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LA CONFIANZA RESOLVERÍA YA CUALQUIER PROBLEMA

 

Libera Tu Ser - David Hoffmeister "LA CONFIANZA RESOLVERÍA YA CUALQUIER PROBLEMA"



Del Libro de David Hoffmeister "Unwind Your Mind - Back to God" - Capítulo V
Traducido al castellano por Juan Illan Gómez.

 

 

En la sencillez de la Divina Providencia se cuida de todas las cosas por medio de la Escucha Interior y de seguir la Orientación que se recibe. Lo que se ofrece al servicio de Cristo también se recibe en el servicio de Cristo. La mente sanada no exige y, por lo tanto, no está sometida a exigencias. La mente sanada está en paz, contenta con Lo Que Es y, por tanto, no tiene ninguna necesidad de confrontación con nada ni con nadie. El estado mental pacífico es incapaz de verse desafiado, pues nada puede amenazar a la paz, y el momento presente no contiene nada que lo haga vulnerable. El tiempo va a la deriva desde la Perspectiva del mundo perdonado y ningún estrés ni esfuerzo es posible en el momento presente. Todo lo que es útil en el Plan de Dios se Da gratuitamente y gratuitamente se Recibe. Confiando en el Espíritu Santo, todo lo que se percibe como "necesario" se satisface con facilidad; una vez que el Propósito del Espíritu Santo se acepta sin excepciones no se requiere ningún esfuerzo.

Ejemplos de la Divina Providencia que vienen a la cabeza son Jesús, Buda, la Madre Teresa, la Peregrina de la Paz, y San Francisco, por nombrar a un puñado. Dieron completamente desde el Espíritu y permitieron al Espíritu conducir y dirigir el camino y proveer lo que fuese necesario para sus vocaciones en la tierra. Ofrecieron gratuitamente su estado mental. Vivieron con sencillez y tuvieron muy pocas necesidades y penurias. Y para los que confían la reciprocidad es una cosa del pasado. No cobraron por las palabras que hablaron. Habían transcendido el concepto de reciprocidad –dar para conseguir– pues en el Dar como Dios Da no hay nada aparte del Dar. Dar el Amor es extender. Extender el Amor no tiene ningún coste, ni precio, ni alquiler, ni jornal, ni intereses ni preocupaciones. Lo que es Proveído viene gratis sin ningún compromiso.

En este mundo, la Divina Providencia le parece a la mente desentrenada entre rara e imposible, pues la reciprocidad ya está aprendida y la confianza es desconocida hasta que se desarrolla. Es relativamente fácil para el ego aprender y acumular capacidades, aprender a realizar tareas mundanas sin sentido y participar en la danza económica de la reciprocidad. Lo que necesita un esfuerzo inicial es la disposición a abrirse a la dependencia de Dios; a escuchar y seguir al Espíritu Santo, y a soltar ideas de orgullo y sacrificio del Ser tales como "ganar a cambio del trabajo" y "ganarse la vida" personalmente, pues la máscara de la personalidad necesita ser deshecha antes de que la Luz de Cristo pueda brillar sin restricciones ni estorbos.

Cristo no tiene ningún "empleo", al Ser Amor Eterno. Cristo no paga ninguna "deuda", al Ser Íntegro y Completo. Para Conocerte a Ti mismo como Cristo sólo es necesario perdonar, o soltar la ilusión de un yo, de un mundo, de una identidad no creada por  Dios. Conforme uno avanza en su entrenamiento mental, uno experimenta que el  Propósito del perdón acarrea los medios y el fin de la felicidad. San Agustín dijo, "Ama y haz lo que quieras". Cristo Llama a la mente dormida: "Perdona y Sé como Eres". La  Identidad como Cristo es una creación de Dios y sólo se la puede recordar. El Perdón sencillamente elimina los obstáculos a la consciencia de la Presencia del Amor. Intentar "ser quien lleva las riendas" es fatigoso sólo porque es el ego el que "intenta". En el Propósito, todo es dado sin esfuerzo. La Facilidad Divina siempre es el indicador de que la mente está siguiendo en el momento al Consejero Divino.

