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CHARLAS SOBRE UN CURSO DE MILAGROS (II)

 

Un Curso de Milagros - Preguntas Frecuentes: "CHARLAS SOBRE UN CURSO DE MILAGROS (II)"


 

Por Anna Horno

 

Sensibilidad Versus emotividad

Opino que con frecuencia tendemos a confundir sensibilidad con ser emocionales, y, desde mi punto de vista, son dos cosas distintas, que proceden de mundos distintos.

Las emociones forman parte del mundo que teje ilusiones. Una emoción no es más que una respuesta a algo que se percibe en el exterior. Cuando respondemos a ello, significa que hemos “sucumbido a la tentación”, hemos caído en la trampa de creer que es verdad… nos hemos desviado de nuestro centro, como dirían los budistas.

La sensibilidad procede del mundo del espíritu, de nuestra capacidad para percibir el amor, la belleza, la inocencia, la chispa de lo divino en todo cuanto nos rodea en todo momento y por todas partes, y eso no tiene que ver con ningún signo astrológico, ni con ninguna característica que unos poseen y otros no, sino con un concienzudo entrenamiento mental… el Curso es un camino en esta dirección.

Nuestro pasado es nuestro pasado, y lo único que podemos hacer con él es perdonarlo, para que nuestro futuro no sea un “más de lo mismo”. 

Piensa en los “ataques” de los demás como tus propios ataques contra ti mismo, pues eso es lo que son... recuerda que los otros se están limitando a interpretar un papel para ti, ellos están siendo el espejo a través del cual tú tienes una maravillosa oportunidad de ver reflejados tus pensamientos ocultos acerca de ti mismo, pues recuerda que todo lo que piensas y todo lo que percibes ahí fuera, TIENE QUE VER CONTIGO, ¡¡NO HAY NADIE MÁS!!.

Sé que no resulta fácil, pues parece que ante la amenaza de nuestros “atacantes”, se nos dispara el “piloto automático” y no hay manera de controlar nuestras reacciones-emociones. Unos gritan, otros lloran, pero todo es lo mismo: una respuesta a una aparente amenaza. 

Pero ahora ya sabemos que nuestros “atacantes” no existen como tales, y que muy en contra de lo que pudiera parecer, son los salvadores que Dios ha dispuesto para nosotros, pues a través de ellos, vemos nuestras resistencias, las formas que adopta nuestra culpa imaginaria (que es totalmente inconsciente), y solamente así, mediante el espejo, podemos sacar “nuestra basura” de la oscuridad, para llevarla ante la luz de la verdad… ese es el magnífico propósito de las relaciones, ES UN PROPÓSITO SANTO.

Los sentimientos de culpa

Encontramos miles de maneras de sentirnos culpables: sentimos que no somos buenos hijos, ni buenos padres, que hemos decepcionado a todo el mundo, que los demás son mejores que nosotros… pero esas tonterías, no son más que nuestro modo particular de prolongar ese sentimiento inconsciente Y FALSO de culpa por habernos separado del Padre, y sólo en la medida en que perdonamos y nos volvemos conscientes de la falsedad de esa idea de separación, podemos vivir en paz, y ver a nuestros hermanos, A TODOS SIN EXCEPCIONES, en la perfecta inocencia en la que fueron creados.

El sentimiento de culpa unas veces es proyectado hacia fuera, y otras lo proyectamos hacia dentro. Cuando vemos la culpabilidad en los actos de cualquiera de nuestros hermanos (ya sea porque sentimos que nos amenazan, o bien porque percibimos que actúan de manera incorrecta del modo que sea), estamos proyectando hacia fuera. Cuando nos sentimos culpables por pensar que no somos quienes se esperaba de nosotros que fuésemos, estamos proyectando hacia dentro. PERO SIEMPRE, SIEMPRE, LO QUE HAY ES UNA PROYECCIÓN DE LA CULPA INCONSCIENTE, y mientras no rompamos con esa dinámica de ver la culpa, estamos perpetuando el falso mundo del ego, el mundo de las apariencias, el mundo de la separación frente a la unidad, y la idea de pecado por todas partes.

