Esta web utiliza Cookies. Puedes ver nuestra política de Cookies  AQUÍ.   Si continúas navegando, estarás aceptándola.  
Política de Cookies +

¿HACE COSAS EN EL MUNDO EL ESPÍRITU SANTO?

 

Libera Tu Ser - David Hoffmeister "¿HACE COSAS EN EL MUNDO EL ESPÍRITU SANTO?"



Del Libro de David Hoffmeister "Unwind Your Mind - Back to God" - Capítulo V
Traducido al castellano por Juan Illan Gómez.

 

Hola David,

¿Hace cosas en el mundo el Espíritu Santo?

Amado,

El mundo perdonado es la Perspectiva del Espíritu Santo. Mira con cuidado las expresiones "en el mundo" y "en el sueño", y mantente abierto a darte cuenta de que no hay ningún mundo aparte de la mente. La ideas no abandonan su fuente, y el mundo no ha abandonado la mente que lo hizo. ¿Que podía significar "en el mundo" en realidad?

No hay ningún "mundo objetivo" que exista aparte de la mente. La física cuántica es un testimonio de darse cuenta de que es imposible llevarse el "experimento" de "la mente del experimentador" igual que es imposible llevarse lo "observado" de "la mente del observador". En la Perspectiva del Espíritu Santo nada existe "por sí mismo".

El mundo no existe aparte de tus ideas por­que las ideas no abandonan su fuente, y tú mantienes el mundo intacto en tu mente mediante tus pensamientos. Ej-132.10.

Aquí está la descripción por Cristo en UCDM de la percepción distorsionada o el "cristal borroso" del que se habla en la Biblia. La percepción que se describe aquí NO es la Perspectiva del Espíritu Santo de un mundo perdonado:

Vives a base de símbolos. Has inventado nombres para todas las cosas que ves. Cada una de ellas se ha convertido en una enti­dad aparte, identificada por su propio nombre. De esta manera la segregas de la unidad. De esta manera designas sus atributos especiales y la distingues de otras cosas al hacer hincapié en el espacio que la rodea. Éste es el espacio que interpones entre todas las cosas a las que has dado un nombre diferente; entre todos los acontecimientos desde el punto de vista del tiempo y del lugar en que ocurrieron, así como entre todos los cuerpos que se saludan con un nombre.

Este espacio, al que ves como lo que separa unas cosas de otras, es el medio a través del cual tiene lugar la percepción del mundo. Ves algo allí donde no hay nada y, asimismo, no ves nada donde hay unidad; ves un espacio entre todas las cosas, así como entre todas las cosas y tú. De esa manera, crees haber "creado" vida en la separación. Y debido a esta división crees ser una unidad que opera con una voluntad independiente.

¿Qué son todos esos nombres mediante los cuales el mundo se convierte en una serie de acontecimientos independientes, de cosas desunidas y de cuerpos que se mantienen aparte y que contienen fragmentos de mente como si de conciencias separadas se tratase? les diste esos nombres, dando lugar a la percepción tal como querías que fuese. Ej-184.1-3.

Deshacer la creencia de que la mente y la manifestación de la mente son diferentes, de que interno y externo son diferentes, es todo el foco del Libro de ejercicios de UCDM. Recuerda, el perdón completo (la Expiación) es la única meta que hay, y la aceptación de esta Corrección es la única responsabilidad que hay. Es imposible arrancar un hilo de la trama del cosmos, darle un nombre y un significado, y establecerlo por separado como algo con significado en y por sí mismo. El perdón es darse cuenta de que la mente es singular y no tiene niveles, ni aspectos, ni jerarquías de la ilusión. La Integridad no tiene partes. La Mente Divina es Una, y la Perspectiva del Espíritu Santo (el cosmos como uno) refleja la Unicidad del Cielo. Algunos ejemplos de la enseñanza del Espíritu Santo incluyen:

Sin embargo, ¿qué existe de por sí? ¿Y qué significa "de por Sí"? Ves a tu alrededor una legión de objetos separados, lo cual significa que en realidad no ves nada. O ves o no ves. Cuando hayas visto una sola cosa de otra manera, verás todas las demás cosas de otra manera también. Ej-28.2.