Relájate. No hay ninguna necesidad de seguir intentándolo tan desesperadamente. Suelta. Confiar en el Espíritu Santo es fácil, y tratar de "ganarte la vida por tu cuenta" es difícil. Si encuentras que el mundo es una lucha, o una serie inacabable de desafíos, confrontaciones y problemas, dimite ya como maestro de ti mismo. Deja que guíe y dirija el Consejero Que Conoce el Camino. Di, sintiéndolo, "Me haré a un lado y dejaré que Él me muestre el camino" ¡y contempla la danza de la Felicidad, la Paz y la Alegría!

El Amor Divino ha satisfecho y siempre va a satisfacer todas las necesidades humanas mientras persista la percepción de carencias. Y en el Cielo no se carece de nada. Relájate en la confianza y observa cómo se disuelven en el Amor los "problemas" ilusorios. En la Presencia de la Luz la oscuridad ni siquiera parece existir. El mundo está cabeza abajo y del revés; en el perdón se hace evidente que nada del mundo significa nada. El orgullo no es nada. El logro personal no es nada. Nada en el aprendizaje del mundo ofrece ni una pizca de Felicidad duradera. Visto desde la Perspectiva del mundo perdonado es evidente que no hay ningún mundo separado del pensamiento, y el conflicto desaparece para siempre de la consciencia.

Me uno a Ti, Amado, en el Gran Despertar a la Vida Imperecedera. El Cristo nunca puede morir, ni cambiar, ni crecer, al Ser Uno para siempre. Es más fácil ser Uno que intentar luchar contra la Unicidad. El reconocimiento viene con un suspiro de Felicidad y Paz profunda.

Toda Gloria a Dios por crear a Cristo Uno con Toda la Creación.

