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EL TIEMPO, EL ESPACIO Y LA IDEA DE SER UNA PERSONA

 

Libera Tu Ser - David Hoffmeister "EL TIEMPO, EL ESPACIO Y LA IDEA DE SER UNA PERSONA"



Del Libro de David Hoffmeister "Sosiega la Mente - De Regreso a Dios" (Unwind Your Mind - Back to God) - LIBRO III - Capítulo III
Traducido al castellano por Juan Illan Gómez.

 

David: Esta mañana nuestro amigo estaba diciendo: "¡¡Lo quiero ya!!". Este sería un buen momento para entrar en la sección La inminencia de la salvación y examinar toda esa idea de si es verdad que uno puede querelo ya y no tenerlo.

El único problema pendiente es que todavía ves un intervalo entre el momento en que perdonas y el momento en que recibes los beneficios que se derivan de confiar en tu hermano. Esto tan sólo refleja la pequeña distancia que aún deseas interponer entre vosotros para que os mantenga un poco separados. Pues el tiempo y el espacio son la misma ilusión, pero se manifiestan de forma diferente. Si se ha proyectado más allá de tu mente, piensas que es el tiempo. Cuanto más cerca se trae a tu mente, más crees que es el espacio. T-26.VIII.1

Aquí mismo, en este primer párrafo, hay mucha metafísica que considerar. En cierto modo lo facilita, pero las tres últimas frases son la base de todo lo que contemplamos. Se concentran en el único problema que te queda. Todo es un pensamiento de la mente, de manera que cualquier recuerdo es sólo un pensamiento. Si lo has proyectado más allá de la mente piensas que es el tiempo. Los recuerdos son sólo pensamientos sobre lo que parece haber ocurrido en el pasado. Se piensa en todas esas imágenes que se han proyectado más allá de la propia mente como si fuesen tiempo, como si yo fuese una persona en el tiempo y tuviese una mente privada, en lugar de ver que todas las circunstancias y acontecimientos que han ocurrido en el pasado personal, o en cualquier otro pasado, están en la mente. Julio Cesar, Cleopatra, Abraham Lincoln, Gandhi... todos ellos son tan sólo imágenes de la mente errada.

Cuando algo parece estar más allá de la propia mente personal y privada, parece estar proyectado en el tiempo, como si hubiese ocurrido en el pasado o fuese a ocurrir en el futuro. No hay nada que ocurra separado de mí. Cuando digo: "yo soy el universo", lo estoy diciendo en el sentido más profundo de la palabra: el universo de la creación, Dios y Su Creación. No hay ningún aspecto del cosmos que esté separado de mí, tal como lo ve la mente recta. Es la Perspectiva desde la que se ve que toda la proyección fue inventada: no hay ninguna ordenación posible de ninguna de las imágenes y conceptos, todos están inventados por igual. Sin tal ordenación no tiene sentido alguno estar en el cosmos ni ser una diminuta motita, una pieza insignificante. ¡Lo que se tiene más bien es la sensación de la inmensidad de la idea de que yo soñé todo esto! Esta es la analogía del soñador del sueño. En la experiencia de ser el soñador del sueño no hay ningún sonido, ni imagen, ni luz ni variación de la luz, no hay nada dentro del cosmos que esté separado del ser de uno, por así decirlo: ¡uno es el soñador de todo ello!

Vamos ahora con la segunda parte: "Cuanto más cerca se trae a tu mente, más crees que es el espacio". Te percibes a ti mismo como un cuerpo, o una persona en el mundo, y piensas en ello como si la mente engañada se hubiese rodeado a sí misma del cosmos. En términos espaciales lo primero con lo que parece haberse rodeado a sí misma es con un cuerpo. Luego, aparentemente fuera de ese cuerpo hay otros cuerpos, paredes y muebles, árboles y hierbas, el cielo por encima y la tierra por debajo, la luna y el sol, los planetas y las estrellas. Parece haberse envuelto con todo el cosmos, empezando por el cuerpo: "Cuanto más cerca se trae a tu mente, más crees que es el espacio". Si piensas en un proyector, cuanto más cerca del proyector pones las cosas más piensas en ellas en términos espaciales. Así es como se describe. Se describe a las estrellas en términos de años-luz porque parecen estar tan alejadas del proyector que empiezan a estar descritas en términos temporales, igual que todos esos acontecimientos que parecieron ocurrir antes o todos los que ocurrirán en el futuro.

Participante: En cualquier caso, sea tiempo o sea espacio, es una manera de poner distancia. Y es lo mismo: sólo suena diferente.

David: El tiempo y el espacio son la misma ilusión, pero toman formas diferentes. Podemos volver a usar la analogía del árbol: todas las ramas salen del tronco. Puedes considerar el tiempo y el espacio como las ramas del tronco, ¡pero el ego es el ego y todo lo que sale del ego es ego!

Participante: Da igual el nombre que le pongas o cómo lo concibas.

David: O cuántas veces parezca que se ha multiplicado. Piensa en el sistema de creencias del ego: parece que tuviese tropecientos trillones de montones de creencias.

Participante: Mil millones de veces cero.

David: Sí. Pero si el ego es cero, el ego es cero.

Quieres conservar cierta distancia entre vosotros para que os mantenga separados, y percibes ese espacio como el tiempo porque aún crees que eres algo externo a tu hermano. T-26.VIII.2

¿Ves que ahí dentro está la idea de ser una persona? Para verte a ti mismo como algo externo a tu hermano tienes que tener la creencia en ser una persona, si tu hermano es un cuerpo o una persona y tú eres una persona, entonces parece que eres algo externo a tu hermano. Si eres una mente privada y tu hermano parece tener una mente privada, entonces tu mente privada parece ser algo externo a la mente privada de tu hermano. Esto es lo que seguimos considerando desde todos los diferentes ángulos: la idea de ser una persona y la idea de las mentes privadas son ambas invenciones que no pueden ser verdad.

