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LA INTEGRIDAD: VIVIR EN EL PROPÓSITO DIVINO

 

Libera Tu Ser - David Hoffmeister "LA INTEGRIDAD: VIVIR EN EL PROPÓSITO DIVINO"



Del Libro de David Hoffmeister "Sosiega la Mente - De Regreso a Dios" (Unwind Your Mind - Back to God) - LIBRO III - Capítulo III
Traducido al castellano por Juan Illan Gómez.

 

No puede haber una característica más importante del auténtico Despertar que la Integridad, porque sin Integridad, la tranquilidad de espíritu en lugar de ser una experiencia real se queda en una afirmación. La Integridad depende de la consistencia y de la pureza del pensamiento. Sin alinearse con el Espíritu Santo, la Integridad parece inalcanzable y la culpabilidad parece real en la consciencia.

Si se sigue al Espíritu Santo y SÓLO si se sigue al Espíritu Santo es posible desear, creer, pensar, sentir, percibir y actuar de manera consistente. Uno de los nombres del ego es engaño: cuando se cree en el engaño, la ilusión de la culpabilidad parece, en efecto, muy real. Las afirmaciones, los mantras y los buenos deseos nunca van a convertirse en sustitutos de mirar adentro y poner al descubierto el sistema de  pensamiento del ego. Hay que poner al descubierto y entregar voluntariamente al Espíritu Santo los focos de culpabilidad, y cuando esto ocurre se hace obvio que la culpabilidad nunca fue real.

La confusión es el resultado del intento de servir a dos señores y de ver dos mundos. Pero es imposible ver dos mundos que no coinciden en nada. No hay manera de volver al pasado, no hay manera de repetir el pasado. El pasado sólo se puede perdonar o soltar.

La inocencia y la culpabilidad surgen de dos sistemas de pensamiento diferentes. Uno es real y el otro no. Dios es un Dios de Inocencia y Amor Puro, y por tanto sólo se puede experimentar la Unión con Dios en el Estado de Inocencia. La culpabilidad siempre es una señal segura de que la mente está escuchando al ego y tiene miedo de la Voz del Espíritu Santo. La culpabilidad es una manera de cerrarse y desconectarse, un intento de estar separado, solo y aislado. El Espíritu Santo ofrece curación y espera con paciencia a que de manera voluntaria se ponga al descubierto la culpabilidad. Por eso hago énfasis a menudo en la importancia de compartir lo que tenemos en mente y no mantener nada oculto. Pues en la Verdad no hay nada que ocultar. Pero esto sólo se experimenta si no se intenta negar ni proteger la culpabilidad cuando surge en la consciencia. La culpabilidad desprotegida se disuelve sin esfuerzo alguno en la Luz del Amor. Para ocultar la culpabilidad y mantenerla escondida detrás de una multitud de ídolos y apariencias se necesita un esfuerzo enorme.

Te has preguntado alguna vez: "¿Por qué estoy intentando ocultar la culpabilidad que siento?" "¿Por qué me aferro tanto a la culpabilidad?" "¿Qué es lo que temo que ocurra si suelto esta culpabilidad?" "¿Qué es lo que tanto valoro de este mundo y estoy convencido de que el Espíritu Santo se lo va a llevar?" La resistencia es fútil pues no tiene ningún Propósito. La salvación no consiste en hacer concesiones de ninguna clase. Y sin embargo la salvación no tiene coste alguno. ¿Podría considerarse un coste abandonar lo que no es nada a cambio de recordar al Todo?

El mundo percibido puede haber parecido cómodo y familiar a veces, pero siempre llevaba consigo una sensación de culpabilidad, inseguridad y dificultad. La demencial "razón" de que la mente tenga miedo a soltar lo familiar y abrirse a Dios es el terror al "Desconocido". Sí, es verdad: el mundo distorsionado se ha convertido en lo "conocido" para la mente dormida y Dios se ha vuelto así el Gran "Desconocido". Mientras parezca valioso agarrarse a lo conocido (el ego), la culpabilidad le parecerá real a la consciencia. En el Momento en que la mente decide aceptar al Gran "Desconocido" (Dios), la culpabilidad desaparece para siempre y Cristo y Dios son Conocidos. Realmente ES así de sencillo.