Si puedes aceptar el concepto de que este mundo es un mundo de ideas, la creencia en la falsa conexión que el ego hace entre dar y perder desaparece. T-5.I.1.

La idea de hoy, al igual que las anteriores, es aplicable tanto a tu mundo interno como al externo, que en realidad son lo mismo. Ej-32.2.

No soy el único en nada. Todo lo que pienso, digo o hago es una enseñanza para todo el universo. Un Hijo de Dios no puede pen­sar, hablar o actuar en vano. No puede ser el único en nada. Tengo, por lo tanto, el poder de cambiar a todas las mentes junto con la mía porque mío es el poder de Dios. Ej-54.4.

Una analogía con un proyector de sala de cine puede ser útil aquí. En la sala de proyección, dentro del proyector, hay una luz brillante, radiante, resplandeciente. Esa es una gran metáfora del Espíritu Santo. Esa luz brillante parece pasar a través de la película, que está llena de montones de imágenes oscuras. Llamamos a esas imágenes oscuras "pensamientos de ataque" o "pensamientos del ego". Al proyectarse esos pensamientos, lo que parece producirse en la pantalla de la sala de cine son sombras. Para la observación de la mente durmiente la película, esas sombras, parece tener significado. Sin embargo el único significado que la película parece tener se lo da la mente durmiente, que se ha olvidado de que lo que ve es sólo una película. Se ha identificado con figuras de la pantalla y ha pensado en sí misma como una persona entre otras personas. El único significado que parece tener el sueño del mundo se lo ha dado el ego, que ha olvidado a Cristo y ha inventado una "realidad" e "identidad" substitutas para que ocupen el lugar del Cielo. Se ha identificado con personajes de un sueño y ha pensado en sí misma como una persona entre otras personas.

El mundo percibido por los ojos del cuerpo y oído por los oídos del cuerpo es una pantalla con imágenes. El mundo es sólo un reflejo sombrío de los pensamientos de ataque de la mente engañada. Si uno se hace consciente de esos pensamientos de ataque y está dispuesto a que sean soltados, uno está dispuesto a limpiar la película, por así decirlo, y soltar los juicios que obstaculizan a la luz de la consciencia. Los milagros acarrean la disposición a dejar a la luz brillar sin obstrucciones. Cuando esto ocurre, va a parecer que la pantalla se ilumina cada vez más. El mundo reflejará esta luz en la mente de uno, pues no hay ningún mundo aparte de la mente.

Al soltar el sistema de creencias de separación/percepción distorsionada, la mente se abre a la Perspectiva del Espíritu Santo, que refleja la percepción sanada. Esta Perspectiva refleja Amor y Unicidad y ofrece una interpretación global del cosmos. Como la mente ahora está de acuerdo con la Perspectiva del Espíritu Santo, el cosmos es un momento de testimonio unificado del Amor Abstracto. Así, experimentar que no hay mundo aparte de la mente es estar abierto al recuerdo de la Unicidad Abstracta y  Eterna, que no tiene contrario. La Verdad sencillamente es.

Una mente durmiente ha de estar dispuesta a dejar los juicios, o de manera más exacta, a ver la imposibilidad de hacer juicios. La razón de que una mente durmiente parezca experimentar calor y frío, dolor y placer, enfermedad y salud, guerra y paz, muerte y vida, y todas las variaciones, grados, y extremos del mundo, es sencillamente el hacer juicios.

Los juicios descomponen y fragmentan. Déjame usar la idea de unidad como contraste. Sólo piensa en la palabra "unidad". Uno. Unicidad. Unión. Una continuidad sin brechas. El círculo es un gran símbolo de unidad; sin principio ni fin, sin dualidad, sólo uno. La menta engañada mira alrededor en el mundo, el mundo percibido por los sentidos del cuerpo, y experimenta fragmentación y dualidad. ¿Cómo reconcilia uno la dualidad con la unidad? No son reconciliables.

