Esta web utiliza Cookies. Puedes ver nuestra política de Cookies  AQUÍ.   Si continúas navegando, estarás aceptándola.  
Política de Cookies +

EL SUEÑO SECRETO

 

Libera Tu Ser - David Hoffmeister "EL SUEÑO SECRETO"



Del Libro de David Hoffmeister "Sosiega la Mente - De Regreso a Dios" (Unwind Your Mind - Back to God) - LIBRO III - Capítulo II
Traducido al castellano por Juan Illan Gómez.

 

David: "...tienes entonces que ver las causas de las cosas entre las que eliges exactamente como son y dónde se encuentran". T-27.VII.10 Soy tal como Dios me creó. O soy un efecto real de una causa real, o me he separado de Dios y este mundo es real. Pensando en términos del ego, yo soy una persona que está a merced de todas las fuerzas del mundo, incluidas las otras personas. Parece real. Esto lo reduce todo a mente recta, mente errada y decisión en el presente.

Es una elección de propósito. No es una elección concreta entre objetos, cosas, personas o conductas. Por ejemplo, la idea de que puedo elegir entre subir o bajar la mano es una ilusión, es un truco. Es un ejemplo de magia porque no es una elección real, aunque en este mundo parezca serlo. Parece como si pudiese elegir entre dos conductas, pero todo eso es automático y se basa en la elección de propósito. Intentar controlar la conducta propia es inútil. Se puede controlar la dirección del pensamiento, eso es lo único que se puede controlar. No se puede controlar el guión, no se puede controlar la pantalla. Todos los aparentes disgustos que salen a relucir con cosas concretas, son sólo la mente negando, ¡insistiendo en que tiene voz y voto para controlar lo que hay en la pantalla!

Aquí se trata de avanzar hacia el misticismo. Percibirse a uno mismo como parte del mundo, trabajando en papeles específicos, con obligaciones concretas, etcétera, todo eso es completamente lo contrario de lo que estamos hablando. Sigue cuestionando. Continúa siguiendo el rastro. No puede ser de esta manera y de esa manera, tiene que ser o la una o la otra. La tensión siempre viene de intentar hacer un compromiso entre el Espíritu y el ego, entre la mente recta y la mente errada. La tensión viene de intentar mezclar un poco de esto con un poco de aquello. La facilidad y la ausencia de esfuerzo vienen de seguir el pensamiento hacia adentro y decir ¡Aleluya! ¡No puede ser de las dos maneras a la vez! No voy a decirte que tienes que parar de juzgar. Ven conmigo, miremos todo esto con tanta profundidad que empieces a ver que juzgar es imposible, ¡absolutamente imposible!

Un paso inicial es ver que hacer juicios es un dispositivo para mantener la separación. Esto todavía es hablar de ello como si hubiese algo real con lo que hay que lidiar. Es sólo un trampolín. Nos interesa meternos en esto con profundidad suficiente para poder ver que juzgar es imposible, ver que no tienes que hacer nada. Entonces es cuando vienen la paz y la ausencia de esfuerzo. Si te pones a pensar que tienes que dejar de juzgar porque hacerlo te está matando, te deprime, te enoja, o te pone furioso, ¿quién es el "yo" que tiene que dejar de juzgar? Una amiga hablaba hace poco de tener que abandonar una creencia. Era consciente de que no se trataba de sus actos sino de una creencia. Y dijo: "Tengo que abandonar esta creencia y sigo sintiendo que tener que abandonar creencias es una equivocación". Hay que cuestionar incluso la idea de que realmente tienes que abandonar creencias: el Cristo no tiene que abandonar creencias.

Participante: ¿No queda nada a lo que agarrarse ni nada que abandonar una vez que ves la creencia tal como es? ¿Se disuelve sencillamente?

David: Sí. La facilidad viene cuando uno ve la imposibilidad de juzgar. Uno no puede sentirse mal cuando ve que algo es imposible. Si todavía crees que eres un "yo" real que tiene que abandonar la creencia en la separación, sigue cuestionando. ¿Quién es el "yo" a quien le gusta cierto clima, o el "yo" a quien le gusta cierta comida? ¿Quién es el "yo"? Sigue mirando quién es el "yo". ¿Puede ser real ese "yo"?