Di lo que quieras decir y quiere decir lo que digas. Escucha al Espíritu Santo y esto no será difícil. Escucha al ego y esto parecerá imposible. No te ocultes de Mí, Amado, porque Te Amo desde siempre y para siempre. Ocultarse es asumir la arrogante creencia de que hay algo que tiene que ocultarse. En Dios no hay ningún secreto ni misterio. En Dios Todo se revela abiertamente. Dios es sólo Luz. Sube las persianas y abre las cortinas. Sólo la anticipación va a parecer que asusta a una mente tan acostumbrada a la oscuridad. Bañándose en la Luz de Dios se hace obvio que sólo existe la Luz.

El Plan de Dios es ser feliz, estar alegre y en paz. Si no sientes brotar y burbujear estas emociones es que estás intentando seguir una voz extraña y un plan para mantener oculta la culpabilidad. No tengas miedo de cambiar de rumbo inmediatamente, de cambiar de opinión ya, porque tienes derecho a los milagros y a la alegría de obrar milagros. No hay manera de experimentar plenamente la Alegría si aún te atrae el complacer a la gente, porque complacer a la gente es la atracción y el mantenimiento de la culpabilidad. Si surge esta tentación en tu santa mente, tómate un Momento de pausa y recuerda la gratitud que has experimentado en lo profundo de tu interior. Permite que la Fortaleza de la gratitud transporte a tu consciencia más allá del miedo y de la culpabilidad. Recuerda Todo lo que ofrece nuestro santo Propósito, da un paso adelante en la Fortaleza de nuestra Inocencia Divina.

Has dado muchos pasos hacia dentro. Has experimentado muchos milagros. De hecho las aperturas y las transformaciones han parecido rápidas. Hay muchas más que parecerán seguirlas. Haz que tu desaprendizaje sea veloz, pues para ser Lo Que Es nuestro Propósito no puede hacer excepciones ni compromisos. La percepción de las multitudes se desvanece en una trama sanada de perdón. Ahora es el momento.

No tengas miedo a Llamarme, Amado Mio. Que no te tiente el apartarte. Yo veo nuestra Inocencia Perfecta. No hay nada que buscar en el mundo. No se requiere ninguna aprobación de ningún cuerpo para aceptar nuestro retiro en la Inocencia Eterna. Lo que parecía un avance hacia el mundo siempre fue ilusorio. Suelta los "negocios" del mundo porque ya han servido y Ahora se han quedado por detrás de Nosotros para siempre. Uno se acerca al Cielo cuando ve la carencia de significado del mundo. Tú eres el Significado que el mundo está hecho para ocultar. ¡Tú eres la Gloria de Dios como el Cristo! No dejas tirado a nadie al aceptar la Expiación. No hay coste alguno en la Salvación. Todo el mundo está con Nosotros en la Expiación. ¿Cómo iba a ser de otra manera? Todo brilla y resplandece en la Inocencia del Amor Divino.

En ti reside el Cielo en su totalidad. A cada hoja seca que cae se le confiere vida en ti. Cada pájaro que jamás cantó cantará de nuevo en ti. Y cada flor que jamás floreció ha conservado su perfume y hermosura para ti. ¿Qué objetivo puede suplantar a la Voluntad de Dios y a la de Su Hijo de que el Cielo le sea restituido a aquel para quien fue creado como su único hogar? No ha habido nada ni antes ni después. No ha habido ningún otro lugar, ningún otro estado ni ningún otro tiempo. Nada que esté más allá o más acá. Nada más. En ninguna forma. T-25.IV.5.1-10

Siempre estoy junto a Ti, Amado de Dios, pues sólo hay Un Ser.

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