"Eso hace que la confianza sea imposible". T-26.VIII.2 Puede decirse que la división sujeto-objeto hace que la confianza sea imposible. Cuando pareció que la mente se quedó dormida, empezó a creer en el ego. Y ya tenía dos sistemas de pensamiento opuestos: dos sistemas de pensamiento que no coinciden en nada. Y de ahí vino una sensación de tensión intolerable: la mente intentó disociarse de la luz y olvidarse de ella. Intentó alejarse en espiral de la luz para poder mantener separados los dos sistemas de pensamiento, porque si los ponía juntos se iba a ver que no pueden coexistir. Se niegan el uno al otro. La mente intenta aferrarse a la división y a la separación, intenta mantener la oscuridad, como si la oscuridad pudiera existir por sí misma, separada de la luz.

Debido a la tensión intolerable que se produce al intentar sostener ambos sistemas de pensamiento, proyectó fuera de ella esa división y el cosmos en vez de reconocer que dentro de la mente había dos sistemas de pensamiento irreconciliables. Se ve la división como si estuviese en la pantalla y no en la mente. La mente se identifica a sí misma con una persona y ve todo lo demás como si estuviese fuera de ella: eso es la división sujeto-objeto. Ahora existe el miedo, porque la mente ha hecho todo esto y en cierto modo ha intentado olvidarse de lo que ha hecho. Ha intentado olvidarse de la manera en que urdió las cosas, pero el Espíritu Santo es el recordatorio de que esto no puede olvidarse: uno no puede olvidarse de Dios.

La mente aún siente la tensión y la culpabilidad paro parece encontrar algo de alivio en el cosmos que ha proyectado. Parece haber relajado un poco la tensión, pero en realidad tiene miedo de Dios. Ha proyectado el miedo afuera de manera que parece que tiene miedo de todas esas cosas que hay en el mundo. Es un montaje, es un timo: ¡la división sujeto-objeto no ha resuelto el conflicto! La mente intentó olvidarse de la completitud que en realidad es, y se inventó el concepto de persona completa para sustituirla. Ahora cree ser una persona completa y separada del cosmos: la división sujeto-objeto existe. Se mantiene el miedo. Hasta que se descubra que el miedo es un engaño sin base alguna, la mente estará en un estado de temor, llena de dudas. Está en un estado de engaño y carencia de confianza. No puede confiar en nada porque no se conoce a sí misma. Por eso hay que ver que la división no está en la pantalla: no es la división entre una persona/sujeto y otra persona/sujeto en un mundo objetivo. Para que la confianza sea posible hay que ver que la división está en la mente. Escuchar al Espíritu Santo es la base de la confianza, y si uno verdaderamente escuchase al Espíritu Santo, vería que uno es el soñador del sueño,uno no es una persona ni un personajillo de un sueño.

Lo único en lo que verdaderamente se puede confiar es invisible para el cuerpo, y es justo de eso de lo que la mente engañada tiene miedo. Como dice Jesús en varios sitios del Texto, "…tienes miedo de lo que tu visión espiritual te mostraría". T-2.V.7 Crees que la visión espiritual, o sea el Espíritu Santo, te robaría algo, o que perderías algo si tuvieses visión espiritual. Tienes miedo a perder el mundo que ves, ¡que es lo que ocurriría! [risa]

Participante: Y mientras parezca que es algo, parecerá que es una pérdida.

David:
Eso hace que la confianza sea imposible. Y no puedes creer que la confianza podría resolver cualquier problema ahora mismo. Crees, por lo tanto, que es más seguro seguir siendo un poco cauteloso y continuar vigilando lo que percibes como tus intereses separados. Desde esta perspectiva te es imposible concebir que puedas obtener lo que el perdón te ofrece ahora mismo. En el intervalo que crees que existe entre dar el regalo y recibirlo parece que tienes que sacrificar algo y perder por ello. Ves la salvación como algo que tendrá lugar en el futuro, pero no ves resultados inmediatos. T.26.VIII.2

La mente tiene miedo de dar y recibir perdón verdadero. Ahí parece estar la pérdida. Dar y recibir el regalo del perdón parece implicar una pérdida.

Participante: ¿Por qué?

David: Lo que parece que se pierde con el perdón es la idea de ser una persona, la pequeña brecha que hace de uno una persona separada, individual y única, con intereses personales, pasado personal, futuro personal y voluntad personal. A la mente le aterroriza perder su sensación de tener un ser separado. Ese es el pequeño espacio, la pequeña distancia que le gustaría conservar. El perdón sencillamente ve que lo falso es falso.

Antes, cuando estaba saliendo a relucir toda esa angustia, dijiste: "Es mucho más profundo que sólo charlar de cuerpos dando vueltas por ahí. Parece que tengo que abandonar todo mi mundo". Así es como se ve desde la perspectiva del ego. El ego es la sensación de un ser separado, con todas sus preferencias y recuerdos y todas sus ambiciones que parecen ser privadas, que parece único y separado de todos los demás: todo eso forma parte de su concepto.

Participante: Parece como si el ego pusiese en juego todo lo que tiene. Cada vez ve más claro lo que está pasando aquí y está tocando todos los registros. Se siente muy fuerte y poderoso cuando eso ocurre.

David: Ciertamente hemos usado la metáfora de que ego toca todos los registros, como si el ego fuese una entidad con vida propia, como si existiese. Pero al final todo se reduce a la idea de que el ego es una decisión y el Espíritu Santo es una decisión: o eres un ego o no eres un ego. ¿Ves que eso va más allá de la idea de que el ego "pone cosas en juego"? Describirlo como si realmente pudiese "poner cosas en juego" parece que le otorga realidad.

Participante: De manera que probablemente sería más útil que en vez de describirlo así dijese simplemente: "estoy decidiendo a favor del ego".

David: Todo es una afirmación. Todo lo que la mente piensa, dice o hace enseña lo que cree ser. No puedes dejarlo así. Eso tiene que ser un apoyo para pasar al otro lado, o una metáfora. ¿Dónde estás cuando dices: "Ahora estoy decidiendo a favor del ego"?Esa es una definición del infierno.

Participante: Y otra vez, ¿quién es ese "yo"? ¿Verdad? ¿Es ahí adonde vas?

David: Sí. Decir: "no estoy disgustado por lo que pasó ayer, ni por lo que pasó hace diez años ni por lo que creo que va a pasar mañana; estoy disgustado porque es una decisión en el momento presente" es útil como apoyo para cruzar al otro lado. Es una definición de la mentalidad errada. Decidir a favor del ego en el momento presente es la mentalidad errada, y la mentalidad errada es el problema. Aunque no lo parezca, toda enfermedad es mentalidad errada. A la mente engañada le parece que hay muchos problemas y muchas formas de enfermedad que no tienen nada que ver con la mentalidad errada, pero Jesús dice que la enfermedad es decidir a favor del ego, a favor de la mentalidad errada. La mentalidad recta es la corrección de la mentalidad errada. Volvemos al discernimiento entre la mente recta y la mente errada. Ese discernimiento es la clave.