DONDE HAY DOLOR (GRANDE O PEQUEÑO), HAY CULPA, DONDE HAY CULPA, HAY NECESIDAD DE PERDÓN… DEL VERDADERO PERDÓN QUE ENSEÑA UN CURSO DE MILAGROS… PERDONA, PERDONA, Y VUELVE A PERDONAR, HASTA QUE NO QUEDE NI UN LEVE RESENTIMIENTO, NI UN VAGO RECUERDO, NADA, SÓLO AMOR.

Mente y proyecciones

Es importante que comprendas cómo funciona la mente, cómo funciona tu cuerpo (tu cerebro está incluido), y qué es este mundo.

En la mente existen dos partes: una es la real, la que no cambia, la que es eterna, la que es puro AMOR, es la parte donde tú eres uno con Dios, donde tú eres espíritu y las formas no existen, sólo hay luz, solamente luz por todas partes. Al no haber nada distinto, no hay manera de que puedas ver separación, o de que puedas sentirte diferente a otra cosa, pues no hay otra cosa distinta con la que compararte.
La otra parte, la errada, es la mente egóica, esa parte que soñó que podía separarse de su Fuente e incluso arrebatarle el poder, y que por ello se siente tremendamente culpable. Pero sólo es una idea, una idea equivocada, nada más. Esta es la parte que fabricó las formas (todas las formas, incluído tu cuerpo y todos los cuerpos que percibes) para que tú pudieses percibir la separación. Y percibes la separación a través del cuerpo, pues aparentemente hay miles, millones de formas distintas a la tuya, o que tú crees que no son la tuya, y ahí comienzas a establecer diferencias entre tú y todo lo demás. En cuanto estableces diferencias, estableces separación, y por tanto, otorgas realidad al ego.

Este mundo no es nada, solamente un montón de imágenes fragmentadas simbolizando la falsa idea de la separación, fabricadas por la mente errada.

Estamos aquí, en este mundo, porque hemos concedido credibilidad a la mente egóica, porque nos hemos identificado con ella, y la única forma de salir de aquí, es dejando de creer en ella, o lo que es lo mismo, dejando de creer en lo que nuestros ojos nos muestran, pues en la medida en que dejamos de creer, vamos descorriendo el velo que nos impide ver la realidad, LA UNIDAD, LA LUZ QUE SE ESCONDE TRAS LAS SOMBRAS (que son todas las formas que ves con tus ojos).

 

El cuerpo, es una marioneta en manos de la mente egóica. El cuerpo no ve, ni piensa, ni toma decisiones. Las decisiones, el guión de tu vida, fue tomado por ti, por tu mente egóica a un nivel que no es de este mundo. NO ES TU CEREBRO EL QUE DECIDE, tu cerebro solamente interpreta siguiendo la directriz de tu mente egóica, pues si no siguieses sus instrucciones, no te parecería estar aquí, tu realidad no estaría fuera de tu conciencia, que ahora está fuera, SOLAMENTE PORQUE TÚ LA HAS NEGADO.

Tu cuerpo no está fisiológicamente preparado para percibir nada más que las imágenes que la mente egóica proyecta, por eso no te puedes creer al cuerpo, no está preparado ni puede hablarte de la verdad, pues no la conoce. El origen del cuerpo es el ego, y si el ego no es más que un pensamiento equivocado, ¿qué puede ser el cuerpo?. El sólo conoce lo que percibe a través de los ojos, pero lo que ven tus ojos es sólo lo que la mente egóica quiere que veas.

Tus ojos en realidad no ven nada, ya que el ego los fabricó (como el resto del cuerpo) de manera que pudiera valerse de ellos para asegurarse su propia supervivencia a través de tus creencias. Tus ojos solamente perciben lo que tu mente egóica quiere mostrarte, NADA MÁS. Es la mente la que fabrica las imágenes, es la mente quien envía las señales a tu cerebro, y el cerebro, lo único que hace es decirle a tu cuerpo lo que tiene que ver, hacer y sentir, pero a las órdenes de la mente equivocada. Y MIENTRAS NO ROMPAS LA DINÁMICA, SEGUIRÁS JUGANDO AL JUEGO DEL EGO.