La función del Espíritu Santo es sustituir la dualidad y la percepción errónea por percepción sanada o verdadera –el puente a la Unicidad. Esta función ya se ha llevado a cabo y necesita sólo necesita ser aceptada como completa para ser experimentada como tal. El Espíritu Santo parece infundirse a través del sistema de creencia del ego, por así decirlo, y alcanzar a la mente durmiente en "lo que" y "donde" y "cuando" cree  que es/está. Digamos que parece estar cuestionando sus creencias sobre todas las cosas. Bueno, lo que hay en la pantalla de la percepción es sólo una película de esas creencias. Parece que todavía hay una persona que continúa haciendo cosas en el tiempo lineal –ese es el sueño o la historia. Esa es la falsa interpretación o percepción errónea del Único Ser Cristo como una persona en el mundo. Esta persona puede decir, "parece que me voy apaciguando" o "parece que me estoy disgustando más". ¿Ves que eso es sencillamente una falsa interpretación? ¿Quién es el "yo" que parece apaciguarse? ¿Quién es el "yo" que parece disgustarse más? El "yo" de estos ejemplos es sólo una falsa interpretación o percepción errónea. Pero la mente correcta es la Perspectiva del Espíritu Santo, el Punto de Claridad que lo experimenta todo como mente. La percepción errónea "personal " o "individual" se ha disuelto en la Luz del Amor.

Tiempo y proceso son la misma ilusión. El Espíritu Santo parece hacer juicios en la mente engañada, que parece someterse a un "proceso" de separar los dos sistemas de pensamiento: amor y miedo. He aquí un ejemplo de como parece representarse eso: Uno sintoniza con el Espíritu y está tranquilo. Uno quiere mucho unirse con el Espíritu y tiene una disposición fuerte. Todavía vienen a la mente pensamientos que implican aún forma, pensamientos de llamar a fulano, de encontrarse con alguien, dejar este empleo, tomar ese empleo, etc.

Obviamente, esos pensamientos son aún pensamientos de forma. Pero el Espíritu Santo comprende que la mente engañada y dividida aún cree que es una persona en un mundo. El sistema de creencias falso toma la forma de sombras proyectadas en la pantalla del mundo, una representación externa de creencias oscuras. El Espíritu Santo está trabajando con la mente (porque mente es todo lo que hay) para soltar la creencia falsa que parece proyectar un cosmos espacio-temporal. Y así la mente se siente desorientada al empezar a aflojar las defensas y cuestionar esas falsas creencias tan fuertemente protegidas y defendidas. Ya no estoy seguro de si soy una esposa o una madre o un hombre o un albañil o un americano, etc. No estoy seguro de lo que soy. Simbólicamente, aún parece que ocurren cosas en la pantalla, pero eso es sólo las interpretaciones y percepciones erróneas que la mente engañada hace de sí misma. El Espíritu Santo no funciona "en el mundo", pero está trabajando con la mente (pues mente es todo lo que hay) que cree que está en el mundo para que pueda darse cuenta primero de que inventó el mundo (esto es: he inventado el mundo que veo). Una vez que la mente suelta el intento de proyectar el error de la separación fuera –como un cosmos aparte de ella– acepta la Expiación y se da cuenta de que no hay nada fuera de la mente.

La percepción sanada y la Expiación son idénticas. ¿Ves que esto es completamente diferente de decir: Espíritu, ven al mundo y cambia las circunstancias –encuéntrame donde aparcar, ayúdame a ganar la lotería, sana mi cuerpo, etc.? En la Expiación, se ha llevado a la ilusión ante la verdad, se ha llevado a la oscuridad ante la luz. Es un error retener la creencia de que el Espíritu Santo puede cambiar un mundo "objetivo" que está "fuera". Cuando los pensamientos de ataque se han soltado, la consciencia de la integridad (el mundo perdonado como mente que todo lo incluye) es bien visible.

De nada sirve lamentarse del mundo. De nada sirve tratar de cam­biarlo. No se puede cambiar porque no es más que un efecto. Pero lo que sí puedes hacer es cambiar tus pensamientos acerca de él. En ese caso estarás cambiando la causa. El efecto cambiará automáticamente. Ej-23.2.

El Espíritu Santo, sonriendo dulcemente, percibe la causa y no presta atención a los efectos. ¿De qué otra manera podría corre­gir tu error, cuando has pasado por alto la causa enteramente? Él te exhorta a que lleves todo efecto temible ante Él para que juntos miréis su descabellada causa y os riáis juntos por un rato. Tú juzgas los efectos, pero Él ha juzgado su causa. Y mediante Su juicio se eliminan los efectos. T-27.VIII.9.