Realmente la clave está en llegar a ver que la mentalidad recta es la única posibilidad. Sentiste tanto gozo antes, cuando dijiste: "¡estoy en la mente recta!" Le seguimos el rastro hasta que llegaste a ver que era la única posibilidad. Soy la mente recta. Estoy en la mente recta. Esa es la única posibilidad. No a veces estoy en la mente recta, sino estoy en la mente recta, ¡punto! En esa claridad se disuelve la mente errada.

Otra manera de decirlo es que la mente recta tiene que ser un estado constante porque en la realidad no hay ninguna vacilación entre mente recta y mente errada. Eso es sólo una metáfora. Cuando se ve a la mente recta como un estado constante, ya no hay mente errada. Como dijimos antes, son dos sistemas de pensamiento que se excluyen el uno al otro.

La sección La inminencia de la salvación es sobre llegar a ver que no hay brecha alguna entre mi hermano y yo porque sólo hay una mente. No hay ninguna brecha entre mentes privadas.

Participante: Ahora estoy decidiendo a favor del ego podría estar mejor dicho así: Soy la mente recta, pero ahora mismo lo estoy negando, voy a negarlo en este instante.

David: Lo cual no tiene sentido si realmente lo consideras. Un cuerpo puede pronunciar las palabras: soy la mente recta, de eso no hay duda. Un cuerpo puede pronunciar las palabras: soy tal como Dios me creó. La razón de que profundicemos tanto en las preferencias, los juicios y la ordenación de los pensamientos es porque la mente recta es un estado en el que no hay nada de eso: ninguna ordenación de los pensamientos, ninguna preferencia y ningún juicio. Las imágenes se ven sólo como imágenes. No se organizan, no se montan ni se ensamblan de una manera determinada. Se las ve como algo imposible, como algo risible. Si parece que ordenar los pensamientos trae dolor, culpabilidad y miedo automáticamente, entonces ¿para qué sirve? Jesús dice que quienes están en el Cielo, o por así decirlo en el mundo real, han visto la tentación pero han visto su falsedad. No ven nada valioso en hacer juicios.

Participante: Y hasta que no lo vea no podré parar de hacer juicios.

David: Puedes decirlo así y podrías decir: No sé quién soy. Acabas de decir: "hasta que no lo vea". Ya estamos otra vez con La inminencia de la salvación… [risa del grupo] Cuestionemos ese "hasta que":

Sin embargo, la salvación es inmediata. A no ser que la percibas así, tendrás miedo de ella, creyendo que, entre el momento en que aceptas su propósito como el tuyo propio y el momento en que sus efectos llegan hasta ti, el riesgo de pérdida es inmenso. De esta manera, el error que da lugar al miedo sigue oculto. La salvación eliminaría la brecha que todavía percibes entre vosotros y permitiría que os convirtieseis en uno instantáneamente. Y es ésto lo que crees que supondría una pérdida. No proyectes este temor en el tiempo, pues el tiempo no es el enemigo que tú percibes. El tiempo es tan neutral como el cuerpo, salvo en lo que respecta al propósito que le asignas. Mientras todavía quieras conservar un pequeño espacio entre vosotros, querrás tener un poco más de tiempo en el que aún puedas negar el perdón. Y esto no podrá sino hacer que el intervalo que transcurre entre el momento en que niegas el perdón y el momento en que lo otorgas parezca peligroso, y el terror, justificado. T.26.VIII.3

Si la mente cree en la realidad del ego, cree en una causa falsa, podríamos decir en una causa con "c" minúscula. La mente tiene que estar aferrándose a la creencia en esa causa falsa ahora. "No proyectes este temor en el tiempo, pues el tiempo no es el enemigo que tú percibes". ¡No proyectes el error! El viejo cliché de que el tiempo cura todas las heridas no es verdadero. El tiempo no cura ninguna herida. Se podría decir de manera metafórica que el uso del tiempo por parte del Espíritu Santo cura todas las heridas, pero incluso eso hay que verlo sólo como una metáfora, porque lo que trae la liberación es el darse cuenta de que el tiempo lineal no existe. Sólo existe el ahora, sólo existe el instante santo.

Participante: El tiempo no forma parte de la curación. El tiempo forma parte de la enfermedad, como si dijéramos.

David: La creencia en el tiempo lineal es la enfermedad. ¿Comprende todo el mundo lo que significa la palabra hipotético?

Participante: Ah, no. [risa del grupo]

David: Cada uno de los pensamientos que tu mente contiene ahora mismo es hipotético.

Participante: ¿También es hipotético el pensamiento de que estamos reunidos aquí en una sesión de enseñanza/aprendizaje?

David: Sí. Compartiste un pensamiento sobre que necesitas irte a mediodía: eso es hipotético. Dijiste que te vas el miércoles de la semana que viene: eso es hipotético. Hemos estado hablando de buscar trabajo: eso es hipotético. Todo lo que crees haber hecho, todas las experiencias que parecen haber ocurrido en el pasado: todo eso también es hipotético.

Participante: ¿Es su relación con el tiempo lo que lo hace hipotético?

David: Lo que es hipotético es todo el mundo proyectado, igual que la creencia en el tiempo lineal.

Participante: Entonces ¿es hipotética cualquier cosa de la que pueda hablar, haya hablado o piense que podría hablar? ¿De qué se puede hablar si no hay tiempo, ni espacio, ni imágenes ni formas? ¿Cómo se habla de eso?

David: ¡Busca la experiencia! A menudo cuando profundizamos en las ideas oímos cosas como: ¡Pero! ¡Pero David! ¿Y si estuvieses en tal ciudad por la noche y se te echase encima un hombre con una navaja diciendo tal cosa? ¡Lo  hipotético! La mente quiere sacar a relucir un montón de cosas hipotéticas. Cree en un mundo objetivo.

Participante: Pero eso no es más hipotético que una experiencia que pareciste tener.

