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EN ESE MOMENTO EN EL QUE DICES... ¡MIERDA!
JERRY JAMPOLSKY

 

Libera Tu Ser - EN ESE MOMENTO EN EL QUE DICES... ¡MIERDA!

 

 

De la tercera parte: La mente y las tripas

En lugar de aceptar que nuestra mente es simplemente, parte de nuestro cerebro, muchos eligen creer que hay una mente universal y todos somos parte de ella. Esta mente universal  es informe. Si envías un pensamiento iracundo y de odio al cosmos, se extiende en todas direcciones. Y lo mismo es cierto para el amor. Cuando enviamos amor conscientemente de nuestra mente hacia fuera, el amor también va a todas partes.

Si quieres, figúrate por un momento que el mundo está formado por un océano gigantesco que representa la mente universal. Después, imagina cómo dejas caer en ese océano una pequeña piedra con forma de corazón. A continuación, visualiza que las ondas creadas por la piedra afectan a todas las partículas del cuerpo de esa vasta extensión de agua. Por último, plantéate que tal vez sea así como funcionan nuestras mentes.

Subestimamos el poder de nuestra mente para afectarnos a nosotros mismos y afectar a otros, tanto positiva como negativamente. Tal vez el regalo más importante que nos haya dado el universo sea el poder de elegir qué pensamientos ponemos en nuestra mente. Cuando elegimos pensamientos mierdosos, creamos mierda en nuestro entorno. Es muy importante tener en cuenta que, en muchos sentidos, nuestros pensamientos pueden ser tan destructivos como nuestras acciones. Muchos funcionamos como si estuviéramos en piloto automático. Consecuentemente, no estamos sintonizados con el daño que nuestros pensamientos mierdosos pueden producir a nuestras mentes, a nuestros cuerpos y a quienes nos rodean.

¿No es hora de mirar con mayor profundidad en nuestras mentes y dejar de negar lo que nos estamos haciendo a nosotros mismos? ¿No es hora de desactivar el piloto automático, de asumir el control de las ideas que ponemos en nuestra mente y de liberarnos de los grilletes del pensamiento negativo? Nuestras mentes y cuerpos merecen ser alimentados con amor, y no contaminados por pensamientos que nos mantienen aprisionados en nuestra propia mierda.

EL PODER DE ELEGIR

En este momento tan crítico en el que estamos, personas de todo el mundo están preocupados por el terrorismo, la inestabilidad económica, la inflación, la recesión, la pobreza, la proliferación nuclear, el calentamiento global, así como la cuestión de si alguna vez aprenderemos a resolver los problemas sin ir a la guerra. Resulta fortalecedor saber que no estamos desvalidos y que, al cambiar lo que ponemos en la mente, también podemos cambiar nuestra percepción de la realidad. A medida que realizamos nuestra curación interna, nuestro mundo externo también empieza a sanar.

Si alguna vez ha habido un tiempo para elegir renunciar al papel de víctima y para cambiar de opinión con respecto a cómo nos vemos a nosotros mismos y a los demás, es ahora, es hoy, es en este instante. Creo que es esencial que asumamos la responsabilidad de volver a entrenar nuestras mentes y que seamos diligentes con respecto a los pensamientos y actitudes que ponemos en ellas.

Podemos empezar por aprender a creer que nada es imposible. Aferrarnos a la ira y a la culpa o culpar a otros son maneras seguras de crear estados de toxicidad en la mente. Crea productos de desecho que obstaculizan la felicidad y el bienestar. Cuando elegimos ver el valor de dejar ir estos pensamientos, entonces la compasión, la bondad, la tolerancia y la delicadeza fluyen desde nuestro corazón. Vivir con la conciencia de estar dando nos permite amarnos a nosotros mismos y amar a otros más de lo que nunca soñamos que fuera posible.

SENTIR CULPA, CULPAR A OTROS Y AGRAVIAR

Los productos de desecho de la culpa son el resultado de la creencia errónea de que si algo va mal en nuestra vida, es culpa de alguna otra persona. Por favor, permíteme decirlo de una manera sucinta y que será difícil de olvidad: ¡No es la mierda de otros la que nos molesta!