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«El perdón convierte el mundo del pecado en un mundo de gloria, maravilloso de ver. Cada flor brilla en la luz, y en el canto de todos los pájaros se ve reflejado el júbilo del Cielo. No hay tristeza ni divisiones, pues todo se ha perdonado completamente. Y los que han sido perdonados no pueden sino unirse, pues nada se interpone entre ellos para mantenerlos separados y aparte. Los que son incapaces de pecar no pueden sino percibir su unidad, pues no hay nada que se interponga entre ellos para alejar a unos de otros. Se funden en el espacio que el pecado dejó vacante, en jubiloso reconocimiento de que lo que es parte de ellos no se ha mantenido aparte y separado.»
UCDM - (T-26.IV.2)
«No tengas miedo, hijo mío, sino deja más bien que los milagros iluminen dulcemente tu mundo. Y allí donde la diminuta brecha parecía interponerse entre tú y tu hermano, únete a él. Y de este modo, será evidente que la enfermedad no tiene causa. El sueño de curación reside en el perdón, que dulcemente te muestra que nunca pecaste. El milagro no dejará ningún vestigio de culpabilidad que pueda traerte testigos de lo que nunca fue. Y preparará en tu almacén un lugar de bienvenida para tu Padre y tu Ser. La puerta está abierta para que todos aquellos que no quieran seguir hambrientos y deseen gozar del festín de abundancia que allí se les ha preparado puedan entrar. Y éstos se reunirán con tus Invitados, a quienes el milagro invitó a venir a ti.»
UCDM - (T-28.III.8)
«En ti reside el Cielo en su totalidad. A cada hoja seca que cae se le confiere vida en ti. Cada pájaro que jamás cantó cantará de nuevo en ti. Y cada flor que jamás floreció ha conservado su perfume y hermosura para ti. ¿Qué objetivo puede suplantar a la Voluntad de Dios y a la de Su Hijo de que el Cielo le sea restituido a aquel para quien fue creado como su único hogar? No ha habido nada ni antes ni después. No ha habido ningún otro lugar, ningún otro estado ni ningún otro tiempo. Nada que esté más allá o más acá. Nada más. En ninguna forma. Esto se lo puedes brindar al mundo entero y a todos los pensamientos erróneos que se adentraron en él y permanecieron allí por un tiempo. ¿De qué mejor manera se podrían llevar tus propios errores ante la verdad, que estando dispuesto a llevar la luz del Cielo contigo, según te diriges más allá del mundo de las tinieblas hacia la luz?»
UCDM - (T-5.IV.5)
«La relación santa refleja la verdadera relación que el Hijo de Dios tiene con su Padre en la realidad. El Espíritu Santo mora dentro de ella con la certeza de que es eterna. Sus firmes cimientos están eternamente sostenidos por la verdad, y el amor brilla sobre ella con la dulce sonrisa y tierna bendición que le ofrece a lo que es suyo. Aquí el instante no santo se intercambia gustosamente por uno santo y de absoluta reciprocidad. He aquí tiernamente despejado el camino que conduce a las verdaderas relaciones, por el que tú y tu hermano camináis juntos dejando atrás el cuerpo felizmente para descansar en los Eternos Brazos de Dios. Los Brazos del Amor están abiertos para recibirte y brindarte paz eterna.»
UCDM - (T-20.VI.10)
«Escucha... tal vez puedas captar un leve atisbo de un estado inmemorial que no has olvidado del todo; tal vez sea un poco nebuloso, mas no te es totalmente desconocido: como una canción cuyo título olvidaste hace mucho tiempo, así como las circunstancias en las que la oíste. No puedes acordarte de toda la canción, sino sólo de algunas notas de la melodía, y no puedes asociarla con ninguna persona o lugar, ni con nada en particular. Pero esas pocas notas te bastan para recordar cuán bella era la canción, cuán maravilloso el paraje donde la escuchaste y cuánto amor sentiste por los que allí estaban escuchándola contigo.»
UCDM - (T-21.I.6)
«Ésta es la visión del Hijo de Dios, a quien conoces bien. He aquí lo que ve el que conoce a su Padre. He aquí el recuerdo de lo que eres: una parte de ello que contiene todo ello dentro de sí, y que está tan inequívocamente unida a todo como todo está unido en ti. Acepta la visión que te puede mostrar esto y no el cuerpo. Te sabes esa vieja canción, y te la sabes muy bien. Nada te será jamás tan querido como este himno inmemorial de amor que el Hijo de Dios todavía le canta a su Padre.»
UCDM - (T-21.I.9)
«¡Ay, criatura de Dios, si supieses lo que Dios dispone para ti, tu gozo sería absoluto! Y lo que Él dispone ha ocurrido, pues siempre fue verdad. Cuando venga la luz y hayas dicho: "La Voluntad de Dios es la mía", verás una belleza tal que sabrás que no procede de ti. Como resultado de tu gozo crearás belleza en Su Nombre, pues tu gozo es tan incontenible como el Suyo. El mundo desolado e insignificante se desvanecerá en la nada, y tu corazón estará tan rebosante de alegría que de un salto se elevará hasta el Cielo, ante la Presencia de Dios. No puedo describirte cómo será esto, pues tu corazón no está todavía listo. Puedo decirte, no obstante, y recordártelo a menudo, que lo que Dios dispone para Sí Mismo lo dispone para ti y lo que Él dispone para ti es tuyo.»
UCDM - (T-11.III.3)
«Criatura de la luz, no sabes que la luz está en ti. Sin embargo, la encontrarás a través de sus testigos, pues al haberles dado luz, ellos te la devolverán. Cada hermano que contemples en la luz hará que seas más consciente de tu propia luz. El amor siempre conduce al amor. Los enfermos, que imploran amor, se sienten agradecidos por él, y en su alegría resplandecen con santo agradecimiento. Y eso es lo que te ofrecen a ti que les brindaste dicha. Son tus guías a la dicha, pues habiéndola recibido de ti desean conservarla. Los has establecido como guías a la paz, pues has hecho que ésta se manifieste en ellos. Y al verla, su belleza te llama a retornar a tu hogar.»
UCDM - (T-12.VI.10)
«Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso. El Amor de Dios, por un breve período de tiempo, todavía tiene que expresarse de un cuerpo a otro, ya que la visión es aún muy tenue. El mejor uso que puedes hacer del cuerpo es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz. Aprender a hacer esto es la única utilidad real del cuerpo.»
UCDM - (T-1.VII.2)
«Hay una luz en ti que jamás puede extinguirse y cuya presencia es tan santa que el mundo se santifica gracias a ti. Todo lo que vive no hace sino ofrecerte regalos y depositarlos con gratitud y alegría ante tus pies. El aroma de las flores es su regalo para ti. Las olas se inclinan ante ti, los árboles extienden sus brazos para protegerte del calor y sus hojas tapizan el suelo para que camines sobre algo mullido, mientras que el sonido del viento amaina hasta convertirse en un susurro en torno a tu santa cabeza.»
UCDM - (PI.156.4:1-3)