David: Correcto.

Participante: No lo pillo. No comprendo.

David: A lo que vamos es a que el "ahora" es todo lo que hay.

Participante: Y el "ahora", ¿está completamente libre de imágenes y formas?

David: Cuando decimos ahora, el momento presente, no pienses que sabes lo que es eso. Hay que vivir el momento. Hay que estar totalmente presente:Llevamos mucho tiempo oyendo frases así. La mente engañada no tiene ni idea.

Participante: Ahora no significa sencillamente ahora, nosotros cinco sentados aquí.

David: Correcto. El ahora es algo desconocido para la mente engañada, pero en el sentido definitivo, el ahora es todo lo que se puede conocer porque...

Participante: …es todo lo que hay.

David: El Curso dice que en el instante santo no hay ningún cuerpo. "No hay ni un solo instante en el que el cuerpo exista en absoluto". T-18.7 Esa es una frase que viene derecha de la sección No tengo que hacer nada. [risas] Muy interesante: "No hay ni un solo instante en el que el cuerpo exista en absoluto".

Eso es lo que hace que esta aparente percepción sea hipotética. Es hipotética la creencia en que causa y efecto están separados, o que hay una brecha entre causa y efecto. Todo lo que hay en este mundo forma parte de un sistema ilusorio inamovible que está hecho de relaciones causa-efecto distorsionadas. Al principio de Psicoterapia – Propósito, proceso, y práctica, hay una referencia a la idea de que ver que todas las percepciones que parecen tener lugar en el tiempo lineal son en realidad simultáneas es un punto de apoyo para llegar al instante santo.

Otra manera de decir que todo lo que hay en el cosmos es simultáneo es: "las ideas no abandonan su fuente". T-26.VII.13 No hay ninguna brecha, no hay espacio alguno entre los acontecimientos. No hay ningún lapso de minutos, ni segundos, ni días, ni meses ni años que separe a unos acontecimientos de otros, porque "las ideas no abandonan su fuente". Todos los acontecimientos son de la mente errada. No hay ninguna brecha. Como acabamos de leer:

…el tiempo y el espacio son la misma ilusión, pero se manifiestan de forma diferente. Si se ha proyectado más allá de tu mente, piensas que es el tiempo. Cuanto más cerca se trae a tu mente, más crees que es el espacio. T-26.VIII.1

El tiempo y el espacio son sólo esta pequeña brecha entre causa y efecto. Pero el Curso te dice, y yo te digo: no hay ninguna brecha entre causa y efecto. Y si no hay brecha alguna entre el tiempo y el espacio, no hay ser persona que valga.

Participante: ¿Porque la idea de ser persona está en esa brecha?

David: En la brecha que no existe.

Participante: Que no existe. Pues parece existir. [risa]

David: Eso es la división sujeto-objeto.

Participante: Parece que estoy corriendo a ver si pillo esto. ¿Lo puedes decir de otra manera?

David: Se puede decir de muchas maneras. La división sujeto-objeto de la que hablábamos es lo mismo que esa brecha. Sólo tienes que ver la imposibilidad de la brecha, da igual como llegues a ello. Todo lo que enseña el Curso es que no existe ninguna brecha entre causa y efecto, que no existe nada que pueda llamarse tiempo lineal.

Participante: Pero al aferrarme al tiempo lineal y a la idea de ser persona me estoy aferrando a la brecha. Es como estar luchando para mantener causa y efecto separados.

David: Todo el objeto del misticismo es llegar a ver que causa y efecto no están separados y que no hay logística alguna que manejar. Todo lo que parece hacerse en el mundo se percibe desde dentro de la suposición básica de que causa y efecto están separados, de que uno tiene que hacer determinadas cosas para que otras cosas puedan ocurrir. Si solicito que seamos una asociación sin ánimo de lucro, hago todo el papeleo y persisto con la solicitud, entonces se nos concederá ese estatuto: causa-efecto. Si planto semillas en tierra fértil que esté al sol y las riego, las semillas crecerán.

Las enseñanzas del Curso dicen que eso es absurdo. El mundo de las imágenes es la proyección de efectos irreales que proceden de una causa irreal. Piensa un momento en la analogía con un proyector de cine: hay un proyector y una película que pasa por él. La película es la causa falsa y las imágenes que se ven en la pantalla son los efectos. Si las película es una causa falsa, entonces las imágenes son efectos irreales. Pero si ves la película desde el punto de vista de la mente engañada, parece que es real. La mente se identifica con las imágenes, se siente asustada, feliz o triste porque cree en relaciones causa-efecto falsas. Cree que es verdad que la gente le hace cosas a otra gente, como en la ciencia: toda acción produce una reacción. La mente cree en la realidad de esa idea. Por eso puede parecer que desorienta profundizar así. El mundo tal como uno lo ha conocido ya no parece ser lo que era. Las cosas no son tal como parecen ser en el mundo.

Participante: No hay nada en el mundo. En el mundo no hay ninguna causa que esté produciendo efectos: todo está generado por mi mente. Ahí es donde causa y efecto son simultáneos. Todo está en mi mente. El efecto acompaña al pensamiento de causa porque "las ideas no abandonan su fuente". Si la idea está en mi mente, eso es lo que lo genera, de ahí es de donde procede: el efecto también está ahí. En el mundo no hay nada. No es que el pensamiento produzca cosas en el mundo, primero causas y luego efectos.

Participante: ¿De qué sirve saber esto? Si te pregunto si experimentas las cosas de manera diferente, ¿es una pregunta válida? Porque si te lo pregunto, estoy suponiendo que eres una persona.

David: No tienes que suponer que soy una persona. Piensa que soy un símbolo que te habla.

Participante: Sea quien sea a lo que le estoy hablando, ¿lo experimentas de una manera diferente? Me interesa saber si...

David: Te interesa la experiencia. Has preguntado de qué sirve esto. Si la meta es la tranquilidad de espíritu entonces esto es lo más práctico que se puede hacer. Reconocer que causa y efecto no están separados es eminentemente práctico en el sentido de que es el estado de paz y tranquilidad, y eso es el estado de alegría. Todo el propósito del tiempo es ver que el tiempo lineal no existe. Puede parecer alucinante. ¡Caramba! Pero considera la afirmación que acabamos de leer: "No proyectes este temor en el tiempo, pues el tiempo no es el enemigo que tú percibes. El tiempo es tan neutral como el cuerpo, salvo en lo que respecta al propósito que le asignas". T-26.VIII.3 ¿Cuál es el propósito que le asigno al tiempo? ¿Para qué lo estoy usando?

