Esta web utiliza Cookies. Puedes ver nuestra política de Cookies  AQUÍ.   Si continúas navegando, estarás aceptándola.  
Política de Cookies +

EDUCAR
Anna Horno

 

Libera Tu Ser - Reflexiones personales: "EDUCAR"

 

 

Antes de iniciar nuestro cometido como educadores, deberíamos detenernos, reflexionar y establecer de antemano el propósito que perseguimos satisfacer. El resultado invariablemente estará condicionado por dicho propósito.

¿Cuál es nuestra meta, cuál el objetivo que deseamos alcanzar? ¿Estamos educando para la sabiduría, o nos conformamos con educar para fomentar una actitud de acumulación masiva de datos, ideas, bienes, etc.?¿Estamos educando para la felicidad o únicamente formamos individuos que no contradigan ni cuestionen las convenciones sociales?

Para muchos la educación estará restringida al ámbito del comportamiento: al aprendizaje de ciertas reglas o normas con las que conducirnos en sociedad. Directrices que, con demasiada frecuencia, no hacen más que coartar las libertades individuales, puesto que amputan nuestro derecho a elegir. Éste es un método que pretende garantizar la supervivencia de una estructura totalmente obsoleta y que se desmorona, pero que, por constituir la identidad de toda una sociedad, parece que necesite ser defendida.

Para otros tantos, el propósito principal de la educación será proveer al cerebro de un sinfín de conocimientos intelectuales, conocimientos que, en el mejor de los casos, podrán servir para “hacernos un hueco en el mundo”, y en el peor, no harán más que reforzar una falsa sensación de separación, de especialismo, de competición, en definitiva, del no reconocimiento de la unidad e igualdad que subyacen tras todas las apariencias.

En mi opinión, la educación no consiste en ninguno de los dos aspectos anteriores, o mejor dicho, son estos los dos de menor importancia y repercusión, desde el punto de vista de nuestra madurez como seres humanos en constante evolución.

La auténtica dimensión de la educación es otra bien distinta, y está relacionada con la responsabilidad que debemos asumir, en primer lugar para con nosotros mismos, y en segundo lugar, aunque no menos importante, para con todo cuanto nos rodea, puesto que nada está separado. Y en este sentido, no existe edad ni circunstancia más o menos apropiadas, ya que se trata de una decisión personal que libremente podemos tomar en cualquier momento.

De todos, la educación de la responsabilidad es el aspecto más comprometido, puesto que como educadores, sólo podemos educar mediante el ejemplo. Se nos exige la práctica de la vigilancia constante, hacia nosotros mismos, hacia nuestros pensamientos y nuestras actitudes. Estamos obligados a ir más allá de nuestros propios límites o patrones mentales, requiere que actuemos con valentía y honestidad.

Yo apuesto por la educación para el respeto y la tolerancia, libres de juicios. Educar para la solidaridad, para la compasión; educar para vivir una vida sin miedo, desarmados, inocentes. Educar en la generosidad y el agradecimiento. Educar para percibir la belleza en todo cuanto nos rodea; educar para percibir el amor y ser una extensión de éste. Educar para disfrutar del camino, independientemente de que sea ancho o angosto, llano o accidentado. Y es nuestra práctica la que nos educa, y es con el ejemplo que educamos. No existe diferencia entre maestro y alumno, padre e hijo, puesto que no existe diferencia entre lo que enseñamos y lo que aprendemos. ¿Quién es entonces el educador y quién el educado?

La educación es una interacción y es, por tanto, un proceso que se mueve en ambas direcciones. Muchas veces, en nuestro mal entendido papel de educadores, ya sea como profesores o padres, perdemos la perspectiva de la humildad. Y es que necesitamos humildad para reconocer que nuestros hijos y alumnos tienen mucho que enseñar, y también mucho que aportar en la construcción de los cimientos sobre los que se alzará esta nueva sociedad, más involucrada con las personas y menos con la persecución compulsiva de dinero y poder como manera de satisfacer nuestro vacío existencial.

Nuestros niños, nuestros jóvenes y adolescentes, nos están pidiendo algo nuevo, nos piden que seamos creativos, que nos demos cuenta de que las antiguas estructuras dejaron de funcionar. Y nos lo dicen a gritos, mediante el fracaso escolar, con la violencia en las aulas, con los “problemas” de alcoholismo y drogadicción, podemos verlo en los altos índices de suicidio y asesinato… así expresan su desacuerdo.

Nos están diciendo: “¡estáis anticuados!, ¡vuestro sistema nos aburre!, ¡buscamos algo más, necesitamos algo más!”. Ellos no están interesados en los datos, ni en las estadísticas, ni en lo que pasó hace dos mil años, ni tan siquiera en lo que pasará mañana. Están interesados en las respuestas, las que proceden de la experiencia, del conocimiento de uno mismo. De modo que ayudémosles, preparémosles, para que puedan responder adecuadamente a la vida y a sus circunstancias siempre cambiantes, con amor, con confianza, con sabiduría.

Nuestros jóvenes vienen empujando fuerte, y nos guste o no, vamos a tener que revisar y cuestionarnos cada una de nuestra ideas y creencias, cada uno de nuestros valores, cada uno de nuestros enfoques, ya sean individuales o colectivos.