Nuestro trabajo, mientras nos parezca estar aquí, es DEVOLVER ESA PARTE DE LA MENTE, LA PARTE EQUIVOCADA, LA QUE CREE EN LAS DIVISIONES, A LA UNIDAD, A LA MENTE ÚNICA QUE INICIALMENTE ERA, Y LO HACEMOS A TRAVÉS DEL PERDÓN.

Cuando perdonas, lo único que haces es reconocer que lo que te parece estar viendo NO ES VERDAD, estás negando la irrealidad, y reemplazándola con la verdad, por eso es tan importante el perdón, pero el perdón que postula el Curso...

Reconocer un error como tal, darle toda la credibilidad (y si te molestas o distrae tu paz es que lo has hecho), y después pretender que no pasa nada u olvidarte de lo que sucedió, no es la manera. La manera es reconocer que no es real, que sólo es una proyección, que tú estás utilizando, en este caso esa imagen a la que tu llamas “hermana”, para “aliviarte” de tu culpa inconsciente por la aparente separación, expulsándola de tu interior y proyectándola en esa otra imagen que tú crees que no es tú.

Cada vez que tú crees en lo que estás viendo en el mundo de ahí fuera, estás dando tu poder al ego, te estás alineando con él.

No es tarea fácil dejar de otorgar realidad a lo que nuestros ojos ven ahí fuera, pero es el trabajo que nos espera si queremos volver a nuestro Hogar, junto a nuestro Padre.

La culpa es inconsciente, no es algo que tú puedas controlar, pues está escondida bajo muchas, muchas capas de negación, y miles de vidas vividas dentro del guión del ego, que sirvieron únicamente para reforzar tus falsas creencias.

Ahí fuera no hay nadie. En tu universo, en tu mundo, solamente estás tú, ESTO ES LITERAL, NO HAY NADIE MÁS, SOLAMENTE ESTÁS TÚ INTERACTUANDO CON IMÁGENES QUE TU PROPIA MENTE HA FABRICADO, QUE SON ASPECTOS DE TU MENTE FRAGMENTADA. Estas imágenes son partes separadas de ti mismo, y a través del perdón, lo que haces es devolver todas esas partes divididas a la perfecta unidad.

SOLAMENTE ESTÁS TÚ, todo lo demás es tu proyección... las situaciones que vives, las personas que conoces, todo, absolutamente todo, está diseñado para que tu mente egóica pueda recrear de mil maneras distintas la falsa idea de la separación, es solamente tu manera particular de proyectar tu culpa... unas veces te verás proyectándola sobre los demás (tu hermana, tus padres, la enfermedad de tu hija, la falta de un trabajo satisfactorio, la escasez...), otras veces, te verás proyectándola hacia dentro, cada vez que te sientes culpable por algo que aparentemente has hecho mal.

Cada vez que te topas con un conflicto en el mundo de ahí fuera, en realidad te estás enfrentando a un conflicto interno del que no eres consciente. No importa quien comenzó la pelea o quien tiene o deja de tener razón. Lo único que tienes que hacer es perdonar la situación, perdonar a la persona implicada y perdonarte a ti misma por haberlas fabricado a ambas. Y en la medida en que perdonas, el Espíritu Santo va reajustando el futuro escrito en tu guión, para que partes de él donde deberían aparecer conflictos similares, no aparezcan de nuevo, puesto que ese aspecto tuyo fragmentado ya ha sido devuelto a la unidad, digamos que ya aprendiste la lección, y no hay, por tanto, necesidad de volver a pasar por ella.