Nada es una pérdida de tiempo, ninguna imagen perceptual, ningún acontecimiento ni circunstancia es una pérdida de tiempo, si lo utilizas para ponerte en contacto con lo que crees y con tu manera de percibir el mundo. Todo se puede usar para sanar, para ver que causa y efecto no están separados. Cualquier experiencia se puede usar para regresar a la mente y avanzar hacia la experiencia de no saber para qué es nada, de no creer que uno sabe cómo ocurren las cosas en el mundo, de no creer que si haces A va a ocurrir B. Se requiere mucho esfuerzo y mucha tensión para aferrarse a semejante concepto del mundo.

Entonces, ¿es esto práctico? El estado mental que viene del reconocimiento de que causa y efecto no están separados es de alegría, paz, felicidad y descanso. Esa es la experiencia que interesa. Entramos en estas metafísicas como una manera de llevar la mente a una experiencia. No es meterse en metafísicas filosóficas para poder pontificar y demostrar lo profundo que es uno, ni lo sofisticadas que pueden sonar sus palabras. No. Esto es eminentemente práctico porque se trata de llegar a la consciencia de la tranquilidad de espíritu.

Otra manera de mirarlo: si de verdad llegas a darte cuenta de que el guión ya está escrito y de que en el mundo no hay ninguna relación causa-efecto, ese darse cuenta se lleva todas las luchas de la vida. ¿Para qué te vas a esforzar? ¿Qué vas a esforzarte por conseguir en el futuro? Cuando de verdad llegas a ver que causa y efecto no están separados, ¡vaya alegría!

Participante: Todos los esfuerzos son para eso: los resultados futuros.

David: Futuros resultados, futuras consecuencias. He dicho una vez tras otra que tengo la sensación y la experiencia de que todo está completo ya,con el estatuto de asociación sin ánimo de lucro y sin él, con las sesiones de enseñanza/aprendizaje y sin ellas, reuniéndose con gente y sin reunirse. Desde esta perspectiva, desde este estado mental, todo es lo mismo. No hay nada que tenga que evolucionar ni desplegarse. Esas metáforas todavía van a ser útiles a veces, pero quiero que consideres ir más allá de las metáforas. Quiero que des el salto a la experiencia. Eso es lo que te interesa de verdad: te interesa la experiencia. No te interesan las palabras. Te conviene ir más allá de las palabras.

Y ¿qué propósito le asigno al tiempo?

No proyectes este temor en el tiempo, pues el tiempo no es el enemigo que tú percibes. El tiempo es tan neutral como el cuerpo, salvo en lo que respecta al propósito que le asignas. Mientras todavía quieras conservar un pequeño espacio entre vosotros, querrás tener un poco más de tiempo en el que aún puedas negar el perdón. Y esto no podrá sino hacer que el intervalo que transcurre entre el momento en que niegas el perdón y el momento en que lo otorgas parezca peligroso, y el terror, justificado. Mas el espacio que hay entre vosotros es evidente sólo en el presente, ahora mismo, y no se puede percibir en el futuro. Tampoco es posible pasarlo por alto, excepto en el presente. No es lo que puedas perder en el futuro lo que temes. Lo que te aterroriza es unirte en el presente. T-26.VIII.3-4

Participante: "No es lo que puedas perder en el futuro lo que temes", desde luego que no eseso lo que parece.

David: A la mente que cree en el tiempo lineal le parecen significativas las pérdidas futuras, pero en realidad lo que espanta al ego es el "unirte en el presente". Tiene miedo de este asunto de "unirte en el presente". Sabes todo el parloteo que se produce al principio de las reuniones, la incomodidad y la ansiedad que produce el unirse, cómo se evita el contacto visual. Ese es otro gran símbolo de que unirse en el presente espanta a la mente, como en las calles de Nueva York donde parece que hay tanta gente, pero no hay ningún contacto visual.

Se puede encontrar un contraste en un libro de Marlo Morgan sobre los aborígenes australianos titulado Mutant Message Down Under [hay una traducción española titulada Voces del desierto]. Se les preguntó como pueden comunicarse telepáticamente, de mente a mente, sin palabras. Su respuesta fue que ¡no tienen secretos! Eso es un símbolo de volverse totalmente transparente, de no temer en absoluto la unión. Eres transparente si no tienes ninguna idea de yo privado, ni máscara ni simulación que tengas que mantener: sencillamente revelas tu mentalidad recta, no tienes ninguna creencia en mentes privadas con pensamientos privados. No tienes nada que ocultarle a nadie. En ese estado la telepatía, o conexión de las mentes, parece venir y se puede experimentar el ser una sola mente. "El estar dispuesto a entablar comunicación atrae a la comunicación..." T-15.VII.14 En el nivel profundo de la mente se ha decidido estar en comunicación con el Padre. Estos encuentros santos, estas sesiones de enseñanza-aprendizaje son expresiones simbólicas de la disposición a comunicarse, de la disposición que atrae a la comunicación. Todavía está en el nivel metafórico de las personas, pero es un símbolo útil. Uno piensa: Vaya, parece que estoy en contacto con otros que están realmente comprometidos con el despertar. ¡Claro, el estar dispuesto a entablar comunicación atrae a la comunicación! Es un símbolo de que tu propia mente está llegando a darse cuenta de ello.

La idea de ser una persona está arraigada muy profundo. Es fácil decir las palabras: "soy mente, no soy un cuerpo", pero conforme entremos en ello verás que no te percibes a ti mismo sólo como mente. Cada concepto que se sostiene se ha de considerar y cuestionar, porque eso es lo que te impide darte cuenta o experimentarte a ti mismo como mente.

Participante: Son mis creencias las que sostienen lo que creo que soy. Por eso no se trata sólo de sentarse a leer y hablar: realmente se trata de considerar y cuestionar esas creencias porque son lo que parece sostener a esta "persona".

