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EL SILENCIO DEL CORAZÓN
PAUL FERRINI

 

Libera Tu Ser - David Hoffmeister "EL SILENCIO DEL CORAZÓN"

 

 

Del capítulo 3: No otros dioses

DIOS ES UNA PRESENCIA VIVIENTE EN TU VIDA

La puerta a la Divina Presencia se abre a través de tu corazón. A través de tu bondad hacia ti. A través de tu delicada aceptación de ti mismo en cualquier momento. Se abre cuando abrazas tu experiencia, cuando estás dispuesto a estar con lo que está ocurriendo en este momento.

La puerta a la Divina Presencia se abre a través de tu bondad y de tu delicada aceptación de los demás tal como son en este momento. Por tu disposición a estar con ellos, independientemente de lo que piensen y sientan, sin juzgarlos ni intentar enmendarlos. Se abre a través de la atención y de las bendiciones que extiendes libremente a los demás.

La puerta de la Divina Presencia se abre por tu simple recuerdo de Dios en cualquier momento. Se abre cuando sabes que no estás solo, que cada decisión que tomas puede ser entregada a Dios. Cuando ya no necesitas estar al cargo de tu vida, cuando ya no precisas que la realidad encaje en tus imágenes de cómo debería ser. Se abre cuando renuncias a todo lo que crees saber y vives cada momento vacío de expectativas.

Si quieres encontrar la Presencia de Dios, deja de buscarLa en los libros sagrados y en las prácticas religiosas. No es ahí donde La encontrarás. Si quieres encontraLa, abre tu corazón. Sé delicado contigo mismo y con los demás. Contempla tus juicios como son: el obstáculo para la paz.

Deja de resistirse a tu experiencia. Deja de retener tu amor y de rechazar el amor de los demás. Deja de jugar a ser la víctima. Deja de culpar a los demás por tu pena o tu dolor. Ábrete a todo. Di la verdad sobre tu dolor. Déjate sentir el dolor de los demás sin intentar enmendarlos. Estate con todo ello y Dios estará contigo.

Estate en silencio en tu propio corazón. Deja que tus pensamientos vengan y vayan hasta que el espacio entre ellos se abra. Deja que tus sentimientos de ansiedad, aburrimiento y frustración vayan y vengan hasta que se te ablande el corazón, hasta que seas paciente contigo mismo, hasta que el perdón cabalgue dentro y fuera con cada respiración.

Deja que la paz llegue a tu corazón, por sí misma. Mientras permites que haya espacio sin tener que llenarlo, siente la Presencia entrante. Eso es el Espíritu de Dios, la Gracia, llámalo como desees. Habita en ti y contigo ahora, porque has dejado la lucha atrás. Has dejado tus juicios y tus heridas, como zapatos vacíos, en el umbral de este espacio sagrado. Ahora en tu corazón sólo hay amor, sólo bendiciones. Este es el abrazo divino.

Cuando hayas saboreado la absoluta alegría de esta comunión, no querrás estar sin ella. Cada día encontrarás unos pocos momentos para respirar y para ser, para dejar que el mundo salga de tu mente y la paz venga a tu corazón. No harás esto por deber o por buscar la aprobación, sino porque es pura dicha.

Dios es una Presencia viva en tu vida, no una abstracción. Ella te ofrece una relación continua, una compañía que va más allá de los límites de la forma. Cuando todo lo demás se disuelve, su Presencia sigue contigo.

LA ÚNICA AUTORIDAD
No aceptes ninguna otra enseñanza que la paz de tu corazón. Sólo ésta es la enseñanza de Dios

No esperes que tu relación con Dios se parezca a las de otras personas, porque eso la sabotearía. La Presencia de Dios en tu vida es completamente única. No intentes medir tu espiritualidad comparando lo que te ocurre a ti con lo que les ocurre a los demás.

No aceptes ningún intermediario entre Dios y tú. Rechaza a todos los gurús y profesores.