Participante: Entonces, ¿ese asunto no tiene ningún significado cuando me identifico menos con ese "yo"?

David: Ni siquiera la metáfora de identificarse más o menos funciona. Se trata de llegar a aclarar que es o lo uno o lo otro, no puede ser los dos a la vez. Uno tiene que ser imposible, ¡y esa es una buena noticia! Ahí es donde viene el no hacer concesiones. No se trata de intentar regatear. No se trata de aferrarse a un montaje, ni siquiera de hablar de ello. Cuando uno empieza a ver la imposibilidad de todo eso, hasta la necesidad de tener sesiones como esta empieza a desaparecer.

Siempre pienso en Ramana Maharshi como un modelo excelente. La gente iba a estar en su presencia. No hizo mucha enseñanza en el sentido verbal. Recuerdo la primera vez que vi una foto de su cara. ¡Caramba! Cuando la miraba sólo veía esos ojos dulces y amables, y su sonrisa apacible, era un gran símbolo para mí. Había leído algunos de sus escritos, y eran también símbolos excelentes. Nos interesa conseguir esa claridad.

Participante: Sé que todavía hablo en términos de más y de menos, incluso lo oigo cuando lo digo porque me doy cuenta de que no puede ser, pero aún parece ser así para mí.

David: No puedes evitar hablar así. Las palabras sólo reflejan dónde está la mente.

¿Qué elección puede hacerse entre dos estados, cuando sólo se reconoce claramente uno de ellos? ¿Quién es libre de elegir entre dos efectos, si cree que sólo puede escoger uno de ellos? Una elección honesta nunca podría percibirse como una en la que la elección es entre un insignificante tú y un mundo enorme, cuyos sueños acerca de tu verdad son diferentes. T-27.VII.11

Parece que está en marcha esta lucha "...en la que la elección es entre un insignificante tú y un mundo enorme ", lo llames la sociedad, el mundo o lo que sea, no tiene nada que ver con nada. No hay ningún conflicto entre el individuo y la sociedad. No hay ningún conflicto entre el individuo y el sistema: ambos son fabricaciones. El individuo es un montaje ficticio. El sistema es un montaje ficticio. La batalla entre el individuo y el sistema es una batalla ficticia.

Empezar a ver que tiene que ser así es una gran alegría. Todo esto es una fabricación, es todo simulado. Una vez que lo vea como es, nunca voy a estar en conflicto con el gobierno, ni con la recaudación de impuestos, ni con una institución religiosa, ni con mi familia de origen. ¿Sabes cómo la gente parece tener dificultades con sus familias? No van a ver a su familia, o van demasiado a ver a su familia y se sienten completamente enredados. Lo básico que hay por debajo de todo esto es la creencia en la persona, la creencia en que hay diferencia entre esta persona, o este sujeto, y estas otras personas. Es una diferencia ilusoria. No hay ninguna diferencia: sólo son imágenes.

La brecha que separa a la realidad de los sueños no se encuentra entre lo que el mundo sueña y lo que tú sueñas en secreto. Pues en ambos casos se trata del mismo sueño. T-27.VII.11

“Lo que el mundo sueña" es el cosmos proyectado, todas las imágenes que se perciben con los ojos del cuerpo. "Lo que tú sueñas en secreto" es la creencia inconsciente en la separación, la creencia en que te has separado de Dios. Lo que sueñas en secreto es el tronco del árbol, lo que el mundo sueña serían todo lo que parece fragmentos, las ramas y las hojas. Todo lo que hay en el universo proyectado es lo que el mundo sueña, y lo que tú sueñas en secreto es la creencia en la separación. Son lo mismo.

El sueño del mundo no es sino una parte de tu propio sueño de la que te desprendiste y luego viste como si fuese el principio y el final del tuyo. T-27.VII.11

Parece como si el sueño del mundo hubiese empezado en una época de la historia. Parece que su principio es el Big Bang. Ahora los científicos están especulando sobre su final. Le llaman la teoría de la implosión. Einstein y cierto número de científicos han dicho que el universo se está expandiendo y alcanzará un punto de equilibrio en el que empezará a juntarse y al final implosionará: el principio y el final. En el sueño del mundo todo parece enorme y grandioso.