Habrá muchísimas situaciones en las que no podras o no querrás (tu ego) perdonar inmediatamente, pero como el tiempo tampoco es real, no hay diferencia entre perdonar algo que ha sucedido hace un minuto, y perdonar algo que sucedió hace cinco años, incluso con personas que ya no están aparentamente encarnadas.

Olvídate de las imágenes, no creas en ellas, olvídate de una reconciliación al nivel de la forma, al nivel del cuerpo... no caigas en la tentación de buscar la solución donde no es posible encontrarla (recuerda la máxima del ego). La reconciliación sólo es posible en tu interior, en el nivel de la mente, integrando ese aspecto aparentemente separado de ti, perdonando lo que no es real, precisamente porque no es real...

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EXTRACTOS DE UN CURSO DE MILAGROS

«El perdón convierte el mundo del pecado en un mundo de gloria, maravilloso de ver. Cada flor brilla en la luz, y en el canto de todos los pájaros se ve reflejado el júbilo del Cielo. No hay tristeza ni divisiones, pues todo se ha perdonado completamente. Y los que han sido perdonados no pueden sino unirse, pues nada se interpone entre ellos para mantenerlos separados y aparte. Los que son incapaces de pecar no pueden sino percibir su unidad, pues no hay nada que se interponga entre ellos para alejar a unos de otros. Se funden en el espacio que el pecado dejó vacante, en jubiloso reconocimiento de que lo que es parte de ellos no se ha mantenido aparte y separado.»
UCDM - (T-26.IV.2)
«No tengas miedo, hijo mío, sino deja más bien que los milagros iluminen dulcemente tu mundo. Y allí donde la diminuta brecha parecía interponerse entre tú y tu hermano, únete a él. Y de este modo, será evidente que la enfermedad no tiene causa. El sueño de curación reside en el perdón, que dulcemente te muestra que nunca pecaste. El milagro no dejará ningún vestigio de culpabilidad que pueda traerte testigos de lo que nunca fue. Y preparará en tu almacén un lugar de bienvenida para tu Padre y tu Ser. La puerta está abierta para que todos aquellos que no quieran seguir hambrientos y deseen gozar del festín de abundancia que allí se les ha preparado puedan entrar. Y éstos se reunirán con tus Invitados, a quienes el milagro invitó a venir a ti.»
UCDM - (T-28.III.8)
«En ti reside el Cielo en su totalidad. A cada hoja seca que cae se le confiere vida en ti. Cada pájaro que jamás cantó cantará de nuevo en ti. Y cada flor que jamás floreció ha conservado su perfume y hermosura para ti. ¿Qué objetivo puede suplantar a la Voluntad de Dios y a la de Su Hijo de que el Cielo le sea restituido a aquel para quien fue creado como su único hogar? No ha habido nada ni antes ni después. No ha habido ningún otro lugar, ningún otro estado ni ningún otro tiempo. Nada que esté más allá o más acá. Nada más. En ninguna forma. Esto se lo puedes brindar al mundo entero y a todos los pensamientos erróneos que se adentraron en él y permanecieron allí por un tiempo. ¿De qué mejor manera se podrían llevar tus propios errores ante la verdad, que estando dispuesto a llevar la luz del Cielo contigo, según te diriges más allá del mundo de las tinieblas hacia la luz?»
UCDM - (T-5.IV.5)
«La relación santa refleja la verdadera relación que el Hijo de Dios tiene con su Padre en la realidad. El Espíritu Santo mora dentro de ella con la certeza de que es eterna. Sus firmes cimientos están eternamente sostenidos por la verdad, y el amor brilla sobre ella con la dulce sonrisa y tierna bendición que le ofrece a lo que es suyo. Aquí el instante no santo se intercambia gustosamente por uno santo y de absoluta reciprocidad. He aquí tiernamente despejado el camino que conduce a las verdaderas relaciones, por el que tú y tu hermano camináis juntos dejando atrás el cuerpo felizmente para descansar en los Eternos Brazos de Dios. Los Brazos del Amor están abiertos para recibirte y brindarte paz eterna.»