David: La manera más beneficiosa de practicar es la que no está nada estructurada. No depende de una hora, ni de un sitio ni de una postura corporal, no depende de repetir nada tantas veces al día. La manera más beneficiosa de practicar la salvación es sumergirse en la mente, sumergirse y soltar todo lo que crees que sabes. A eso se llega cuando se progresa hacia el final del Libro de ejercicios. Pero la mayor parte del Libro de ejercicios, sobre todo al principio, está muy estructurado. Hay una razón para ello. La repetición de las ideas y pensar en ellas a menudo es importante. La mente que no está bien entrenada no puede recordar su propósito. Se escinde en todo tipo de cosas concretas, no puede recordar su propósito porque está atada a pensar en términos de metas, a pensar que hay muchísimas cosas que necesita hacer.

Conforme sigamos con el entrenamiento mental, lo concreto y el seguir rastros se volverán menos importantes en las sesiones de enseñanza-aprendizaje. Habrá cada vez más momentos de sumergirse sencillamente en el silencio sin sacar a relucir todos esos escenarios, porque la mente estará abierta y lista para el silencio, estará atraída por el silencio.

Lo que te aterroriza es unirte en el presente. ¿Quién puede sentir desolación, excepto en el momento presente? Una causa futura aún no tiene efectos. Por lo tanto, eso quiere decir que si sientes temor, su causa se encuentra en el presente. Y es esa causa la que necesita corrección, no un estado futuro. T-26.VIII.4

La causa que se encuentra en el presente es la creencia en la separación. Eso es lo que la mente ha intentado ocultar. Se inventó un mundo con tiempo lineal y todas esa piezas separadas como un escondrijo, o una pantalla de humo, donde ocultar esta "causa que se encuentra en el presente", que es lo que hay que examinar. Ahora mismo hay una causa que se encuentra en el presente. Realmente es a eso a lo que se reduce todo, pero el ego saca todos sus trucos mágicos para evitar que lo miremos. Naturalmente, eso es una a metáfora, como si el ego fuese esta identidad. Al final hay que considerarlo sólo como un pensamiento, se llega al punto de saber que "Mi mente alberga sólo lo que pienso con Dios". Ej-142 Eso cierra el negocio del ego, pues ya no tiene vida propia.

Todos los planes que haces para tu seguridad están centrados en el futuro, donde no puedes planear. Todavía no se le ha asignado ningún propósito al futuro, y lo que va a ocurrir aún no tiene causa. ¿Quién puede predecir efectos que no tienen causa? ¿Y quién podría tener miedo de dichos efectos a no ser que pensase que éstos ya han sido causados y los juzgase como desastrosos ahora? T-26.VIII.5

La mente engañada cree que lo hipotético es real, ¡y eso es desastroso! [risas] Ha juzgado que hubo un desastre en el pasado y cree que de manera inevitable el desastre se repetirá en el futuro. Cree que los efectos desastrosos que cree que ocurrieron realmente en el pasado son un motivo para tener miedo. ¡Dolor real! ¡Sufrimiento real! ¡Escasez real! Cree tener pruebas de que habrá escasez en el futuro. Más dolor, más escasez, más carencias y más pérdidas: en eso es en lo que se basa todo el sistema del ego.

La creencia en el pecado da lugar al miedo, y, al igual que su causa, mira hacia adelante y hacia atrás, pero pasa por alto lo que se encuentra aquí y ahora. Su causa, sin embargo, sólo puede estar aquí y ahora si sus efectos ya se han juzgado como temibles. T-26.VIII.5

El Espíritu Santo, sonriendo dulcemente, percibe la causa y no presta atención a los efectos T-27.VIII.9

El Espíritu Santo no presta atención a los efectos ni hace juicios sobre las proyecciones del mundo. No funciona en el mundo. No busca empleos, ni plazas de aparcamiento ni días soleados para que la gente salga de picnic. No ayuda a la gente a adelgazar ni…

Participante: …a encontrar pareja.

David: Y así sucesivamente. El Espíritu Santo no presta atención a los efectos pero ha juzgado su causa. El ego es la creencia que produjo todos esos efectos. Todas las imágenes que hay en la pantalla proceden del ego, y el Espíritu Santo sabe que el ego no es verdad. Juzga de manera muy simple: mira al ego y ve que es falso. No juzga las imágenes proyectadas por el ego. "No presta atención a los efectos".

Participante: Hace unos pocos días estaba muy triste y tenía que creer que ese dolor tenía una causa. Experimenté dolor y ahora miro hacia atrás y digo: "aquello fue desastroso". Darle la vuelta a eso es ver que era una percepción totalmente falsa: no ocurrió nada que me hiciese sentirme como me sentí. Todo fue una proyección de mi propia mente. Estaba contemplando el guión, haciendo juicios sobre él y percibiendo falsamente lo que estaba ocurriendo.

David: Incluso el "yo" que parecía sentir dolor era una percepción falsa. Desde ese instante sólo es ver que tiene que se así.

Participante: Sí. Me identifiqué falsamente.

David: Llévalo un paso más atrás de "me identifiqué falsamente". ¿Quién es ese "yo"? ¿Quién es el "yo" que se identificó falsamente? El engaño está en creer que en ese momento hubo un ser real, una persona real que experimentó dolor o se identificó falsamente. ¿Ves que eso se rebobina hasta el presente? ¿Creo que hay una causa (con "c" minúscula) que se encuentra en el presente y es desastrosa?

Participante: Y mientras lo crea tengo que creer que el desastre en el futuro es inminente.

David: Si fue real en el pasado...

Participante: Agárrate al asiento porque viene otra vez.

David: Aunque esté montado de manera que la salvación y la Expiación van a venir,si fue real en el pasado voy a tener que esperar. Tengo que atravesar un periodo de más dolor. La mente errada quiere ver el dolor como algo real: ha sido real y será real. Eso es lo que hay que cuestionar.