Reduzcámoslo a una escala más simple. Parece que la mente está soñando que es una persona y entonces "...el mundo no es sino una parte de tu propio sueño de la que te desprendiste y luego viste como si fuese el principio y el final del tuyo". Si crees que existes como una persona, ¿cuál es el comienzo de ese ser persona? Es el nacimiento. ¿Y cuál es el final? El final es la muerte. Es lo mismo que, a mayor escala, el Big Bang y la implosión final. A menor escala, el nacimiento y la muerte del cuerpo son lo mismo. El ego tiene explicadas todas las complejidades, cómo nacen los cuerpos, las relaciones sexuales, el espermatozoide y el óvulo, la gestación, etcétera. Y le gusta clasificar todas las maneras en que se pueden morir los cuerpos, como el SIDA, el cáncer, y así sucesivamente.

Participante: Discutamos cuándo empieza realmente el nacimiento.

David: Sí, podemos discutir cuándo empieza realmente el nacimiento y cuando termina la vida. ¿Es alguien un vegetal? ¿Está enganchado a un respirador? ¿Tiene muerte cerebral? ¿Está muerto cuando la actividad eléctrica del cerebro se para? El ego trabaja muchísimo. Todo es una fabricación que intenta cubrir los dos extremos. Y las experiencias cercanas a la muerte, entonces ay...

Participante: ¿Vas y vuelves?

David: [riéndose] ¡Vas y vuelves!

El sueño del mundo no es sino una parte de tu propio sueño de la que te desprendiste y luego viste como si fuese el principio y el final del tuyo. No obstante, lo que dio comienzo al sueño del mundo fue tu propio sueño secreto, lo cual no percibes, si bien es lo que causó la parte que ves, de cuya realidad no dudas. ¿Cómo podrías dudar de ello si aún estás dormido, soñando en secreto que su causa es real? T-27.VII.11

¡Ah! El sueño del mundo sucedió en la creencia en la separación. ¿Ha visto alguien a la creencia en la separación de Dios? ¿La ha percibido alguien?

Participante: Últimamente no.

David:
…lo cual no percibes, si bien es lo que causó la parte que ves, de cuya realidad no dudas. ¿Cómo podrías dudar de ello si aún estás dormido, soñando en secreto que su causa es real? T-27.VII.11

Si crees que el ego es real, ¿cómo ibas a dudar del sueño? Acabamos de leer en las páginas anteriores: "Mira, pues, más allá de los efectos. No es en ellos donde radica la causa del sufrimiento y del pecado". T-27.VII.5 Y luego en el párrafo siguiente: "No busques otra causa, ni recurras a las poderosas legiones de sus testigos para deshacerla".  ¡Ja! Todos esos estudios epidemiológicos que intentan encontrar las causas de las cosas, como si la ciencia fuese de alguna manera mejor que los mitos o los cuentos de comadres. Los epidemiólogos estudian cosas que están ocurriendo normalmente y los gobiernos lo hacen a propósito. Pero de todas formas lo pusiste ahí: ¡todo está en tu sueño! No te enfades con el gobierno, ¡no hay ningún gobierno fuera de tu mente! [risas] Tú lo montaste así. Pusiste al gobierno para que fuesen los malhechores, los malos, y pusiste a la gente que va en el metro para que fuesen los buenos. Empiezas a ver que no puede ser así. Todo es un invento. Y esa es una buena noticia.

Sueñas que tu hermano está separado de ti, que es un viejo enemigo, un asesino que te acecha en la noche y planea tu muerte, deseando además que sea lenta y atroz. Mas bajo este sueño yace otro, en el que tú te vuelves el asesino, el enemigo secreto, el sepultador y destructor de tu hermano así como del mundo. He aquí la causa del sufrimiento, la brecha entre tus míseros sueños y tu realidad. La pequeña grieta que ni siquiera ves, la cuna de las ilusiones y del miedo, el momento de terror y de un odio ancestral, el instante del desastre, están todos aquí. He aquí la causa de la irrealidad. Mas es aquí donde se deshará. T-27.VII.12

Se puede pensar en esto como en "la pequeña grieta", cada vez que nos juntamos vamos hacia adentro, hacia la pequeña grieta, esta brecha diminuta, este pequeño problema pasajero, esta "diminuta y alocada idea" de la que el Hijo de Dios olvidó reírse. Está enterrada, tapada y protegida. Esto es lo que tiene que ponerse en evidencia. Este es el tronco del árbol del que parecen salir todas las ramas y todas las aparentes creencias.