UCDM - (T-20.VI.10)
«Escucha... tal vez puedas captar un leve atisbo de un estado inmemorial que no has olvidado del todo; tal vez sea un poco nebuloso, mas no te es totalmente desconocido: como una canción cuyo título olvidaste hace mucho tiempo, así como las circunstancias en las que la oíste. No puedes acordarte de toda la canción, sino sólo de algunas notas de la melodía, y no puedes asociarla con ninguna persona o lugar, ni con nada en particular. Pero esas pocas notas te bastan para recordar cuán bella era la canción, cuán maravilloso el paraje donde la escuchaste y cuánto amor sentiste por los que allí estaban escuchándola contigo.»
UCDM - (T-21.I.6)
«Ésta es la visión del Hijo de Dios, a quien conoces bien. He aquí lo que ve el que conoce a su Padre. He aquí el recuerdo de lo que eres: una parte de ello que contiene todo ello dentro de sí, y que está tan inequívocamente unida a todo como todo está unido en ti. Acepta la visión que te puede mostrar esto y no el cuerpo. Te sabes esa vieja canción, y te la sabes muy bien. Nada te será jamás tan querido como este himno inmemorial de amor que el Hijo de Dios todavía le canta a su Padre.»
UCDM - (T-21.I.9)
«¡Ay, criatura de Dios, si supieses lo que Dios dispone para ti, tu gozo sería absoluto! Y lo que Él dispone ha ocurrido, pues siempre fue verdad. Cuando venga la luz y hayas dicho: "La Voluntad de Dios es la mía", verás una belleza tal que sabrás que no procede de ti. Como resultado de tu gozo crearás belleza en Su Nombre, pues tu gozo es tan incontenible como el Suyo. El mundo desolado e insignificante se desvanecerá en la nada, y tu corazón estará tan rebosante de alegría que de un salto se elevará hasta el Cielo, ante la Presencia de Dios. No puedo describirte cómo será esto, pues tu corazón no está todavía listo. Puedo decirte, no obstante, y recordártelo a menudo, que lo que Dios dispone para Sí Mismo lo dispone para ti y lo que Él dispone para ti es tuyo.»
UCDM - (T-11.III.3)
«Criatura de la luz, no sabes que la luz está en ti. Sin embargo, la encontrarás a través de sus testigos, pues al haberles dado luz, ellos te la devolverán. Cada hermano que contemples en la luz hará que seas más consciente de tu propia luz. El amor siempre conduce al amor. Los enfermos, que imploran amor, se sienten agradecidos por él, y en su alegría resplandecen con santo agradecimiento. Y eso es lo que te ofrecen a ti que les brindaste dicha. Son tus guías a la dicha, pues habiéndola recibido de ti desean conservarla. Los has establecido como guías a la paz, pues has hecho que ésta se manifieste en ellos. Y al verla, su belleza te llama a retornar a tu hogar.»
UCDM - (T-12.VI.10)
«Criatura de Dios, fuiste creado para crear lo bueno, lo hermoso y lo santo. No te olvides de eso. El Amor de Dios, por un breve período de tiempo, todavía tiene que expresarse de un cuerpo a otro, ya que la visión es aún muy tenue. El mejor uso que puedes hacer del cuerpo es utilizarlo para que te ayude a ampliar tu percepción, de forma que puedas alcanzar la verdadera visión de la que el ojo físico es incapaz. Aprender a hacer esto es la única utilidad real del cuerpo.»
UCDM - (T-1.VII.2)
«Hay una luz en ti que jamás puede extinguirse y cuya presencia es tan santa que el mundo se santifica gracias a ti. Todo lo que vive no hace sino ofrecerte regalos y depositarlos con gratitud y alegría ante tus pies. El aroma de las flores es su regalo para ti. Las olas se inclinan ante ti, los árboles extienden sus brazos para protegerte del calor y sus hojas tapizan el suelo para que camines sobre algo mullido, mientras que el sonido del viento amaina hasta convertirse en un susurro en torno a tu santa cabeza.»
UCDM - (PI.156.4:1-3)