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CHARLAS SOBRE UN CURSO DE MILAGROS (V)

 

Un Curso de Milagros - Preguntas Frecuentes: "CHARLAS SOBRE UN CURSO DE MILAGROS (V)"


 

Por Anna Horno

 

Deshacer el ego

El proceso de deshacimiento del ego, implica varios objetivos:

1- Dejar de creer en lo que percibes con los ojos del cuerpo, como manera de comenzar a identificarte con lo que verdaderamente eres. Recuerda que no puedes ser cuerpo y espíritu, o te identificas con el primero, o te identificas con el segundo (ese será el amo al que decidas servir).

2- Aplicarte en tus lecciones de perdón, lo cual supone que no vas a juzgar para condenar absolutamente nada de lo parezca que ves ahí fuera. Si reconoces que no es verdad, no estás dando poder a una falsa idea, y si no le das poder, llega el día en que la idea se abandona. Las ideas sólo están con nosotros porque nosotros les damos poder con nuestras creencias... las ideas no abandonan su fuente, la fuente (tu mente, no tu cerebro), es quien les otorga realidad.

3- El día que nuestras lecciones estén aprendidas, con eso quiero decir que el día que nos identifiquemos plenamente con el espíritu, tal como hizo Jesús, ya no habrá más reencarnaciones, no más ciclos de vida y muerte. El hecho de que creamos volver una y otra vez aquí, significa que seguimos depositando nuestra fe en la idea equivocada de que nos hemos separado de Dios y le hemos arrebatado su poder, y éste, el mundo, no es más que el lugar donde el ego piensa que está a salvo del castigo que Dios nos inflingirá por semejante pecado. De ahí que pensar que este universo o cualquier otro en el que se perciban formas, ha sido creado por Dios, ES UNA GRAN MENTIRA, Dios no tiene nada que ver con esto.

Un bebé no es una “pizarra en blanco”

Párate a pensar... ¿qué sentido tiene que un niño recién nacido sea abandonado por sus padres?, ¿o que nazca con una enfermedad mortal?, ¿o los niñitos que mueren de hambre por la falta de recursos de sus países?... en el primero, se está recreando la aparente separación original de Dios, y una razón para culpar a sus padres por el abandono; en el segundo, está negando su realidad mediante la enfermedad... al sentirse separado de su Fuente y creer en la dualidad, es posible experimentar el dolor. Asímismo, la enfermedad es una forma de carencia; en el tercer caso, es algo parecido a la enfermedad, al negar su identidad, cree que es posible experimentar la escasez del tipo que sea, y de nuevo, la culpa ya no está dentro de él, sino en las circunstancias que envuelven su aparentemente desafortunada vida.

¿Qué es el ego?

El ego desde el punto de vista del Curso, es tan sólo una idea, una idea equivocada que Dios no comparte, y lo que no está en la mente de Dios, no existe... la idea de que es posible separarte de tu Creador y encima arrebatarle su poder, es ese pensamiento equivocado. No pienses en el ego tal como lo enseñan otros movimientos espirituales, como que es orgullo mal entendido, o los condicionamientos a los que nos hemos visto sometidos, porque todos esos, no son más que efectos de la única causa, el ego entendido como pensamiento equivocado.

Este mundo es sólo una idea, el resultado de un pensamiento equivocado, por eso se dice que es un sueño, no puede ser real porque no está en la mente de Dios. En Su Mente, sólo hay espacio para el amor, y el amor todo lo abarca, no tiene opuestos.

¿Qué es el guión del ego?

La palabra guión es empleada en el entorno de Un Curso de Milagros como un paralelismo con el concepto de “guión de una película”... alguien escribe una historia, y los actores la interpretan. Y para poder ver la película, necesitarás un proyector que proyectará la grabación, y una pantalla sobre la que las imágenes de la película serán mostradas...

En este caso, la historia (tu vida) fue escrita por ti mismo desde esa parte de tu mente que abriga ideas falsas (ego). El proyector y guionista es tu mente, la pantalla es este mundo (todo lo que percibes con tus ojos), y los actores, como no podría ser de otro modo, todas esas imágenes que tú percibes, incluida la tuya.