El mundo que ves es un mundo vengativo, y todo en él es un símbolo de venganza. Cada una de las percepciones que tienes de la "realidad externa" no es más que una representación grá­fica de tus propios pensamientos de ataque. Uno podría muy bien preguntarse si a esto se le puede llamar ver. ¿No es acaso "fantasía" una mejor palabra para referirse a ese proceso, y "alu­cinación" un término más apropiado para su resultado?

Ves el mundo que has fabricado, pero no te ves a ti mismo como el que fabrica las imágenes. No se te puede salvar del mundo, pero te puedes escapar de su causa. Éste es el significado de la salvación, pues, ¿dónde se encuentra el mundo que ves cuando su causa ha desaparecido? La visión ya tiene un susti­tuto para todo lo que crees ver ahora. La hermosura puede ilumi­nar tus imágenes y transformarlas de tal manera que las llegues a amar, aun cuando fueron forjadas del odio, pues ya no las estarás forjando solo.

La idea de hoy introduce el pensamiento de que no estás atra­pado en el mundo que ves porque su causa se puede cambiar. Éste cambio requiere, en primer lugar, que se identifique la causa y luego que se abandone, de modo que pueda ser reemplazada. Los primeros dos pasos de este proceso requieren tu cooperación. El paso final, no. Tus imágenes ya han sido reemplazadas. Al dar los dos primeros pasos, comprobarás que esto es cierto. Ej-23.3-5.

Resumiendo, en relación con la falsa creencia en que el Espíritu Santo hace cosas en el mundo, ofrezco esto: El ego es la creencia en lo concreto y específico y sólo puede malinterpretar el sueño del cosmos. Pero el Espíritu Santo no "viene" al mundo/cosmos. La verdad no viene a las ilusiones. El Espíritu Santo desvanece en la Luz las creencias falsas cuando se llevan o elevan ante la Luz. En el perdón no hay "actividad" ni "hacer". El perdón de manera tranquila y pasiva resplandece, viendo lo falso como falso:

El perdón, en cambio, es tranquilo y sosegado, y no hace nada. [...] Simplemente observa, espera y no juzga. Ej-pII.1.4.

Un milagro es una corrección. No crea, ni cambia realmente nada en absoluto. Simplemente contempla la devastación y le recuerda a la mente que lo que ve es falso. Corrige el error, mas no intenta ir más allá de la percepción, ni exceder la función del perdón. Se mantiene, por lo tanto, dentro de los límites del tiempo. No obstante, allana el camino para el retorno de la intem­poralidad y para el despertar del amor, pues el miedo no puede sino desvanecerse ante el benevolente remedio que el milagro trae consigo. Ej-pII.13.1.

El Espíritu Santo trabaja así con la mente para soltar completamente el falso sistema de creencias del ego. El ego es la interpretación del Único Ser como un cuerpo en un mundo externo al cuerpo, y así es el ego lo que le atribuye situaciones y acontecimientos al Espíritu, tales como el Espíritu me encontró un sitio para aparcar o el Espíritu me ayudó a perder 10 quilos. Esas interpretaciones son interpretaciones personales, como si el Espíritu Santo estuviera de hecho trabajando con cuerpos separados, objetos, acontecimientos, y situaciones en lugar de con la mente durmiente que cree en esas cosas concretas. El Espíritu Santo (u Ojo Espiritual, como en "que tu ojo sea sano") no percibe el mundo de la manera en que se le percibe con los ojos del cuerpo. La Perspectiva del Espíritu Santo del mundo perdonado no es  personal en absoluto, porque lo incluye todo y es íntegra.

Donativos a LiberaTuSer

DONATIVOS

Aquí puedes realizar tu Donativo. Con ello estarás ayudando a sufragar los gastos de mantenimiento y alojamiento de este sitio.

Si deseas realizar un Donativo, haz clic sobre la flecha.

TU
APORTACIÓN
ES
VALIOSA

LiberaTuSer

PÁGINAS AMIGAS