LLAMADA A DESPERTAR

Son nuestros propios pensamientos y actitudes mierdosos los que hacen que nosotros tengamos una vida de mierda en lo que, a menudo, parece un mundo de mierda. Para cambiar y limpiar el mundo que vemos y experimentamos, hemos de empezar por nosotros mismos.

Nosotros, los seres humanos, a veces somos bastante raros. Nos cepillamos los dientes cada día porque vemos el valor de hacerlo y estamos convencidos de que nos ayudará a conservar la salud. La mayoría de nosotros nos duchamos cada día por la misma razón. Sin embargo, parece que no damos valor a lavar diariamente nuestras mentes de los productos de desecho que nuestros pensamientos tóxicos han producido y acumulado.

Para vivir una vida que realmente funcione y tenga significado, tenemos que encontrar modos de liberarnos de la mierda que nosotros mismos ponemos en nuestras mentes y que, posteriormente, contamina el mundo. El mundo se está hundiendo y está siendo destruido por nuestra basura mental colectiva. Al poner orden en nuestra propia mierda, podemos aprender a vivir en armonía con los demás y a ser más felices, creativos y exitosos en todo lo que hacemos.

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«El perdón convierte el mundo del pecado en un mundo de gloria, maravilloso de ver. Cada flor brilla en la luz, y en el canto de todos los pájaros se ve reflejado el júbilo del Cielo. No hay tristeza ni divisiones, pues todo se ha perdonado completamente. Y los que han sido perdonados no pueden sino unirse, pues nada se interpone entre ellos para mantenerlos separados y aparte. Los que son incapaces de pecar no pueden sino percibir su unidad, pues no hay nada que se interponga entre ellos para alejar a unos de otros. Se funden en el espacio que el pecado dejó vacante, en jubiloso reconocimiento de que lo que es parte de ellos no se ha mantenido aparte y separado.»
UCDM - (T-26.IV.2)
«No tengas miedo, hijo mío, sino deja más bien que los milagros iluminen dulcemente tu mundo. Y allí donde la diminuta brecha parecía interponerse entre tú y tu hermano, únete a él. Y de este modo, será evidente que la enfermedad no tiene causa. El sueño de curación reside en el perdón, que dulcemente te muestra que nunca pecaste. El milagro no dejará ningún vestigio de culpabilidad que pueda traerte testigos de lo que nunca fue. Y preparará en tu almacén un lugar de bienvenida para tu Padre y tu Ser. La puerta está abierta para que todos aquellos que no quieran seguir hambrientos y deseen gozar del festín de abundancia que allí se les ha preparado puedan entrar. Y éstos se reunirán con tus Invitados, a quienes el milagro invitó a venir a ti.»
UCDM - (T-28.III.8)
«En ti reside el Cielo en su totalidad. A cada hoja seca que cae se le confiere vida en ti. Cada pájaro que jamás cantó cantará de nuevo en ti. Y cada flor que jamás floreció ha conservado su perfume y hermosura para ti. ¿Qué objetivo puede suplantar a la Voluntad de Dios y a la de Su Hijo de que el Cielo le sea restituido a aquel para quien fue creado como su único hogar? No ha habido nada ni antes ni después. No ha habido ningún otro lugar, ningún otro estado ni ningún otro tiempo. Nada que esté más allá o más acá. Nada más. En ninguna forma. Esto se lo puedes brindar al mundo entero y a todos los pensamientos erróneos que se adentraron en él y permanecieron allí por un tiempo. ¿De qué mejor manera se podrían llevar tus propios errores ante la verdad, que estando dispuesto a llevar la luz del Cielo contigo, según te diriges más allá del mundo de las tinieblas hacia la luz?»
UCDM - (T-5.IV.5)