En las manos de cada uno de nosotros está decidir si queremos personas educadas, o seres humanos completos y sabios, puesto que éstas no son aptitudes que se encuentren en ningún libro, sino cualidades que se derivan de la experiencia, de aprender a mirar las mismas viejas cosas de siempre con ojos nuevos, de responder con una visión de amor, con la mirada inocente, asombrada, sin juicios, sin prejuicios, sin la reacción del conocimiento aprendido, sin pasado, sin futuro…

Donativos a LiberaTuSer

DONATIVOS

Aquí puedes realizar tu Donativo. Con ello estarás ayudando a sufragar los gastos de mantenimiento y alojamiento de este sitio.

Si deseas realizar un Donativo, haz clic sobre la flecha.

TU
APORTACIÓN
ES
VALIOSA

LiberaTuSer

PÁGINAS AMIGAS

PENSAMIENTOS Y REFLEXIONES

«En el mundo interconectado y globalizado de hoy, es común y corriente que gentes de opiniones, creencias y razas diferentes vivan juntas. Es una cuestión de suma importancia entonces, que encontremos maneras de cooperar con los demás, unidos en el espíritu de la mutua aceptación y el respeto.»
S.S. Dalai Lama
«No estoy aquí para enseñar en un sentido convencional, estoy aquí para romper tu corazón, para destrozarlo y dejarlo en pequeños pedazos, para reducirlo hasta que se convierta en fertilizante, para que de ahí surjan tiernos capullos de claridad y nuevos árboles de compasión y tal vez incluso pequeños brotes de sorpresa, regados con tus lágrimas y sudor y nutridos con tu cálida presencia, y estarás tan ocupado cuidando a tus adorados recién nacidos que ni siquiera te quedará tiempo para recordar que alguna vez olvidaste cómo abrir tu corazón.»
Jeff Foster
«Eres espacio... Los pensamientos, imágenes, sensaciones, sonidos, sentimientos, son tus contenidos. Tus contenidos se mueven, cambian, se reacomodan constantemente, sin embargo, el espacio que eres siempre permanece en perfecta quietud. Nunca eres limitado, definido o contenido, integrado ni amenazado por tus contenidos, a los cuales abrazas amorosamente, como una madre abraza a su bebé recién nacido. Saber lo que realmente eres -ese abrazo incondicional a todo el contenido de este momento- es la verdadera alegría.»
Jeff Foster
«Mi dedicación consiste en ser útil a los 7 billones de seres humanos de este planeta, conjuntamente con las criaturas con las que lo compartimos. Si puedes, ayuda y sé útil a los demás, si no puedes, al menos no los lastimes, entonces, cuando todo termine, no sentirás arrepentimiento.»
S.S. Dalai Lama
«Este es un cuerpo temporal, pero lo Intemporal vive en él. El juego de la vida es ir más allá del yo superficial y encontrar la sabiduría no dual y la unidad-amor, el cual es Realidad Intemporal. Es aquí dentro la cueva de tu propio corazón. Cuida al cuerpo, pero no lo adores. Adora a aquél que habita dentro de tu corazón.»
Mooji
«Si quieres ir hasta el final, arrójalo todo. Y justo ahí hay un gozo, una libertad, una luz. Despluma todo a la nada. Arroja tus apegos, tus deseos, tus necesidades e inmediatamente estarás en un estado de frescura total, integridad total. Todo ser humano debería hacer esto de vez en cuando. El buscador serio desarrolla esta despiadada actitud para liberar su mente del colesterol de la identidad egoica. Sé tan vacío y verás que el vacío es totalidad. Y mientras más lo hagas, más disfrutarás el sin esfuerzo de todo. Ignora la voz del intérprete, del periodista del contador o del matemático por un momento y no lo querrás de vuelta. Si quieres llegar hasta el final, arrójalo todo.»
Mooji
«Cuando dejas completamente de esperar una historia mejor, o mejores emociones, o mejores circunstancias, entonces la mente está abierta a indagar hacia aquello que está presente, ahora y siempre, y en paz de manera natural.»
Gangaji
«Cuando podemos reconocer que el alma madura de forma natural y algunas veces con dolor, podemos estar más dispuestos a abrirnos a lo que sea que estemos sintiendo. Podemos parar nuestro proceso de autoprotección y, en vez de eso, autoindagar. Si no nos resistimos a lo que sea que estamos experimentando, entonces la dulzura subyacente de la vida se encuentra incluso en los momentos más amargos.»
Gangaji
«Sufriste en exceso por tu ignorancia. Cargaste tus trapos para un lado y otro. Ahora quédate aquí. En verdad, somos una sola alma, tu y yo. He aquí el sentido profundo de mi relación contigo, porque no existe, entre tú y yo, ni yo, ni tú...»
Rumi
«La observación de sí acarrea ciertos cambios en los procesos internos del hombre… Al observarse arroja, por así decirlo, un rayo de luz sobre sus procesos internos, que hasta entonces trabajaban en completa oscuridad. Y bajo la influencia de esta luz, los mismos procesos comienzan a cambiar.»
George Gurdjieff