En el cine, tú vas a ver una peli para distraerte. En tu “vida”, la peli te distrae del verdadero problema. Como tienes a tu disposición millones de formas sobre quienes proyectar tu culpa, no te paras a analizar si efectivamente existen motivos para sentirte culpable o hacer que otros lo sean... y así, el ego, esa loca idea, perpetúa su existencia.

El guión es todo lo que pasa en tu vida, todo está escrito, como en el guión de una película... los actores no improvisan, ni se salen de lo establecido, sino que actúan bajo las órdenes del guionista y director, que en el guión de tu vida eres tú, o sea, tu mente egóica.

Si hoy tú estás viendo una peli en tu casa, la estás trayendo a tu realidad presente, pero ya sabes que la peli se rodó y se proyectó en las salas de cine tiempo atrás. Como ya la viste cuando se estrenó, sabes lo que va a pasar, y también sabes que no es posible cambiar el final ni parte alguna de la historia, puesto que ya se grabó.

Esta vida que te parece estar viviendo, todas las que has vivido y todas las que vivirás, ya han pasado, ya se proyectaron, y duraron, todas juntas, un instante.

La respuesta a aquel loco pensamiento de “¿qué pasaría si jugase a ser Dios?”, llegó instantáneamente a tu mente, y pasó. Imagínate que te haces una pregunta e inmediatamente después obtienes la respuesta. Ya está, tienes la respuesta, y sigues tu camino ¿verdad?, esa respuesta no ha variado tu identidad, ni ha modificado tu realidad, bueno, pues lo que pasó en ese instante, fue algo similar. Tu realidad, aunque en este momento no eres consciente de ella, está ahora mismo en el Cielo, “soñando” que estás aquí.

Este mundo no fue creado por Dios, sino por el ego para “escapar” de Dios, por esta razón, mientras sigas creyendo que estás aquí, significará que te estás identificando con la falsa idea de la separación. Y como lo que hay en tu mente es culpa (por tu aparente pecado por separarte de Dios y arrebatarle su poder) y miedo (por las represalias que tú crees que Dios va a tomar contra ti), en tu guión (tu vida) no puede haber más que imágenes que reflejen las condiciones de tu mente (guionista y proyector). Así que mientras creas que lo que hay aquí es real, lo que tienes garantizado son los problemas. Recuerda que las ideas no abandonan su fuente, a menos que ésta las abandone a ellas, porque en ese caso, deja de ser la fuente.

Por esta razón, es tan importante perdonar, con el perdón que nos enseña el curso... cuando perdonas los “pecados” de ahí fuera, en realidad estás perdonando los “pecados” que conservas ahí dentro. Y cuando ya no hay pecados, volver a este mundo deja de tener sentido, pues comprendes que no hay necesidad de escapar de Dios puesto que eres tan inocente como Él.

Meditación y el Curso

Todo es mental, porque el contenido de tu vida, de todas tus aparentes vidas, está en tu mente. Pero tu mente no es tu cerebro, de modo que no se trata de afirmar simplemente yo soy Dios, o yo soy amor, o yo soy abundante, o cosas por el estilo. Tu mente está enferma de miedo y de culpa, y para sanarla y que sane su contenido, necesitas devolverla a la parte de tu mente que sí está sana. La medicina es la meditación y el perdón.

Mente Versus cerebro

Cuando crees que tu pensamientos proceden de tu cerebro, te estás equivocando. Tus pensamientos proceden de tu mente (es inconsciente), y tu cerebro, lo único que hace es captar las señales y enviar el mensaje al resto del cuerpo, diciéndole lo que debe hacer, decir, ver, pensar, etc.

Es equivocado pretender tener conciencia de nuestros pensamientos, eso es sólo cosa del ego... si son inconscientes, ¿cómo vas a tener conciencia de ellos? Es como un iceberg, ¿acaso puedes ver lo que está bajo el agua?

UCDM Versus la ley de atracción

 

Está muy extendido el movimiento “la ley de atracción, y cómo intentar dejar de ser el miserable que crees que eres, esforzándote por ser más miserable todavía”... es un canto a la pobreza espiritual. Las enseñanzas de la ley de atracción persiguen la abundancia económica, el bienestar corporal, y cosas, todas ellas, inherentes al mundo del ego... ¿acaso te hablan de tu identidad espiritual o te enseñan cómo volver a ella? Creen que eres pobre, y que puedes estar enfermo, y que la soledad te acompaña y por eso necesitas un novio o cientos de amigos, y así, perpetúan la vieja y falsa idea de que tú eres un cuerpo, eso sí, con derecho a las cosas “buenas” que el ego te ofrece para comprar tu silencio, o en este caso, tu inconsciencia y tu negación de Dios.