Su causa, sin embargo, sólo puede estar aquí y ahora si sus efectos ya se han juzgado como temibles. Mas cuando se pasa esto por alto se protege la causa y se la mantiene alejada de la curación. Pues el milagro es algo que es ahora. Se encuentra ya aquí, en gracia presente, dentro del único intervalo de tiempo que el pecado y el miedo han pasado por alto, pero que, sin embargo, es el único tiempo que hay. Llevar a cabo la corrección en su totalidad no requiere tiempo en absoluto. Pero aceptar que la corrección se puede llevar a cabo parece prolongarse una eternidad. El cambio de propósito que el Espíritu Santo le brindó a tu relación encierra en sí todos los efectos que verás. Éstos se pueden ver ahora. ¿Por qué esperar a que se manifiesten en el transcurso del tiempo, temiendo que tal vez no se den, cuando ya se encuentran aquí? Se te ha dicho que todo lo que procede de Dios es para el bien. Sin embargo, parece como si no fuera así. No es fácil dar crédito de antemano al bien que se presenta en forma de desastre, ni es ésta una idea que tenga sentido. T-26.VIII.5-6

Participante: Estupendo, sí. Gracias por añadir eso. [risa del grupo]

David: Eso se conecta con lo que decías antes. ¡Quieres la experiencia! Aquí dentro puede decirse todo tipo de cosas pero hasta que tengas la experiencia… y Jesús dice: ¡Es verdad! "No es fácil dar crédito de antemano al bien que se presenta en forma de desastre".

Participante: No entiendo qué quieres decir con eso.

David: Si experimentas confusión, frustración, y carencia de paz de la forma que sea, entonces palabras como: "Se te ha dicho que todo lo que procede de Dios es para el bien", pueden sonar bonitas, pero esa no es tu experiencia, no tienen ningún sentido. Si Dios dio una respuesta a la separación, ¿dónde la habrá puesto? ¿La habrá puesto en el futuro o la habrá puesto en el presente? ¿No sería cruel ponerla en el futuro en vez de en el presente? Eso significaría que hay una brecha que te separa de aceptarla. ¿Y si la hubiese puesto justo delante de tus narices, por así decirlo? ¿Y si está aquí mismo? ¿Y si el obstáculo para que te des cuenta de ella estuviese justo delante de tus narices?

Participante: No me dejes colgado con esto: "¿Por qué habría de aparecer el bien en forma de mal?"

David: Dios te ha dado la respuesta en el presente. ¡El Espíritu Santo está aquí mismo, ahora mismo!

Participante: ¿Cómo puede lo que soy estar por venir?

David: "¿Por qué habría de aparecer el bien en forma de mal? ¿Y no sería un engaño si lo hiciese? Su causa está aquí, si es que aparece en absoluto". T-26.VIII.7 "Su causa está aquí" se refiere al bien: la causa del bien está aquí, si es que aparece en absoluto.

¿Por qué, entonces, no son evidentes sus efectos? ¿Por qué razón se ven en el futuro? Y procuras contentarte con suspirar y "razonar" que no entiendes esto ahora, pero que algún día lo entenderás y que su significado te resultará claro entonces. Esto no es razonar, pues es injusto, y alude claramente al castigo hasta que el momento de la liberación sea inminente. Pero puesto que el propósito de la relación ha cambiado ahora para el bien, no hay razón para un intervalo en que azote el desastre, el cual se percibirá algún día como algo "bueno", aunque ahora se perciba como doloroso. Esto es un sacrificio del ahora, que no puede ser el precio que el Espíritu Santo exige por lo que ha dado gratuitamente. T-26.VIII.7

Considera ese razonamiento, "¿Por qué habría de aparecer el bien en forma de mal? ¿Y no sería un engaño si lo hiciese?" ¡Quiero decir que la alegría tiene causa ahora mismo! Si yo no experimento la alegría, la paz y el descanso, no puede ser porque Dios está negándome algo. No es que el sol deje de brillar porque yo me tapo los ojos con las manos mientras deseo que no esté tan oscuro [risa]. Eso es lo que hace la mente engañada. Dice ¡Padre! ¡Padre! ¡Ayúdame!, mientras mantiene el escudo que tapa la luz. ¡Quítame el miedo! [risa]

Participante: Pero aunque el Hijo de Dios haga eso, no estaría el Padre aún...

David: ¡Brillando! Brillar, brillar, brillar, el resplandor no cesa. Todo lo que el Padre puede hacer es brillar. Pero ¿querrá la mente darse cuenta de ello?

Participante: ¿Es que el Padre no te va a quitar las manos de delante de los ojos?

David: ¡Ni pensarlo! ¡Ni pensarlo! No puede ocurrir, porque eso demostraría que el Hijo es impotente y necesita ser rescatado. Demostraría que la perfección necesita alguna clase de ayuda para poder ser la perfección. Dios no sería Él Mismo si bajase al aire y dijese: ¡Esto es tremendo! ¡Es real! [risa] Tu escudo es real. Te voy a ayudar a escapar de esta. El Padre sabe que su Hijo es perfecto. Por eso ha de ser voluntario y totalmente desde dentro. Se llega al punto de mirar el escudo y saber que eso no eres tú, que no lo necesitas.

La idea de que la salvación está en el futuro hay que cuestionarla, como el tiempo lineal, la relación causa-efecto, la ordenación de los pensamientos y el hacer juicios. No es complicado. No es como cumplir los requisitos de la facultad, estudiar cada categoría y luego regurgitarlo: Arreglaré lo de hacer juicios y ordenar los pensamientos y luego me trabajaré las relaciones especiales. Se trata de una experiencia. Hasta que parezca que uno lee este libro es simbólico.

Participante: ¿Nos ayudará a aclararnos sobre cómo bajar el escudo?

David: Lo hará el Espíritu Santo. Y si el libro azul es un símbolo de la manera de pensar del Espíritu Santo con una forma que puedes comprender, puede ser útil. Es como encender las luces en la mente y esto es lo que parece ocurrir en la pantalla. Parece ser que esta persona lee este libro y viene a estas sesiones: eso son sólo imágenes en la pantalla. Así es como parece que ocurre.

En realidad es sólo tu intención, tu ardiente deseo de encender la luz. No está causado por este libro. Que el Curso cayese en tus manos no fue algo mágico: ¡es un efecto! Igual que esto es un efecto, [señala cosas concretas en la sala] y eso es un efecto, todo lo que hay en el mundo es un efecto. El Curso no tiene nada especial, ni lo tienen estas conversaciones, no es como si hubiese una forma o una técnica mejor que las otras.