Pero la brecha es imposible, no hay ninguna brecha. Decir que la brecha está en el pasado podría ser un trampolín. ¡Aquí estoy ahora, Señor: la brecha está en el pasado! Si la brecha está en el pasado, entonces todo lo que pareció haber brotado de la brecha está también en el pasado. Y así tenemos en el Curso: "Hace mucho que este mundo desapareció", T-28.I.1 y la lección 7: "Sólo veo el pasado". Sólo veo el pasado en el sentido de que lo que produce el mundo es pasado que ya pasó y lo que parece producir (el mundo) también está en el pasado.

Si yo no experimento que el pasado ya pasó, entonces el pasado y el ego parecen tener realidad: la culpabilidad y el miedo parecen reales. No se puede poner juntos el instante no santo y el instante santo. El significado del instante santo es que es todo lo que hay. Seguir intentando llevar el instante no santo al instante santo es sólo otra forma de decir que uno no es consciente del instante santo. Hay varias maneras en las que podemos llegar a esto, pero realmente sólo se trata de aclararse bien sobre el pasado y el presente.

Participante: ¿Has dicho que la brecha es análoga al tronco de un árbol?

David: En cierto sentido, todo el árbol se basa en el tronco; si miras las ramas, todas están encauzadas hacia un sitio. El tronco es la base de donde salen todas. Esta brecha insignificante es la base de la que brota todo. Otra manera de describir la brecha sería decir que la brecha es la mentalidad errada. O se podría utilizar la idea del pensador y los pensamientos: a veces se oye decir a la gente de que se sienten muy mal porque tienen pensamientos de juicios. Se sienten culpables de eso, pero esos pensamientos y el pensador que parece pensarlos son ilusiones. Lo uno y lo otro es la mentalidad errada. El fabricante de las imágenes y las imágenes son lo mismo. Por eso la mente recta sólo ve la brecha como una brecha, la mente recta ve que la brecha es falsa. Esta definición es muy sencilla para la mente recta. La mente recta no forma parte de la brecha, no está metida en algún sitio de la brecha. Sencillamente ve que la brecha es falsa. Y ahí es donde entra la simplicidad.

Tú eres el soñador del mundo de los sueños. Éste no tiene ninguna otra causa, ni la tendrá jamás. Todo lo que aterrorizó al Hijo de Dios y le hizo pensar que había perdido su inocencia, repudiado a su Padre y entrado en guerra consigo mismo no es más que un sueño fútil. Mas ese sueño es tan temible y tan real en apariencia, que él no podría despertar a la realidad sin verse inundado por el frío sudor del terror y sin dar gritos de pánico, a menos que un sueño más dulce precediese su despertar y permitiese que su mente se calmara para poder acoger -no temer- la Voz que con amor lo llama a despertar; un sueño más dulce, en el que su sufrimiento cesa y en el que su hermano es su amigo. Dios dispuso que su despertar fuese dulce y jubiloso, y le proporcionó los medios para que pudiese despertar sin miedo. T-27.VII.13

Hay un contraste brutal entre "...el frío sudor del terror, ...gritos de pánico " y "...a menos que un sueño más dulce precediese su despertar y permitiese que su mente se calmara para poder acoger -no temer- la Voz que con amor lo llama a despertar ". El proceso de despertar percibido a través de la lente de la mente errada, la lente del ego, parecería "inundado por el frío sudor del terror y [sin dar] gritos de pánico". ¿Hay alguien en esta sala que no haya experimentado eso?


Donativos a LiberaTuSer

DONATIVOS

Aquí puedes realizar tu Donativo. Con ello estarás ayudando a sufragar los gastos de mantenimiento y alojamiento de este sitio.

Si deseas realizar un Donativo, haz clic sobre la flecha.

TU
APORTACIÓN
ES
VALIOSA

LiberaTuSer

PÁGINAS AMIGAS