No cometas el error de pensar que alguna otra persona tiene más conocimiento espiritual que tú. Eso es ridículo. Cualquiera que esté cerca de Dios sabe que eres tú quien da permiso a Dios para estar en tu vida, sólo tú. El apego a las ideas y a los conceptos de los demás interfiere en la claridad de tu conexión directa con el Espíritu.

Rechaza el pensamiento mágico. Suelta las pociones y fórmulas. Olvídate de lo que crees saber. Olvida lo que te han enseñado. Ven a Dios vacío y rendido. Éste es un tiempo en el que todos los ídolos deben ser rechazados. Todos los tipos de autoridades externas deben ser despojadas de su poder.

Cultiva tu relación con Dios directamente. Entra en el silencio de tu corazón. Habla con Dios. Reza y pídele guía. Abre el diálogo y escucha las respuestas de la Presencia de Dios dentro de ti y en las señales que Ella envía a tu vida…

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«El perdón convierte el mundo del pecado en un mundo de gloria, maravilloso de ver. Cada flor brilla en la luz, y en el canto de todos los pájaros se ve reflejado el júbilo del Cielo. No hay tristeza ni divisiones, pues todo se ha perdonado completamente. Y los que han sido perdonados no pueden sino unirse, pues nada se interpone entre ellos para mantenerlos separados y aparte. Los que son incapaces de pecar no pueden sino percibir su unidad, pues no hay nada que se interponga entre ellos para alejar a unos de otros. Se funden en el espacio que el pecado dejó vacante, en jubiloso reconocimiento de que lo que es parte de ellos no se ha mantenido aparte y separado.»
UCDM - (T-26.IV.2)
«No tengas miedo, hijo mío, sino deja más bien que los milagros iluminen dulcemente tu mundo. Y allí donde la diminuta brecha parecía interponerse entre tú y tu hermano, únete a él. Y de este modo, será evidente que la enfermedad no tiene causa. El sueño de curación reside en el perdón, que dulcemente te muestra que nunca pecaste. El milagro no dejará ningún vestigio de culpabilidad que pueda traerte testigos de lo que nunca fue. Y preparará en tu almacén un lugar de bienvenida para tu Padre y tu Ser. La puerta está abierta para que todos aquellos que no quieran seguir hambrientos y deseen gozar del festín de abundancia que allí se les ha preparado puedan entrar. Y éstos se reunirán con tus Invitados, a quienes el milagro invitó a venir a ti.»
UCDM - (T-28.III.8)
«En ti reside el Cielo en su totalidad. A cada hoja seca que cae se le confiere vida en ti. Cada pájaro que jamás cantó cantará de nuevo en ti. Y cada flor que jamás floreció ha conservado su perfume y hermosura para ti. ¿Qué objetivo puede suplantar a la Voluntad de Dios y a la de Su Hijo de que el Cielo le sea restituido a aquel para quien fue creado como su único hogar? No ha habido nada ni antes ni después. No ha habido ningún otro lugar, ningún otro estado ni ningún otro tiempo. Nada que esté más allá o más acá. Nada más. En ninguna forma. Esto se lo puedes brindar al mundo entero y a todos los pensamientos erróneos que se adentraron en él y permanecieron allí por un tiempo. ¿De qué mejor manera se podrían llevar tus propios errores ante la verdad, que estando dispuesto a llevar la luz del Cielo contigo, según te diriges más allá del mundo de las tinieblas hacia la luz?»
UCDM - (T-5.IV.5)
«La relación santa refleja la verdadera relación que el Hijo de Dios tiene con su Padre en la realidad. El Espíritu Santo mora dentro de ella con la certeza de que es eterna. Sus firmes cimientos están eternamente sostenidos por la verdad, y el amor brilla sobre ella con la dulce sonrisa y tierna bendición que le ofrece a lo que es suyo. Aquí el instante no santo se intercambia gustosamente por uno santo y de absoluta reciprocidad. He aquí tiernamente despejado el camino que conduce a las verdaderas relaciones, por el que tú y tu hermano camináis juntos dejando atrás el cuerpo felizmente para descansar en los Eternos Brazos de Dios. Los Brazos del Amor están abiertos para recibirte y brindarte paz eterna.»