Consideremos estos dos últimos párrafos:

Esta ilusión, no obstante, tiene una causa que, aunque falsa, tiene que estar en tu mente ahora. Y esta ilusión es tan sólo un efecto que tu mente engendra y una forma de percibir su resultado. Este intervalo de tiempo, en el que se percibe la represalia como la forma en la que se presenta el "bien", es sólo un aspecto de la diminuta brecha que hay entre vosotros, la cual todavía no se ha perdonado. No te contentes con la idea de una felicidad futura. Eso no significa nada ni es tu justa recompensa. Pues hay causa para ser libre ahora. ¿De qué sirve la libertad en forma de aprisionamiento? ¿Por qué habría de disfrazarse de muerte la liberación? La demora no tiene sentido, y el "razonamiento" que mantiene que los efectos de una causa presente se tienen que posponer hasta un momento futuro, es simplemente una negación del hecho de que causa y consecuencia tienen que darse simultáneamente.  T-26.VIII.8-9

Ahí está otra vez la afirmación de que causa y efecto van juntos. Cualquier tipo de razonamiento que diga que la Salvación vendrá en el futuro es una negación del hecho de que consecuencia y causa tienen que estar juntas. La iluminación tiene que ser simultánea, tiene que ser instantánea. Eso es lo que significa reconocer algo que ya está aquí.

No es que la iluminación sea algo nuevo y que si de alguna manera lees bastante el Curso o haces bastantes buenas obras, llegarás al punto en que por fin has llenado la taza. La taza está llena. La taza se está desbordando en este mismo instante: la única decisión es si vas a reconocerlo y aceptarlo. Si todavía parece existir algo de vaguedad, si estás pensando que suena sencillo pero no parece que sea realmente tan sencillo, entonces es que hay algo que cuestionar. Tienes que creer aún en la idea de ser una persona y en las preferencias, tienes que creer aún en el tiempo lineal, en un pasado en el que ocurrieron cosas reales y en un futuro en el que van a ocurrir más cosas reales. Si crees en algo de eso, estás sencillamente negando la consciencia que está disponible ahora mismo. Estás negando la iluminación. La salvación es inmediata. Cuando salgan a relucir en tu mente objeciones, como preocupaciones por las deudas, o tu mujer o tus chiquillos: pero, pero, pero, pero, pero... recuerda que "la confianza podría resolver cualquier problema ahora mismo". T-26.VIII.2

Alinéate con el Espíritu Santo. Permite que todo se ponga cabeza abajo y contradiga abiertamente todo lo que siempre has creído. Estate contento y escucha al Espíritu Santo. Te guiará. No es que primero tengas que lidiar con todos esos problemas para que luego puedas abrirte al Espíritu Santo. El Espíritu Santo está disponible ahora mismo y te va a dar las cosas al dictado. Te va dictar lo que tienes que decir y lo que tienes que hacer, por así decirlo. Eso es un consuelo.

¿Qué no ibas a poder aceptar si supieses que todo cuanto sucede, todo acontecimiento, pasado, presente y por venir; es amorosamente planeado por Aquel cuyo único propósito es tu bien? Ej-135.18

Una vez que aceptes Su plan como la única función que quieres desempeñar, no habrá nada de lo que el Espíritu Santo no se haga cargo por ti sin ningún esfuerzo por tu parte. Él irá delante de ti despejando el camino, y no dejará escollos en los que puedas tropezar ni obstáculos que pudiesen obstruir tu paso. Se te dará todo lo que necesites. Toda aparente dificultad simplemente se desvanecerá antes de que llegues a ella. No tienes que preocuparte por nada, sino, más bien, desentenderte de todo, salvo del único propósito que quieres alcanzar. T-20.IV.8

No se puede decir más claro. Y eso es causa de regocijo. Ahora mismo, no en el futuro. "No te contentes con la idea de una felicidad futura". T-26.VIII.9

Participante: Parece que lo útil sería preguntarme a mí mismo: ¿Qué es lo que quiero? Si siempre consigo lo que quiero, entonces me conviene estar muy centrado y tener muy claro qué es lo que quiero. Puedo confiar en que la mente consigue exactamente lo que quiere.

David: Conforme profundizamos observamos los pensamientos. Cuando las palabras salen de la boca uno nota de qué manera de pensar vienen. Hay una sensación de monitorizar. Como cuando uno dice: "no importa" en cuanto se oye decir las primeras palabras de una frase. Se desarrolla una capacidad de monitorizar enseguida, de no condonar las divagaciones de la mente. Se observa los pensamientos en lugar de caminar como un sonámbulo. Atrapar así las palabras que dices significa que estás observando tus pensamientos: ¡estás desconectando al ego! Justo ahí en la idea de que "no importa" está la consciencia de que no tiene caso acabar la frase porque era inútil.

¡Es bueno darse cuenta de que si no experimentas paz ahora tiene que ser porque aún no estás listo o porque todavía tienes interés en el sistema de pensamiento falso! Eso te da ímpetu para cuestionar. Si tienes la sensación de que la salvación está disponible ahora mismo y sin embargo hay algo que te impide experimentarla en este mismo instante, ¡eso está muy bien!

No es del tiempo de lo que te tienes que liberar, sino de la diminuta brecha que existe entre vosotros. Y no dejes que ésta se disfrace de tiempo, y que de este modo se perpetúe, ya que al haber cambiado de forma no se puede reconocer como lo que es. El propósito del Espíritu Santo es ahora el tuyo. ¿No debería ser Su felicidad igualmente tuya? T-26.VIII.9

"Y no dejes que ésta se disfrace de tiempo..." Parece que todos los problemas de este mundo tienen que ver con el tiempo, sea saldar deudas, resolver un asunto con tu esposa o avanzar hacia convertirte en un místico: siempre parecen implicar algo de tiempo. Hay mucho esfuerzo y mucho trastorno en pensar en cómo se resolverán las cosas en el futuro, o en que no se resolvieron en el pasado. Cuando estés disgustado, "no es del tiempo de lo que te tienes que liberar". No permitas que la brecha se disfrace de tiempo y se perpetúe de este modo: estate abierto a la corrección que siempre está disponible en el presente. Parece que seguimos rastros sólo por la creencia en el tiempo lineal, pero cuando sencillamente se ve la falsedad del ego la idea de seguir rastros de desmorona. Entonces es cuando llegan la paz y la alegría  constantes: no muerdes primero el anzuelo y luego tienes que seguir el rastro de lo que te ha pasado. ¡Ya no muerdes el anzuelo!

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