«La relación santa refleja la verdadera relación que el Hijo de Dios tiene con su Padre en la realidad. El Espíritu Santo mora dentro de ella con la certeza de que es eterna. Sus firmes cimientos están eternamente sostenidos por la verdad, y el amor brilla sobre ella con la dulce sonrisa y tierna bendición que le ofrece a lo que es suyo. Aquí el instante no santo se intercambia gustosamente por uno santo y de absoluta reciprocidad. He aquí tiernamente despejado el camino que conduce a las verdaderas relaciones, por el que tú y tu hermano camináis juntos dejando atrás el cuerpo felizmente para descansar en los Eternos Brazos de Dios. Los Brazos del Amor están abiertos para recibirte y brindarte paz eterna.»
UCDM - (T-20.VI.10)
«Escucha... tal vez puedas captar un leve atisbo de un estado inmemorial que no has olvidado del todo; tal vez sea un poco nebuloso, mas no te es totalmente desconocido: como una canción cuyo título olvidaste hace mucho tiempo, así como las circunstancias en las que la oíste. No puedes acordarte de toda la canción, sino sólo de algunas notas de la melodía, y no puedes asociarla con ninguna persona o lugar, ni con nada en particular. Pero esas pocas notas te bastan para recordar cuán bella era la canción, cuán maravilloso el paraje donde la escuchaste y cuánto amor sentiste por los que allí estaban escuchándola contigo.»
UCDM - (T-21.I.6)
«Ésta es la visión del Hijo de Dios, a quien conoces bien. He aquí lo que ve el que conoce a su Padre. He aquí el recuerdo de lo que eres: una parte de ello que contiene todo ello dentro de sí, y que está tan inequívocamente unida a todo como todo está unido en ti. Acepta la visión que te puede mostrar esto y no el cuerpo. Te sabes esa vieja canción, y te la sabes muy bien. Nada te será jamás tan querido como este himno inmemorial de amor que el Hijo de Dios todavía le canta a su Padre.»
UCDM - (T-21.I.9)
«¡Ay, criatura de Dios, si supieses lo que Dios dispone para ti, tu gozo sería absoluto! Y lo que Él dispone ha ocurrido, pues siempre fue verdad. Cuando venga la luz y hayas dicho: "La Voluntad de Dios es la mía", verás una belleza tal que sabrás que no procede de ti. Como resultado de tu gozo crearás belleza en Su Nombre, pues tu gozo es tan incontenible como el Suyo. El mundo desolado e insignificante se desvanecerá en la nada, y tu corazón estará tan rebosante de alegría que de un salto se elevará hasta el Cielo, ante la Presencia de Dios. No puedo describirte cómo será esto, pues tu corazón no está todavía listo. Puedo decirte, no obstante, y recordártelo a menudo, que lo que Dios dispone para Sí Mismo lo dispone para ti y lo que Él dispone para ti es tuyo.»
UCDM - (T-11.III.3)
«Criatura de la luz, no sabes que la luz está en ti. Sin embargo, la encontrarás a través de sus testigos, pues al haberles dado luz, ellos te la devolverán. Cada hermano que contemples en la luz hará que seas más consciente de tu propia luz. El amor siempre conduce al amor. Los enfermos, que imploran amor, se sienten agradecidos por él, y en su alegría resplandecen con santo agradecimiento. Y eso es lo que te ofrecen a ti que les brindaste dicha. Son tus guías a la dicha, pues habiéndola recibido de ti desean conservarla. Los has establecido como guías a la paz, pues has hecho que ésta se manifieste en ellos. Y al verla, su belleza te llama a retornar a tu hogar.»
UCDM - (T-12.VI.10)
«Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso. El Amor de Dios, por un breve período de tiempo, todavía tiene que expresarse de un cuerpo a otro, ya que la visión es aún muy tenue. El mejor uso que puedes hacer del cuerpo es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz. Aprender a hacer esto es la única utilidad real del cuerpo.»
UCDM - (T-1.VII.2)
«Hay una luz en ti que jamás puede extinguirse y cuya presencia es tan santa que el mundo se santifica gracias a ti. Todo lo que vive no hace sino ofrecerte regalos y depositarlos con gratitud y alegría ante tus pies. El aroma de las flores es su regalo para ti. Las olas se inclinan ante ti, los árboles extienden sus brazos para protegerte del calor y sus hojas tapizan el suelo para que camines sobre algo mullido, mientras que el sonido del viento amaina hasta convertirse en un susurro en torno a tu santa cabeza.»
UCDM - (PI.156.4:1-3)