vida real, todo son situaciones hipotéticas en la mente. Y la meta es aprender a perdonarlo todo, sin excepciones. Ahora vamos a ver adónde va Cris a partir de este momento. ¿Elegirá colaborar con el FBI?

Escena: En la habitación del motel donde Liz está tendida a su lado, Cris se levanta, llama a Callie y le dice que está dispuesto a colaborar con ella. Le dice a Liz que él tiene que hacer algo. Le dice: “ya no puedo demorarlo más. Puede ser una semana o un mes; si tú puedes esperar, yo te encontraré”. Cris sale y Callie llega a recogerlo. “¿Listo?”, pregunta ella. “Sí”, dice Cris. Suben al automóvil y acaba la película.

Esta película es profunda. Entra a fondo en nuestras suposiciones sobre el tiempo y sobre las relaciones. En esta película se puede ver que en lugar de planear el futuro basándonos en el pasado, en nuestros deseos, en nuestras preferencias, en la clase de vida que creemos que nos conviene en el futuro, hay otra manera. El Espíritu Santo está diciendo: “¿estás listo? ¿Estás listo para un viaje nuevo y diferente del pasado? ¿Estás listo para ayudar en el plan del despertar? ¿Estás listo para permitir que todas tus habilidades, capacidades y recursos se utilicen con un único propósito: la resurrección de la mente? ¿Estás listo para llegar a conocerte a ti mismo tal como eres de verdad, tal como Dios te creó?”. Esta película muestra un ejemplo de cómo se representan situaciones hipotéticas temibles cuando nos resistimos a la llamada a unirnos. Todas son caminos vacíos que no conducen a ninguna parte.

Al final de esos caminos simplemente parece que morimos y volvemos a empezar en otro escenario. Y los escenarios siguen uno tras otro hasta que decidimos que estamos listos para despertar al perdón. No se escapa de este mundo por medio de la muerte. A veces la gente se suicida creyendo que van a encontrar una salida. Eso no funciona. Volvemos a otro escenario con otra pesadilla, porque todos los escenarios se basan en el miedo. Por eso tenemos que volver a representar otra vez esa situación.

La explosión nuclear en Los Ángeles era solo otra situación temible, otro escenario hipotético. Cuando aprendamos a seguir al Espíritu Santo tendremos un sueño feliz. Esto está ocurriendo ya. Cuando aprendamos a perdonar completamente, va a haber tanta alegría que vamos a pensar que apenas podemos quedarnos en la tierra, que apenas podemos quedarnos en el cuerpo. Veremos que no podemos ser culpables de esas situaciones porque todas son inventos del ego y nosotros no somos el ego. Somos Espíritu. Y este mundo nunca ha sido nuestro hogar. Si permitimos que el Espíritu Santo sea el propósito de nuestro soñar, podremos soñar un mundo diferente.

 

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«No estoy aquí para enseñar en un sentido convencional, estoy aquí para romper tu corazón, para destrozarlo y dejarlo en pequeños pedazos, para reducirlo hasta que se convierta en fertilizante, para que de ahí surjan tiernos capullos de claridad y nuevos árboles de compasión y tal vez incluso pequeños brotes de sorpresa, regados con tus lágrimas y sudor y nutridos con tu cálida presencia, y estarás tan ocupado cuidando a tus adorados recién nacidos que ni siquiera te quedará tiempo para recordar que alguna vez olvidaste cómo abrir tu corazón.»
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Jeff Foster
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«Si quieres ir hasta el final, arrójalo todo. Y justo ahí hay un gozo, una libertad, una luz. Despluma todo a la nada. Arroja tus apegos, tus deseos, tus necesidades e inmediatamente estarás en un estado de frescura total, integridad total. Todo ser humano debería hacer esto de vez en cuando. El buscador serio desarrolla esta despiadada actitud para liberar su mente del colesterol de la identidad egoica. Sé tan vacío y verás que el vacío es totalidad. Y mientras más lo hagas, más disfrutarás el sin esfuerzo de todo. Ignora la voz del intérprete, del periodista del contador o del matemático por un momento y no lo querrás de vuelta. Si quieres llegar hasta el final, arrójalo todo.»
Mooji
«Cuando dejas completamente de esperar una historia mejor, o mejores emociones, o mejores circunstancias, entonces la mente está abierta a indagar hacia aquello que está presente, ahora y siempre, y en paz de manera natural.»
Gangaji
«Cuando podemos reconocer que el alma madura de forma natural y algunas veces con dolor, podemos estar más dispuestos a abrirnos a lo que sea que estemos sintiendo. Podemos parar nuestro proceso de autoprotección y, en vez de eso, autoindagar. Si no nos resistimos a lo que sea que estamos experimentando, entonces la dulzura subyacente de la vida se encuentra incluso en los momentos más amargos.»
Gangaji
«Sufriste en exceso por tu ignorancia. Cargaste tus trapos para un lado y otro. Ahora quédate aquí. En verdad, somos una sola alma, tu y yo. He aquí el sentido profundo de mi relación contigo, porque no existe, entre tú y yo, ni yo, ni tú...»
Rumi
«La observación de sí acarrea ciertos cambios en los procesos internos del hombre… Al observarse arroja, por así decirlo, un rayo de luz sobre sus procesos internos, que hasta entonces trabajaban en completa oscuridad. Y bajo la influencia de esta luz, los mismos procesos comienzan a cambiar.»
George Gurdjieff