La fórmula del verdadero perdón

- “En realidad esta situación no está aquí” (o “tú no estás aquí”, dependiendo de si se trata de una situación o una persona concreta)... Reconoces que la situación no es real, no más real que cualquiera de tus sueños nocturnos. Un montón de imágenes que tu mente egóica proyecta para asegurarse la supervivencia, nada más.

- “Si pienso que es culpable, o que es la causa del problema, y si yo la he fabricado, entonces la culpa imaginaria y el miedo deben estar dentro de mi”... Reconoces que no es más que la manifestación externa de un pensamiento egóico equivocado. Como la creencia en la separación engendra temor y culpa, el temor y la culpa se encuentran dentro de ti, aún cuando no seas consciente de ello. La situación que pretendes perdonar, no es más que la evidencia (o la manifestación física) de tus pensamientos ocultos.

- “Como la separación de Dios no ha ocurrido nunca, yo perdono la situación, y me perdono a mí mismo por haberla fabricado” (o “yo nos perdonos a los dos”, si se trata de una persona concreta)... Desde el reconocimiento de que tu realidad sigue estando junto a tu Padre, comprendes que no puedes pecar, que en ti no hay fallos, ni tampoco en los demás, y que nada de lo que pueda parecer que sucede en el mundo es real, puesto que nunca ha sucedido. No siendo real, todo está perdonado.

- “Ahora sólo hay inocencia, y me uno en paz con el Espíritu Santo”... Vuelves a tu estado natural de inocencia e impecabilidad en el que eres uno con todo, y no existe más guía que la del Espíritu Santo.

Los cuidados del cuerpo

Cualquier acción que emprendas en el mundo con respecto al cuidado del cuerpo estará bien, siempre que tu actitud sea la adecuada. Mira lo que dice el Curso respecto del cuerpo: “el mejor uso que puedes hacer del cuerpo, es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz”. De modo que dónde vayas o qué te parezca hacer, perderá toda importancia en el momento que comprendas que lo único que puedes hacer es utilizar tu cuerpo como un instrumento para alcanzar tu verdadera percepción, yendo más allá de lo que tus ojos perciben.

De lo efímero a lo eterno en las relaciones de pareja

En este mundo de ilusiones nada es para siempre... la eternidad sólo es posible en el cielo, junto a nuestro Padre. De ahí que aquí todo parezca tener un principio y un final... así es especialmente en el mundo de las relaciones, aunque sólo sea por la llegada de la muerte, no haces más que recrear la idea de la separación.

Pero lo importante, no es el tiempo que duró, ni la forma en que terminó o se inició... lo verdaderamente importante, es que estas interacciones nos permiten experimentar por un instante lo que realmente somos: AMOR, y ahí tenemos un atisbo de la eternidad.

Miedo al amor

Todos tenemos miedo del amor... el ego sabe que en presencia del amor, él desaparece, pues desaparece tu individualidad, que es lo que el ego es. Tú no eres consciente de tu miedo, pero tu miedo viaja contigo.

El ego utiliza las relaciones de pareja para proyectar tu culpa inconsciente, convenciéndote de tu inocencia y de la culpabilidad del otro... pero el otro es tan inocente como tú, solamente un actor interpretando el papel que le fue asignado, por ti, por tu mente demente. Esta clase de pactos entre espíritus, quedan cerrados antes de nuestro aparente nacimiento. Por eso es tan importante elegir de nuevo, elegir la visión de Cristo, para no repetir los mismos viejos patrones una y otra vez.

Elegir la visión de Cristo

Elegir la visión de Cristo, significa que percibimos a TODOS NUESTROS HERMANOS TOTALMENTE INOCENTES, PUES ESO ES LO QUE SON, ni rastro de culpabilidad por ninguna parte. Elegir la visión de Cristo implica pasar por alto lo que crees que está sucediendo en el mundo, ir más allá de las formas y recordar a tu mente quién en verdad eres y quién es tu hermano.

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