UCDM - (T-20.VI.10)
«Escucha... tal vez puedas captar un leve atisbo de un estado inmemorial que no has olvidado del todo; tal vez sea un poco nebuloso, mas no te es totalmente desconocido: como una canción cuyo título olvidaste hace mucho tiempo, así como las circunstancias en las que la oíste. No puedes acordarte de toda la canción, sino sólo de algunas notas de la melodía, y no puedes asociarla con ninguna persona o lugar, ni con nada en particular. Pero esas pocas notas te bastan para recordar cuán bella era la canción, cuán maravilloso el paraje donde la escuchaste y cuánto amor sentiste por los que allí estaban escuchándola contigo.»
UCDM - (T-21.I.6)
«Ésta es la visión del Hijo de Dios, a quien conoces bien. He aquí lo que ve el que conoce a su Padre. He aquí el recuerdo de lo que eres: una parte de ello que contiene todo ello dentro de sí, y que está tan inequívocamente unida a todo como todo está unido en ti. Acepta la visión que te puede mostrar esto y no el cuerpo. Te sabes esa vieja canción, y te la sabes muy bien. Nada te será jamás tan querido como este himno inmemorial de amor que el Hijo de Dios todavía le canta a su Padre.»
UCDM - (T-21.I.9)
«¡Ay, criatura de Dios, si supieses lo que Dios dispone para ti, tu gozo sería absoluto! Y lo que Él dispone ha ocurrido, pues siempre fue verdad. Cuando venga la luz y hayas dicho: "La Voluntad de Dios es la mía", verás una belleza tal que sabrás que no procede de ti. Como resultado de tu gozo crearás belleza en Su Nombre, pues tu gozo es tan incontenible como el Suyo. El mundo desolado e insignificante se desvanecerá en la nada, y tu corazón estará tan rebosante de alegría que de un salto se elevará hasta el Cielo, ante la Presencia de Dios. No puedo describirte cómo será esto, pues tu corazón no está todavía listo. Puedo decirte, no obstante, y recordártelo a menudo, que lo que Dios dispone para Sí Mismo lo dispone para ti y lo que Él dispone para ti es tuyo.»
UCDM - (T-11.III.3)
«Criatura de la luz, no sabes que la luz está en ti. Sin embargo, la encontrarás a través de sus testigos, pues al haberles dado luz, ellos te la devolverán. Cada hermano que contemples en la luz hará que seas más consciente de tu propia luz. El amor siempre conduce al amor. Los enfermos, que imploran amor, se sienten agradecidos por él, y en su alegría resplandecen con santo agradecimiento. Y eso es lo que te ofrecen a ti que les brindaste dicha. Son tus guías a la dicha, pues habiéndola recibido de ti desean conservarla. Los has establecido como guías a la paz, pues has hecho que ésta se manifieste en ellos. Y al verla, su belleza te llama a retornar a tu hogar.»
UCDM - (T-12.VI.10)
«Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso. El Amor de Dios, por un breve período de tiempo, todavía tiene que expresarse de un cuerpo a otro, ya que la visión es aún muy tenue. El mejor uso que puedes hacer del cuerpo es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz. Aprender a hacer esto es la única utilidad real del cuerpo.»
UCDM - (T-1.VII.2)
«Hay una luz en ti que jamás puede extinguirse y cuya presencia es tan santa que el mundo se santifica gracias a ti. Todo lo que vive no hace sino ofrecerte regalos y depositarlos con gratitud y alegría ante tus pies. El aroma de las flores es su regalo para ti. Las olas se inclinan ante ti, los árboles extienden sus brazos para protegerte del calor y sus hojas tapizan el suelo para que camines sobre algo mullido, mientras que el sonido del viento amaina hasta convertirse en un susurro en torno a tu santa cabeza.»
UCDM - (PI.156.4:1-3)